Recientemente he escuchado una expresión, en la que se llamaba a Tierra Santa “el quinto Evangelio”. Y en parte lo es, porque Jesús ha nacido en un momento preciso y en un lugar concreto, en una franja de tierra fronteriza del imperio romano, y el conocer estas circunstancias nos acercan más a Jesús. Ya hemos tratado de esto sobre todo en “La tierra de Jesús“. Pero además, queremos empezar en el blog una serie de entradas sobre los lugares donde vivió el Señor y los Itinerarios que realizó por su tierra:
Al considerar que el Verbo de Dios se hizo carne en el seno de María de Nazaret, nuestro corazón se vuelve ahora a aquella Tierra en la que se ha cumplido el misterio de nuestra redención, y desde la que se ha difundido la Palabra de Dios hasta los confines del mundo. En efecto, el Verbo se ha encarnado por obra del Espíritu Santo en un momento preciso y en un lugar concreto, en una franja de tierra fronteriza del imperio romano. Por tanto, cuanto más vemos la universalidad y la unicidad de la persona de Cristo, tanto más miramos con gratitud aquella Tierra, en la que Jesús ha nacido, ha vivido y se ha entregado a sí mismo por todos nosotros. Las piedras sobre las que ha caminado nuestro Redentor están cargadas de memoria para nosotros y siguen “gritando” la Buena Nueva. Por eso, los Padres sinodales han recordado la feliz expresión en la que se llama a Tierra Santa «el quinto Evangelio» (…) La Tierra Santa sigue siendo todavía hoy meta de peregrinación del pueblo cristiano, como gesto de oración y penitencia, como atestiguan ya en la antigüedad autores como san Jerónimo. Cuanto más dirigimos la mirada y el corazón a la Jerusalén terrenal, más se inflama en nosotros tanto el deseo de la Jerusalén celestial, verdadera meta de toda peregrinación, como la pasión de que el nombre de Jesús, el único que puede salvar, sea reconocido por todos (cf. Hch 4,12). (Benedicto XVI, Verbum Domini, 89)
El estudio es más bien de carácter geográfico e histórico más que exegético o comentario bíblico. Para esto último ya están otras secciones de este blog. Así que sin grandes pretensiones, y como solemos hacer en el blog, proponemos el siguiente indice que iremos completando poco a poco:
Belén: cuna de la dinastía davídica
El Templo de Jerusalén
Belén: campo de pastores
Con la familia de Nazaret
Bodas en Caná de Galilea
Cafarnaún, la ciudad de Jesús
Tabgha, Iglesia de las Bienaventuranzas
Tabgha: Iglesia de la Multiplicación
Monte Carmelo: santuario de Stella Maris
Tabgha, Iglesia del Primado
Monte Tabor: basílica de la Transfiguración
Jerusalén: en la intimidad del Cenáculo
Betania: santuario de la Resurrección de Lázaro
Una aldea llamada Emaús
- etc…
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