viernes, 5 de febrero de 2016

EL EVANGELIO DE HOY: VIERNES 5 DE FEBRERO DEL 2016




Toma tu cruz cada día y sígueme
Solemnidades y fiestas


Lucas 9, 23-26. Fiesta de San Felipe de Jesús. Ofrecer los pequeños sacrificios de nuestra vida, para que Dios los convierta en gracias de salvación. 




Reflexión Evangélica del 5 de febrero en lugares donde no se festeja la fiesta de San Felipe de Jesús: 
Marcos 6, 14-29


Del santo Evangelio según san Lucas 9, 23-26 
Decía a todos: "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí, ése la salvará. Pues, ¿de qué le sirve al hombre haber ganado el mundo entero, si él mismo se pierde o se arruina? Porque quien se avergüence de mí y de mis palabras, de ése se avergonzará el Hijo del hombre, cuando venga en su gloria, en la de su Padre y en la de los santos ángeles.

Oración introductoria 
Señor, creo en Ti, espero en Ti y porque te amo quiero buscarte en este momento de oración. Abre mi mente y mi corazón para ser dócil a lo que hoy quieras pedirme, con tu gracia todo lo puedo lograr.

Petición
Jesucristo, quiero acoger tu llamada y entregarme completamente, sin cálculos egoístas ni beneficios personales.

Meditación del Papa Francisco
Este estilo de vida nos salvará, nos dará alegría y nos hará fecundos, porque este camino de renegarse a sí mismo es para dar vida, es contra el camino del egoísmo, de estar apegado a todos los bienes solo para mí... Este camino es abierto a los otros, porque ese camino que ha hecho Jesús, de anula miento, ese camino ha sido para dar vida. El estilo cristiano es precisamente este estilo de humildad, de dulzura, de mansedumbre. Quien quiere salvar la propia vida, la perderá. Y esto hay que vivirlo con alegría porque la alegría nos la da Él mismo. Seguir a Jesús es alegría, pero seguir a Jesús con el estilo de Jesús, no con el estilo del mundo. Seguir el estilo cristiano significa recorrer el camino del Señor, cada uno como puede, para dar vida a los otros, no para darse vida a sí mismo. Es el espíritu de la generosidad. Además, nuestro egoísmo nos empuja a querer aparecer importantes delante de los otros. Sin embargo, el libro de Imitación de Cristo nos da un consejo bellísimo: «Ama no ser conocido y ser juzgado como nada». Es la humildad cristiana, lo que ha hecho Jesús antes. Esta es nuestra alegría, y esta es nuestra fecundidad: ir con Jesús. Otras alegrías no son fecundas; solamente piensan - como dice el Señor - en ganar el mundo entero, pero al final pierde y estropea la vida. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 6 de marzo de 2014, en Santa Marta).

Reflexión
¿Quién puede soportar estas palabras? ¿Seremos capaces realmente de seguir esta doctrina que se nos presenta hoy? ¿Podremos vivir el significado cristiano de la palabra abnegación?

Son algunas preguntas que se me presentan al leer este pasaje. Cristo es claro: seguirle significa dolor, sufrimiento y abnegación. Sí, significa todo esto más la salvación eterna. Pero ¿qué quiere decir eso de salvación eterna? Muy fácil, es la plenitud de la propia felicidad, es el cielo, vivido con Jesús y María, y todas las demás potestades.

Ya los antiguos, tenían la certeza que existía un mundo después de esta vida, por eso no tiene que extrañarnos que Jesucristo nos quiera dar como premio la vida eterna.

Con una motivación tan fuerte, el sacrificio propio queda transformado como un medio para llegar a tener la felicidad que anhelamos. Ofrezcamos los pequeños sacrificios de nuestra vida diaria, para que Dios los convierta en gracias de salvación.

San Felipe de Jesús fue el protomártir mexicano. Fue un religioso de la orden de los franciscanos en Manila. Al venir a ordenarse a México, naufragó su barco y llegó a Japón donde lo mataron. Fue beatificado, junto con sus compañeros, el 14 de septiembre de 1627 y canonizado el 8 de julio de 1862.

Estos mártires son frecuentemente recordados por el Papa dando a saber que su sangre no fue derramada en balde. Llegaron al cielo.

Propósito
Este día nos podemos acercar a la Eucaristía para pedirle a Jesús nos ayude a realizar la vocación que tenemos en la vida. Recuerda que el testimonio de los santos confirma el amor a Dios (CEC 313). El testimonio de estas personas nos puede ayudar a crecer en nuestra vida espiritual, en nuestra vida de fe.

Diálogo con Cristo
Te agradezco, Jesús, que me recuerdes que el único camino para alcanzar la santidad es la cruz. Por la cruz y desde la cruz me enseñas que ése es el itinerario que me puede llevar a la santidad. Permite que salga de esta meditación decidido a cargar mi cruz, con convicción y, sobre todo, con gran amor, pues sé bien que todo lo que sucede en mi vida es una muestra amorosa de tu singular predilección.

viernes 05 Febrero 2016

Viernes de la cuarta semana del tiempo ordinario

Santa Águeda de Catania, San Felipe de las Casas


Leer el comentario del Evangelio por
Orígenes : Precursor de Cristo en su nacimiento y en su muerte

Eclesiástico 47,2-13.
Como se aparta la grasa del sacrificio de comunión, así fue elegido David entre los israelitas.
El jugó con leones como si fueran cabritos y con osos como si fueran corderos.
¿Acaso, siendo joven, no mató a un gigante y extirpo el oprobio del pueblo, cuando lanzó una piedra con la honda y abatió la arrogancia de Goliat?
Porque él invocó al Señor, el Altísimo, que fortaleció su brazo para exterminar a un guerrero poderoso y mantener erguida la frente de su pueblo.
Por eso, lo glorificaron por los diez mil, y lo alabaron por las bendiciones del Señor, ofreciéndole una diadema de gloria.
Porque él destruyó a los enemigos de alrededor y aniquiló a sus adversarios, los filisteos, quebrando su poderío hasta el día de hoy.
En todas sus obras rindió homenaje al Santo Altísimo, con palabras de gloria; cantó himnos de todo corazón, mostrando su amor por su Creador.
Estableció cantores delante del altar, para que entonaran cantos melodiosos;
dio esplendor a las fiestas, y ordenó perfectamente las solemnidades, haciendo que se alabara el santo nombre del Señor y que resonara el Santuario desde el alba.
El Señor borró sus pecados y exaltó su poderío para siempre, le otorgó una alianza real y un trono de gloria en Israel.
Después de él surgió un hijo lleno de saber que, gracias a David, vivió desahogadamente.
Salomón reinó en tiempos de paz y Dios le concedió tranquilidad en sus fronteras, a fin de que edificara una Casa a su Nombre y erigiera un Santuario eterno.

Salmo 18(17),31.47.50.51.
El camino de Dios es perfecto,
la promesa del Señor es digna de confianza.
El Señor es un escudo para los que se refugian en él,
¡Viva el Señor! ¡Bendita sea mi Roca!

¡Glorificado sea el Dios de mi salvación !
Por eso te alabaré entre las naciones
y cantaré, Señor, en honor de tu Nombre.
Él concede grandes victorias a su rey

y trata con fidelidad a su Ungido,
a David y a su descendencia para siempre.




Marcos 6,14-29.
El rey Herodes oyó hablar de Jesús, porque su fama se había extendido por todas partes. Algunos decían: "Juan el Bautista ha resucitado, y por eso se manifiestan en él poderes milagrosos:
Otros afirmaban: "Es Elías". Y otros: "Es un profeta como los antiguos".
Pero Herodes, al oír todo esto, decía: "Este hombre es Juan, a quien yo mandé decapitar y que ha resucitado".
Herodes, en efecto, había hecho arrestar y encarcelar a Juan a causa de Herodías, la mujer de su hermano Felipe, con la que se había casado.
Porque Juan decía a Herodes: "No te es lícito tener a la mujer de tu hermano".
Herodías odiaba a Juan e intentaba matarlo, pero no podía,
porque Herodes lo respetaba, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo protegía. Cuando lo oía quedaba perplejo, pero lo escuchaba con gusto.
Un día se presentó la ocasión favorable. Herodes festejaba su cumpleaños, ofreciendo un banquete a sus dignatarios, a sus oficiales y a los notables de Galilea.
La hija de Herodías salió a bailar, y agradó tanto a Herodes y a sus convidados, que el rey dijo a la joven: "Pídeme lo que quieras y te lo daré".
Y le aseguró bajo juramento: "Te daré cualquier cosa que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino".
Ella fue a preguntar a su madre: "¿Qué debo pedirle?". "La cabeza de Juan el Bautista", respondió esta.
La joven volvió rápidamente adonde estaba el rey y le hizo este pedido: "Quiero que me traigas ahora mismo, sobre una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista".
El rey se entristeció mucho, pero a causa de su juramento, y por los convidados, no quiso contrariarla.
En seguida mandó a un guardia que trajera la cabeza de Juan.
El guardia fue a la cárcel y le cortó la cabeza. Después la trajo sobre una bandeja, la entregó a la joven y esta se la dio a su madre.
Cuando los discípulos de Juan lo supieron, fueron a recoger el cadáver y lo sepultaron.


Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.



Leer el comentario del Evangelio por :

Orígenes (c. 185-253), presbítero y teólogo
Homilía 27 sobre san Lucas, 2-4

Precursor de Cristo en su nacimiento y en su muerte

Admiramos a san Juan Bautista, sobre todo, por el testimonio siguiente: “Entre los nacidos de mujer no hay otro mayor que Juan Bautista” (Lc 7,28); mereció que le tuvieran en una tal reputación que muchos llegaron a pensar que él era Cristo (Lc 3,15). Pero aún hay en él algo más admirable: el tetrarca Herodes gozaba de un poder real que podía, incluso, hacerle morir cuando quisiera. Pues bien, Herodes había cometido una acción injusta y contraria a la ley de Moisés quedándose con la mujer de su hermano. Juan, sin tenerle miedo, ni haciendo acepción de personas, sin preocuparse del poder real, sin temer a la muerte…, conociéndose todos estos peligros, con la libertad de los profetas reprendió a Herodes y le recriminó su matrimonio. Encarcelado por esta audacia, no se preocupó de la muerte, ni de un juicio cuyo fin era incierto, sino que, en medio de sus cadenas, sus pensamientos iban dirigidos a Cristo a quien había anunciado.

No pudiendo ir a su encuentro en persona, envía a sus discípulos para que se informen: “¿Eres tú el que ha de venir, o hemos de esperar a otro?” (Lc 7,19). Fijaos bien como, aún desde su cárcel, Juan enseñaba. Incluso estando en este lugar tenía discípulos; incluso estando encarcelado Juan cumplía con su deber de maestro e instruía a sus discípulos a través de las conversaciones sobre Dios que tenía con ellos. Es en estas circunstancias que salió el problema sobre Jesús, y Juan le envía, pues, algunos discípulos…

Los discípulos regresan y narran a su maestro lo que el Salvador les había encargado anunciarle. Esta respuesta es, para Juan, un arma para afrontar el combate; muere con esta certeza y a gusto se deja decapitar, asegurado, por la palabra del mismo Señor, que aquél en quien él creía era verdaderamente el Hijo de Dios. Tal sido la libertad de Juan Bautista, tal ha sido la locura de Herodes el cual añadió, a otros numerosos crímenes, primero el encarcelamiento, y después la muerte de Juan Bautista.


INVITAN A SACERDOTES A RETIRO ESPIRITUAL EN VÍSPERAS DEL VIAJE DEL PAPA A MÉXICO



Invitan a sacerdotes a retiro espiritual en vísperas del viaje del Papa a México



 (ACI).- La Arquidiócesis Primada de México invitó a los sacerdotes de la capital a participar del “Retiro Espiritual de Cuaresma para los Ministros Ordenados”, que se realizará el próximo 8 de febrero de 2016 en el Seminario Conciliar de México, Casa Huipulco, a solo unos días de la llegada del Papa Francisco a México.

A través de una circular firmada por el Canciller de la Arquidiócesis, P. José Ortiz Montes, se da a conocer el deseo del Cardenal Norberto Rivera Carrera, Arzobispo Primado de México, de que todos los ministros ordenados de la arquidiócesis asistan a este importante evento de carácter espiritual.

El programa del retiro comienza con un acto de bienvenida, seguido de una reflexión y un descanso de 30 minutos. Luego habrá un testimonio y un acto penitencial, entre otros.


El retiro permitirá a los sacerdotes tener un especial momento de reflexión e interiorización personal que los ayudará a disponerse también para acoger mejor los gestos y palabras que el Papa Francisco llevará a todos los mexicanos entre el 12 y el 17 de febrero cuando visite el país.

El Santo Padre dijo ayer, dirigiéndose a todos los mexicanos, que no va a la tierra de la Virgen de Guadalupe “como un rey mago” lleno de cosas, sino que va como peregrino a encontrar la “riqueza de la fe que tienen ustedes”.

UN ERROR EN EL CIELO



UN ERROR EN EL CIELO




Una vez, le pregunté a mi Director Espiritual:
- ¿Por qué existen personas que salen fácilmente de los problemas más complejos, mientras que otras sufren por problemas muy pequeños, muriendo ahogadas en un vaso de agua?

Él simplemente sonrió y me contó la siguiente historia…

Una persona vivió amorosamente toda su vida. Cuando murió, todo el mundo dijo que se iría al cielo. Un hombre bondadoso como él solamente podría ir al Paraíso. 

El Ángel encargado de las admisiones que lo recibió en el Cielo comprobó las fichas que tenía sobre el mostrador y como no vio el nombre de él en la lista, le orientó para ir al Infierno.

- Mire, lamento decirle que no ha sido admitido en el Cielo, por lo que tendrá que ir al Infierno. Ya sabe cómo es: Nadie exige credencial o invitación, cualquiera que llega es invitado a entrar. 

El sujeto, muy resignado, se dirigió extrañado hacia el Infierno y una vez allí, comenzó a ambientarse.

Algunos días después, Lucifer llegó furioso a las puertas del Paraíso para pedirle explicaciones a San Pedro.

- ¡Esto es sabotaje! Nunca imaginé que fuese capaz de una bajeza semejante. ¡Eso que usted está haciendo es puro sabotaje!

Sin saber el motivo de tanta furia, San Pedro preguntó sorprendido que cuál era el problema.

EL LISTADO DE PROFESIONES



EL LISTADO DE PROFESIONES





Padre e hijo leían juntos y con emoción el periódico. El niño se encontraba sentado en las piernas del papá que, feliz, le comentaba una a una las noticias.

De pronto, apareció un anuncio en letras mayúsculas: «HE AQUÍ LA LISTA COMPLETA DE PROFESIONES SEGÚN LAS ENCUESTAS MÁS RECIENTES». El niño, con rostro brillante e ilusionado, empezó a leer una a una: ingeniero, bombero, dentista, político, futbolista, … su dedo acariciaba la superficie del papel mientras repasaba los nombres. Terminó. Dirigió sus grandes ojos hacia su padre y, con un gesto de angustia pintado en la cara, volvió a repasar cada una de las profesiones citadas: arquitecto, campesino, policía, abogado, tenista, … yendo cada vez más rápido.

Una vez que hubo repasado dos o tres veces la lista, su padre le paró comentando: «No sigas buscando más en la lista, hijo; el sacerdote no aparece».

No cabe duda: el sacerdocio parece estar fuera de moda. Lo demuestra esta pequeña anécdota que escuché hace algunos años. Nos puede extrañar que «el sacerdote no aparezca en la lista», pero muchas veces somos nosotros mismos los que no queremos que salga. Y sin embargo, ¡cuánto necesitamos del sacerdote en nuestro mundo! Ellos hacen presente a Dios en nuestro mundo de forma palpable en la Santa Misa y a través de ellos podemos ser perdonados por el sacramento de la confesión. Además, ¡cuántas obras llevan a cabo con increíbles sacrificios por todo el mundo!: misiones, cuidado de hospitales, servicios caritativos entre los más necesitados, por sólo mencionar algunas.

Por ello, cuán oportuno es el mensaje que nuestro querido San Juan Pablo II dejó para la XLII Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, que tradicionalmente se celebra el IV domingo de Pascua.

En sus líneas, invitaba a remar mar adentro -según la invitación de Cristo a San Pedro- y a no tener miedo. Además, mueve el tapete de nuestro ego para que sepamos «abrir el corazón a la acción de la gracia y dejar que la palabra del Redentor actúe con toda su fuerza».

A los jóvenes, como siempre, dedica un especial cariño y sus palabras resuenan paternales: «Queridos muchachos y muchachas, confiad en él, escuchad sus enseñanzas, mirad su rostro, perseverad en la escucha de su palabra. Dejad que sea él quien oriente vuestra búsqueda y vuestras aspiraciones, vuestros ideales y los anhelos de vuestro corazón».

¿Qué lugar en mi lista ocupa la vida consagrada? ¿Sé valorarla? Ojalá que nosotros, como el niño de la historia, sepamos escuchar las palabras de este Padre que intentó ayudarnos y aún lo hace desde el Cielo. Sobre todo, hagamos que el sacerdocio y la vida consagrada encuentren eco en nuestro entorno, valorándolos siempre y alentando a que crezcan. Al mundo le urge que tú lo tengas en cuenta.

PRÁCTICAS DE DEVOCIÓN A MARÍA



Prácticas de devoción a María.
La verdadera devoción a la Santísima Virgen puede expresarse interiormente de diversas maneras...

Por: San Luis María Grignion de Montfort




a. Prácticas comunes.

115. La verdadera devoción a la Santísima Virgen puede expresarse interiormente de diversas maneras. He aquí, en resumen, las principales:

1º honrarla como a digna Madre de Dios, con un culto de hiperdulía, es decir, estimarla y venerarla más que a todos los otros santos, por ser Ella la obra maestra de la gracia y la primera después de Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre.
2º meditar sus virtudes, privilegios y acciones;
3º contemplar sus grandezas;
4º ofrecerle actos de amor, alabanza y acción de gracias;
5º invocarla de corazón;
6º ofrecerse y unirse a Ella;
7º realizar todas las acciones con intención de agradarla;
8º comenzar, continuar y concluir todas las acciones por Ella, en Ella, con Ella y para Ella a fin de hacerlas por Jesucristo, en Jesucristo, con Jesucristo y para Jesucristo, nuestra meta definitiva.
Más adelante explicaremos esta última práctica.

116. La verdadera devoción a la Santísima Virgen tiene también varias prácticas exteriores. Estas son las principales:

1º inscribirse en su cofradías y entrar en las congregaciones marianas;
2º entrar en las Ordenes o Institutos religiosos fundados para honrarla;
3º publicar sus alabanzas;
4º hacer en su obsequio limosnas, ayunos y mortificaciones espirituales y corporales;
5º llevar sus libreas, como el santo rosario, el escapulario o la cadenilla;
6º rezar atenta, devota y modestamente:
* el santo Rosario, compuesto de 15 decenas de Avemarías, en honor de los 15 principales misterios de Jesucristo,
* o la tercera parte del Rosario, que son cinco decenas, en honor de:
los cinco misterios gozosos (Anunciación, Visitación, Nacimiento de Jesucristo, Purificación y el Niño perdido y hallado en el templo) o de los cinco misterios dolorosos (Agonía de Jesús en el Huerto, Flagelación, Coronación de espinas, Subida al Calvario con la cruz a cuestas y Crucifixión y Muerte de Jesús) o de los cinco misterios gloriosos (Resurrección de Jesucristo, Ascensión del Señor, Venida del Espíritu Santo, Asunción y Coronación de María por las tres Personas de la Santísima Trinidad).
* o una corona de seis o siete decenas en honor de los años que, según se cree, vivió sobre la tierra la Santísima Virgen.
* o la Coronilla de la Santísima Virgen, compuesta de tres Padrenuestros y doce Avemarías, en honor de su corona de doce estrellas o privilegios.
* o el Oficio de Santa María Virgen, tan universalmente aceptado y rezado en la Iglesia,
* o el Salterio menor de María Santísima,
compuesto en honor suyo por San Buenaventura y que inspira afectos tan tiernos y devotos, que no se puede rezar sin conmoverse.
* o catorce Padrenuestros y Avemarías en honor de su catorce alegrías u otras oraciones, himnos y cánticos de la Iglesia, como la Salve; Madre del Redentor; Salve, Reina de los cielos, según los tiempos litúrgicos: el himno Salve, de mares Estrella, la antífona Oh gloriosa Señora, el Magnificat u otras piadosas plegarias de que están llenos los Devocionarios.

7º cantar y hacer cantar en su honor cánticos espirituales.
8º hacer de su honor cierto número de genuflexiones 9 reverencias, diciéndole, por ejemplo, todas las mañanas sesenta o cien veces: Dios te salve, María, Virgen fiel, para alcanzar de Dios, por mediación suya, la fidelidad a la gracia durante todo el día, y por la noche. Dios te salve, María Madre de misericordia, para implorar de Dios, por medio de Ella, el perdón de los pecados cometidos durante el día.
9º mostrar interés por sus cofradías, adornar sus altares, coronar y embellecer sus imágenes;
10º organizar procesiones y llevar en ellas sus imágenes y llevar una consigo, como arma poderosa contra el demonio.
11º hacer pintar o grabar sus imágenes o su monograma y colocarlas en las iglesias, las casas o los dinteles de las puertas y entrada de las ciudades, de las iglesias o de las casas;
12º consagrarse a Ella en forma especial y solemne.


117. Existen muchas otras formas de verdadera devoción a María, inspiradas por el Espíritu Santo a las personas santas y que son muy eficaces para la santificación. Pueden leerse, en extenso, en el Paraíso abierto a Filagia, compuesto por el Reverendo Padre Pablo Barry S.J., quien ha recopilado en esta obra gran número de devociones practicadas por los santos en honor de la Santísima Virgen, siempre que se hagan con las debidas disposiciones, es decir:


1º con la buena y recta intención de agradar a Dios solo, unirse a Jesucristo, nuestra meta final y edificar al prójimo;
2º con atención, sin distracciones voluntarias;
3º con devoción, sin precipitación ni negligencia;
4º con modestia y compostura corporal respetuosa y edificante.



b. La práctica perfecta.

118. Después de esto, protesto abiertamente que aunque he leído casi todos los libros que tratan de la devoción a la Santísima Virgen y conversado familiarmente con las personas más santas y sabias de estos últimos tiempos no he logrado conocer ni aprender una práctica de devoción semejante a la que voy a explicarte, que te exija más sacrificios por Dios, te libere más de ti mismo y de tu egoísmo, te conserve más fácilmente en gracia de Dios y a la gracia en ti, que te una más perfecta y fácilmente a Jesucristo y sea más gloriosa para Dios, más santificadora para ti mismo y más útil para el prójimo.

119. Dado que lo esencial de esta devoción consiste en el interior que ella debe formar, no será igualmente comprendida por todos.
- algunos se detendrán en lo que tiene de exterior, sin pasar de ahí serán el mayor número;- otros, en número reducido, penetrarán en lo interior de la misma, pero se quedarán en el primer grado.¿Quién subirá al segundo? ¿Quién llegará hasta el tercero? ¿Quién, finalmente, permanecerá en el habitualmente? Sólo aquel a quien el Espíritu de Jesucristo revele este secreto y lo conduzca por sí mismo para hacerlo avanzar de virtud en virtud, de gracia en gracia, de luz en luz, hasta transformarlo en Jesucristo y llevarlo a la plenitud de su madurez sobre la tierra y perfección en el cielo.

ESTAMPAS CON ORACIONES AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS





EL CRUCIFIJO, EL MEJOR MAESTRO DE MI VIDA




El Crucifijo, el mejor maestro de mi vida
Mirándole a Él clavado en la Cruz, se tiene valor para todo. No te escapes nunca de la mirada de nuestros ojos.




La devoción a Nuestro Señor Jesucristo clavado en la cruz está muy arraigada y debemos conservarla, pues trae muchas bendiciones sobre nuestras almas. No hay que temer por la salvación de quien se arrodilla ante el Santo Cristo bendito. Sin embargo, es una devoción que siempre ha tenido muchos enemigos. ¿Por qué será?...

Es un hecho bien sabido que todas las revoluciones anticristianas se han empeñado en derribar las imágenes de Jesucristo Crucificado. ¿Qué contiene el Crucifijo para que se le trate así?

Además, lo primero que hacen los enemigos y las sociedades secretas que militan contra la Iglesia, es legislar y prohibir que el Santo Cristo, como le llamamos en nuestras tierras, ocupe su lugar en un edificio público: en las escuelas, en los tribunales o en las salas de un municipio.

De la vida pública, esos enemigos pasan a la vida privada. Hoy han logrado meter la moda de sustituir en los hogares el Crucifijo por cuadros modernos que no dicen nada, o por la foto de artistas o de los ídolos del deporte...

Asimismo, se empeñan en sustituir la bendita imagen que pende del pecho por una flor elegante de oro o de fantasía, por el signo propio del Zodíaco o por la herradura tonta... Lo mismo da. El caso es conseguir que desaparezca el Crucifijo de la vista. ¿Qué pretenderán con ello tantos enemigos de Cristo y de su Iglesia?...

La respuesta nos la dan estas palabras del apóstol San Pablo:
- Es necesario que todos nosotros seamos puestos al descubierto ante el tribunal de Cristo.

Sabemos que el Crucificado es un Juez inapelable. Unas veces alaba, cuando ve que nuestra vida está con Él clavada al pecado y al mundo; y otras veces condena de modo inexorable a los que son, como nos dice el mismo San Pablo, enemigos de la Cruz de Cristo, sin más dios que su placer y cuyo paradero final es la perdición.

Mirar al Crucifijo es, sin más, someterse a un juicio. Porque, se quiera que no, viene la inevitable comparación: ¿Somos de Éste, somos como Éste? Si nuestro proceder no está conforme al Crucificado, no resistiremos la mirada del mismo. Le tendremos miedo. Hasta lo maldeciríamos, como ésos sus enemigos a los que estorba tanto... Pero si nuestra vida se ajusta a la suya, lo miraremos de frente, le daremos un beso, y esperaremos de Él una palabra de aprobación y alabanza, pues sentiremos que nos dice en lo íntimo de nuestra conciencia: -¡Bien! ¡Muy bien!...

Porque el Crucifijo es el mejor testigo de nuestras acciones. Antes era clásico jurar ante el Santo Cristo, igual que se jura ante la Biblia.

Un caballero católico francés fue invitado por el tribunal a prestar juramento, cuando ya no se estilaba el Crucifijo en las audiencias, y pregunta:
- ¿Por quién he de jurar?
- Por su honor. ¿Le parece poco?
- Tengo honor, y no empañaré mi palabra con una mentira. Pero exijo aquí el Crucifijo.
No tuvieron más remedio que llevarlo. Y juró solamente por aquel Testigo inapelable.
Mirado así el Crucifijo, pareciera que está hecho para causarnos miedo casi terror. Pero es todo lo contrario.

Por Jesucristo Crucificado se realizan las obras más costosas y que exigen mayor sacrificio.

Mirándole a Él clavado en la Cruz, se tiene valor para todo.

Mirando al Crucifijo, nos pasa como a aquel príncipe, que había de ir a luchar contra la morisma que amenazaba a la Europa cristiana. Y recibe del rey de Hungría el Crucifijo con este encargo:
- Dirige la vista siempre a tu Rey, bajo cuya mirada vas a combatir. Sé valiente.
En toda nuestra América Latina hay mucha devoción al Crucifijo, el Santo Cristo, como lo llaman nuestras gentes, y ojalá se conserve bien viva esta devoción entre nosotros, porque ella encierra entero el Evangelio y lo mete por los ojos...

El apóstol San Pablo no ahorra palabras para ponderar la fuerza del Crucificado.
Es Sabiduría de Dios, con la cual venció al demonio astuto, al que venció con la trampa de la Cruz.
Es Fuerza de Dios, con la cual salva a los creyentes.
Es Amor de Dios, porque Jesucristo, entregado por el Padre al mundo, de tal manera nos amó que se entregó por nosotros hasta la muerte, y muerte de Cruz.

¡Crucifijo! ¡Bendito Crucifijo! Tú eres el mejor Maestro de una vida sin tacha.
Tú eres la bandera discutida en el campo de batalla.
No te escapes nunca de la mirada de nuestros ojos.
Tú serás el Juez de esos tus enemigos que hoy te quieren eliminar del mundo, y de los cuales ―nos lo has dicho Tú mismo, Jesús, no quedará ni uno sólo que no quede aplastado bajo el poder de tus pies soberanos.

Sin embargo, para nosotros, que nos gloriamos de tu Nombre, que te amamos y te servimos, que te damos cada día el corazón, sin retractar jamás nuestra donación, para nosotros serás un día nuestro espléndido premiador....