jueves, 20 de octubre de 2016

LOS CINCO MINUTOS DE DIOS.



LOS CINCO MINUTOS DE DIOS




¿Has pensado alguna vez en la maravilla que son tus ojos? En ellos cabe todo el universo, con ellos abarcas la inmensidad, pues puedes posarlos en la flor que crece a tu paso y en las estrellas que voltean sobre tu cabeza.

En esa pequeña flor, lo mismo en esas estrellas... en las nubes arreboladas, lo mismo que en las montañas cubiertas con el turbante de la nieve bruñida, debes contemplar la grandeza de Dios, que pudo hacer la violeta humilde e insignificante y la montaña majestuosa.

Cada lucero en la noche es como una volada de amor que se asoma al ventanal de la creación. Cada estrella es una firma divina sobre el pergamino del cielo.

Es bueno que nos acostumbremos a saber leer las firmas de Dios en todo lo que nos rodea; al fin, Dios lo escribió para nosotros.
“Exaltado por el poder de Dios, Él  ha recibido del Padre el Espíritu Santo prometido, y lo ha comunicado como ustedes ven y oyen” (Hch 2,33). También en ti derramará Dios su Espíritu, si es que sabes disponerte con verdadera humildad; y con el Espíritu de Dios podrás hacer y decir cosas que nunca soñaste.