jueves, 20 de octubre de 2016

DETENTE A OLER LAS FLORES




Detente a oler las flores


El ritmo de la vida moderna, suele alejarnos del contacto con las cosas naturales. Es raro detenemos, a lo largo del año, a observar un amanecer o un anochecer. Este solaz aporta tanto a nuestra paz interior y equilibrio mental, que los beneficios se obtienen de inmediato. No cierres los ojos a estas realidades fuertes de la vida.

Quítate el grillete de la muñeca -al menos de vez en cuando- deja de depender tanto del reloj. Escucha tu reloj interior. Tómate días de retiro, de verdadero descanso, sin programa alguno. No estés hasta la última hora del día haciendo cosas o viendo la televisión. Un día a la semana acuéstate y levántate antes. Huye de todo lo que «enganche» y cree adicción. Vivir equilibradamente implica saber combinar las actividades que nos agradan y recrean. Cuando algo se  convierte en una obsesión hay que buscar la forma de liberarse de su esclavitud (Juan Yzuel).

Es importante que cada familia busque sus momentos de descanso, aunque sea sin salir de casa. Detenerse, “respirar la vida gozando cada minuto”. Hacer lo que no siempre se hace. Salir a caminar, aprovechar esa ocasión para un fructífero diálogo, o acercarse al templo para hacer una visita a Jesús.