viernes, 21 de octubre de 2016

TEMAS MÉDICOS: DEMENCIA



Demencia



Hay diferentes causas que generan la demencia, encontrando a la enfermedad de Alzheimer en el primer puesto en cantidad de casos.

La palabra demencia es generalmente usada en forma peyorativa para designar a personas “ancianas”, “insanas”, “locas”, “alienadas” o “debilitadas mentalmente”, aunque su significado en la medicina dista mucha de estas acepciones. Se usa para delimitar entidades con rasgos comunes producto de alteraciones a nivel de las células neuronales.

La demencia es una disfunción cerebral progresiva que altera la capacidad para realizar actividades cotidianas, producto de la afectación de ciertas funciones mentales superiores denominadas cognitivas (pensamiento, memoria, razonamiento, percepción).

No es en sí una enfermedad, sino un término que agrupa unas 50 entidades diferentes, siendo la más frecuente la enfermedad de Alzheimer.

Hay diferentes causas de demencia que comparten entre si estos rasgos fundamentales de afección de las funciones cognitivas. Si hablamos de cantidad de casos en la población vemos que la frecuencia aumenta con la edad, de 2% para los que están entre los 65 a 69 años, 5% para los de 75 a 79 años, y más de 20% para los de 85 a 89 años. Una de cada tres personas por arriba de los 90 años sufre de demencia severa. Muchas de estas personas son las que son tildadas de “arterioscleróticas’’, término impropio y con significado diferente.

La enfermedad de Alzheimer ocupa el primer puesto en cantidad de casos de todas las demencias, con en 50% aproximadamente. La que le sigue es la llamada demencia multinfarto, con un 20% del total de casos, causada por múltiples infartos cerebrales pequeños con la consiguiente muerte de neuronas (un infarto es una pérdida brusca de la llegada de sangre a un grupo de células que lleva a su muerte). Otras causas de demencia incluyen a la enfermedad de Parkinson, la enfermedad de Huntington, la enfermedad de Pick y la enfermedad de cuerpos de Lewy, secuelas del alcoholismo y la drogadicción.

Las primeras manifestaciones pueden ser las pérdidas de memoria y los cambios de la personalidad. Se desarrollan en forma progresiva alteraciones de la orientación en cuanto al tiempo y los lugares, fallas en la concentración, el habla, y el caminar. Es por estos motivos que la persona requiere muchos cuidados por parte de terceros, y se considera por ello invalidante.

Entre las causas de demencia existen algunas que son pasibles de tratamiento, y es importante distinguirlas del resto. El diagnóstico empieza evaluando con una entrevista para recabar datos, que son en su mayoría proporcionados por los familiares. También se realizan pruebas neuropsicológicas, con ciertos tests que miden el grado de dificultad, y técnicas modernas de diagnóstico por imágenes (resonancia magnética nuclear, SPECT). La sumatoria de estas puede resultar en un diagnóstico preciso que puede ser importante ante la posibilidad de tratamiento curativo.

Entre las formas que pueden ser tratadas, con posibilidad de restitución, se encuentran el abuso crónico de drogas, ciertos tumores que pueden ser removidos, déficit vitamínico (como la falta de vitamina B12), y el hipotiroidismo.

La enfermedad de Alzheimer, la demencia multinfarto, la asociada a la enfermedad de Parkinson, y la asociada al SIDA, no tienen tratamiento curativo, aunque se pueden mejorar los síntomas y disminuir el avance. Esto se debe a que existen tratamientos de activación mental para mejorar el pensamiento y la memoria.

En el mercado hay drogas criticadas por muchos especialistas ya que pueden ser usadas para tranquilizar a la persona y no para tratarla. Ninguna es curativa, pero la experiencia propia del profesional es importante para decidir si puede mejorar el estado de cada paciente en particular. Una cosa es lo que se dice, otra es lo que se ha visto en los propios pacientes.

Lo más importante a resaltar en todos los casos de demencia es la necesidad de que la persona tenga un entorno favorable, especialmente una familia continente, ya que por más que se crea que el enfermo carece de facultades mentales, este siente los afectos de los que tiene a su alrededor.