jueves, 8 de agosto de 2013

Cándida María de Jesús, Santa


Fundadora, 9 de agosto
 
Cándida María de Jesús, Santa
Cándida María de Jesús, Santa

Fundadora de la Congregación de las Hijas de Jesús

Martirologio Romano: En Salamanca, en España, santa Cándida María de Jesús (Juana Josefa) Cipitria, que fundó la Congregación de las Hijas de Jesús, para colaborar en la formación cristiana de los niños. ( 1912)

Fecha de canonización: 17 de octubre de 2010, durante el pontificado de S.S. Benedicto XVI
Nació en el caserío de Berrospe, Andoain (Guipúzcoa, País Vasco, España) el día 31 de mayo de 1845, fue bautizada con el nombre de Juana Josefa Cipitria y Barriola.

En 1854 la familia Cipitria y Barriola se mudó a Tolosa. En 1862 deja tierra vasca, rumbo a Burgos, donde siendo aún joven, tuvo que cuidar de sus hermanos menores en una familia numerosa, para ello ingresa a trabajar con la familia del magistrado Jose de Sabater. A la vez que daba los primeros pasos en la vida de piedad.

Siguiendo a la familia Sabater, a Valladolid, en el año 1868, en la Iglesia del Rosarillo, conoce al P. Miguel San José Herranz, sacerdote jesuita, quien le ayuda a aumentar su actitud de penitencia y oración, que son dos caminos necesarios para tomar toda decisión importante, es aquí que siente el llamado a responder a las necesidades de aquella turbulenta sociedad española, lo que le lleva fundar una "Congregación con el nombre de Hijas de Jesús, dedicada a la salvación de las almas, por medio de la educación e instrucción de la niñez y juventud”.

Será finalmente en Salamanca, el 8 de diciembre de 1871, cuando con otras cinco mujeres da inicio a la Congregación con la Eucaristía celebrada en la iglesia de la Clerecía.

Juana Josefa tiene 26 años cuando empieza la redacción las Constituciones del nuevo Instituto y la formación de las aspirantes. El P. Herranz le presta ayuda poniendo a su alcance el Sumario de las Constituciones ignacianas.

En poco tiempo la congregación se expande creando instituciones a lo largo de España creando escuelas en Peñaranda de Bracamonte, Arévalo, Tolosa, Segovia, Medina del Campo, etc.

Tras este primer paso, el 3 de octubre de 1911 el primer grupo de religiosas de las Hijas de Jesús embarcan rumbo al Brasil, donde abrirán nuevas casas. Éste habrá sido sólo el primer paso de la expansión internacional de la Congregación.

Después de su muerte el 9 de agosto de 1912 las Hijas de Jesús, pretenden seguir los caminos evangélicos como lo hizo la Madre Cándida Mª de Jesús.

Fue beatificada por el Papa Juan Pablo II el 12 de mayo de 1996.

El 3 de julio de 2009 S.S. Benedicto XVI autorizó la promulgación del decreto concerniente a un milagro atribuido a la intercesión de la Beata Cándida María, su canonización se realizó el 17 de octubre de 2010.

Santa Cándida María de Jesús Cipitria, fundadora
fecha: 9 de agosto
n.: 1845 - †: 1912 - país: España
otras formas del nombre: Cipitria Barriola
canonización: B: Juan Pablo II 12 may 1996 - C: Benedicto XVI 17 oct 2010
hagiografía: Vaticano
En Salamanca, en España, santa Cándida María de Jesús (Juana Josefa) Cipitria, fundadora de la Congregación de Hijas de Jesús, para colaborar en la labor de formación cristiana de los niños.
Discurso de SS Juan Pablo II el lunes 13 de mayo de 1996, a los peregrinos que habían acudido a Roma para la beatificación de las dos religiosas, celebrada el día anterior:


La Madre Cándida María de Jesús Cipitria y Barriola (9 de agosto), siendo aún joven, tuvo que cuidar de sus hermanos menores en una familia numerosa, a la vez que daba los primeros pasos en la vida de piedad, Después, en Valladolid, mientras servía en una familia, viviendo en actitud de penitencia y oración, que son dos caminos necesarios para tomar toda decisión importante, piensa en fundar una Congregación con el nombre de Hijas de Jesús, dedicada a la salvación de las almas. Finalmente en Salamanca da el paso definitivo bajo el amparo y particular protección de la Virgen María.

Con una firme aspiración a la santidad, la beata Cándida María de Jesús se entregó a Dios dedicándose a la formación cristiana de la infancia y juventud, respondiendo así a un imperativo pastoral de la Iglesia y a una necesidad de la sociedad de entonces. En efecto, la educación integral es condición indispensable para el crecimiento moral de las personas y para el progreso de los pueblos, lo cual forma parte de la acción evangelizadora de la Iglesia.

Uno de los primeros y más insignes frutos de esa acción educativa fue la figura de la beata María Antonia Bandrés Elósegui (27 de abril), que desde su juventud se ofreció a Dios, siguiendo fielmente los pasos de Madre Cándida y viviendo de forma alegre y fervorosa su servicio al Señor. Los pobres fueron sus predilectos: con ellos compartía ya de niña todo cuanto tenía. Lo había aprendido de sus padres, que le enseñaron que el amor a los otros era un deber, aunque ella supo llevar a cabo las obras de misericordia con sencillez y naturalidad para que nadie se sintiera herido. El desprendimiento de sí misma y de las cosas y el más completo abandono en la Providencia divina templaron su fortaleza y su esperanza. Así preparó su alma para ofrecer su vida por alguien a quien amaba y veía lejos de las prácticas de la fe.

Su testimonio debe ayudar a las jóvenes y a los jóvenes a descubrir la belleza de la vida consagrada totalmente al Señor, a comprender mejor el sentido de la oración y la fecundidad del sufrimiento, ofrecido a Cristo por amor a los demás.