lunes, 17 de octubre de 2016

DIÁLOGO CON UN ATEO



Diálogo con un ateo


El joven irlandés Alfonso Lambe (1932-1959), fue enviado por la Legión de María a implantar en Sudamérica grupos misioneros de esta asociación de laicos. De dos en dos difunden fe católica bajo el amparo de la Reina de los Apóstoles. Se reúnen cada semana a rendir cuenta de su trabajo apostólico. Son valientes y disciplinados. ¡Hasta hay grupos en algunas cárceles!

Alfonso y su compañera de trabajo visitaron a un señor ateo. El señor, un poco molesto, les pidió que se retiraran. Alfonso respondió: Si usted nos permite volveremos en otra ocasión, sólo para visitarlo. Queremos ser sus amigos y conversaremos también de las cosas que usted acepta, porque nos interesan mucho. A la semana volvieron, el señor los dejó pasar y él mismo sacó el tema de la fe. Alfonso, lleno de Espíritu Santo, comenzó a hablar. El señor lo interrumpió: Perdone, joven, que lo interrumpa. Yo no sé qué tiene usted, pero siento que mi espíritu se llena de paz y se colma un vacío que nunca pude llenar. Quizás por ser esta la primera vez en 67 años que alguien me habla de estas cosas.

La vocación no es el camino de los desilusionados, los aburridos o los tristes, sino el de aquellos en cuya alma se ha encendido el ideal del Evangelio y han conocido la gloria de las bienaventuranzas.