miércoles, 16 de noviembre de 2016

LOS CINCO MINUTOS DE DIOS.



LOS CINCO MINUTOS DE DIOS



Cuando el astronauta ruso Yuri Gagarin fue interrogado sobre si había visto a Dios allá en las alturas, respondió: "No lo he visto; Dios no existe".
Algo más tarde subió también a la estratósfera Gordon Cooper y, cuando le hicieron la misma pregunta, replicó: "Para ver a Dios no necesito subir a las alturas; lo llevo dentro de mí mismo".
¡Cuántos pretenden encontrar a Dios lejos de sí, cuando lo tienen tan cerca! 
Dios sonríe en el juego del niño; Dios gime en el dolor del enfermo; Dios sufre en la miseria del que no tiene pan; Dios muere en el niño desnutrido; Dios huye en el hombre perseguido; Dios alarga la mano en el mendigo; Dios grita en el reclamo de justicia para el pobre obrero explotado.
Dios está en todas partes y en todos; no es preciso ir muy lejos para encontrarlo; basta con que abramos los ojos para poder verlo. ¡Qué triste sería pasar a su lado sin reconocerlo!
“La Biblia nos enseña que el hombre ha sido creado a imagen de Dios, con capacidad para conocer y amar a su Creador y que por Dios ha sido constituido señor de la entera Creación visible, para gobernarla y usarla, glorificando a Dios” (GS 12). Nuestro error está en que pretendemos ver a Dios demasiado lejos de nosotros mismos, o en cosas o acontecimientos raros y lejanos; esforcémonos en verlo en lo que a diario nos sucede.