miércoles, 23 de noviembre de 2016

ESTRÉS ORIGEN Y PREVENCIÓN



Estrés origen y prevención



El estrés es una reacción fisiológica que eleva nuestros niveles de adrenalina, con el objetivo de estar alerta ante algún suceso que percibamos como amenazante para nuestro organismo. El exceso de estas reacciones genera síntomas tales como dolor de cabeza, náuseas, alteración del apetito, diarrea, gastritis, insomnio, palpitaciones, temblores, dolor en la espalda, ansiedad, temores, etc., y consecuencias patológicas que van desde trastornos gástricos e intestinales a hipertensión arterial, con mayor riesgo de eventos cardiovasculares o cerebrovasculares.

Todos estos problemas me dificultan el llevar una vida normal y relajada. Desde este mismo instante me propongo cambiar mi postura y comienzo a pensar en positivo. Voy a tener presente en cada instante de mi vida la frase: “Si el problema tiene solución ¿para qué preocuparme? y si no lo tiene ¿para qué preocuparme?”

Hay decenas de causas que pueden provocarlo, entre las cuales podemos mencionar algunas que son propias de la vida moderna y agitada que llevamos: el exceso o falta de trabajo, los problemas de relación con mi pareja, con mis familiares, con las personas con las que me encuentro cada día; las malas noticias de la prensa; etc.

La prevención del estrés está orientada a personas que en mayor o menor medida padecen de forma crónica estos síntomas y no pueden controlar su nivel de estrés ni las situaciones que lo ocasionan. Pienso en positivo; estoy pendiente de la conciencia del alma más que de la conciencia de mi cuerpo y de mi mente. No me engancho a los pensamientos negativos; cuando aparecen en mi mente, me esfuerzo para no colgarme de ellos, simplemente les veo pasar, pues esos pensamientos no me proporcionan felicidad, solo malestar y recreándome en ellos añado un problema más a mi vida.....

Si los exámenes, el trabajo, las presiones del día a día te tienen a mal traer, practica estos consejos para deshacerte de la tensión:

- Mueve el cuerpo: camina, salta a una soga, baila.
- Entrégate a una relajante y merecida sesión de masajes.
- Estira las piernas, brazos, cuerpo, elonga. El cuerpo se relaja... la mente se relaja.
- Respira profundo, varias veces, tratando de llevar el aire a la base de los pulmones. Exhala despacio.
- Hazte masajes en los pies, o mejor aún, remójalos antes en una deliciosa agua tibia.
- Practica algún deporte, como la natación o el tenis.
- Hazte unos minutos para ti. Asiste a algún taller literario, o grupo de charla. Lee un buen libro que te agrade.
- Duerme una media hora más por día.
- Teje, aunque no tengas planes de hacer algo determinado. Las bufandas siempre son prácticas, y se tejen fácilmente.
- Alquila una película de comedia y ríete a carcajadas.
- Haz tareas manuales placenteras, como la jardinería, una escultura en arcilla, o pintura.
- En fin, vive de manera pausada, tratando de disfrutar al máximo cada minuto que pasa

El estrés y la ansiedad son tan frecuentes en nuestra vida cotidiana que es necesario tomar cartas en el asunto. La buena noticia es que superar el estrés es más sencillo de lo que piensas. La Asociación Americana Para La Ansiedad y La Depresión (ADAA) ha presentado una lista de los recursos necesarios para hacer la que la ansiedad y la depresión tengan niveles tolerables. Te presentamos algunos de estos consejos.  

• Tiempo de espera: Cuando se está pasando por un proceso de ansiedad o depresión lo necesario es tomarse las cosas con más calma y dar un paso hacia adelante. Prueba a practicar yoga, escuchar música o recibir un masaje. La meditación también relajará su mente y hará que vea los problemas con más distancia. 

• Evita el alcohol y la cafeína: Aunque pueda parecer una solución rápida, en realidad el café puede agravar tus niveles de ansiedad o estrés e incluso provocar ataques de pánico. Esto no significa que tienes que reducir su ingesta por completo tan solo moderarla. Por ejemplo no tomar más de dos tazas de café al día. 

• Duerme más: La falta de sueño puede afectar negativamente a nuestra salud pero cuando estamos estresados debemos prestar mucha más atención en dormir 8 horas. Intenta siempre acostarte antes de las 12 para aumentar tu calidad de sueño. 

• Respira profundamente: Evita las situaciones de pánico centrándote en la respiración. Toma respiraciones profundas: Inspira y expira de manera lenta.

• Come de manera equilibrada: Cuando estamos pasando por un periodo de estrés es muy tentador recurrir a comida preparada por falta de tiempo para preparar buenas comidas. Sin embargo, la comida es importante para combatir el estrés de manea que es necesario encontrar tiempo. Come verduras y frutas. La falta de nutrientes esenciales puede agravar tu ansiedad. 

• Dedica tiempo para hacer ejercicio: Mantener tu cuerpo activo te hará sentir bien y te ayudará a mejorar tu salud en general. Consulta en la parte inferior del artículo más consejos sobre fitness. 

• Cuenta hasta 10: Al igual que respirar profundamente, contar hasta 10 o incluso 20 puede ser un alivio instantáneo. Suena un poco infantil pero sencillamente el hecho de contar te permitirá centrarte en tu respiración y mejorar tus niveles de ansiedad de manera gradual.

• Perspectiva: Acepta que no eres Dios y que no lo puedes controlar todo. Es importante poner el estrés en perspectiva. Piensa en ocasiones anteriores cuando sentías estrés y cómo fuiste capaz de superarlo.

• La risa es la mejor medicina: Otra manera de poner tu ansiedad en perspectiva es con una buena dosis de risa. Da la bienvenida al humor en su vida en cualquiera de sus formas (Películas, teatro, actuaciones).

• Actitud positiva: Cuando nos enfrentamos al estrés o la ansiedad es vital para mantener una actitud positiva. No todo el mundo es optimista por naturaleza, pero la elección de centrarse en lo positivo puede ayudar a sustituir los pensamientos negativos. 

• Involúcrate: Colaborar en actividades solidarias le permite a tu estrés tomarse un descanso dentro la rutina diaria además de ofrecer tu ayuda por una buena causa. 

• Conocer la causa: Tomar conciencia de los factores desencadenantes de la ansiedad puede realmente ayudar a determinar la mejor manera de combatirlos. Puede que sea el trabajo, la familia, un lugar o una persona. Escribe notas cuando te sientas estresado y comprueba si es una situación que puede ser evitada.   

• Comparte tus sentimientos: Cuando la ansiedad alcanza grados altos es muy difícil combatirla en soledad. Habla con amigos de tu problema. Los familiares y conocidos te darán una perspectiva diferente de tu problema. Acude a un profesional si es necesario. 

• Controlar el estrés con ejercicio físico 30 minutos al día: Dedicar 30 minutos de ejercicio al día no le robará grandes cantidades de tiempo. Puede probar cosas diversas como caminar, nadar, bailar, ir en bicicleta y correr. 

• Encuentra la diversión: La mejor manera de estar motivado a la hora de hacer ejercicio es descubrir lo que te gusta. Algunas personas disfrutan practicando ejercicio en solitario mientras que otras prefieren actividades en grupo. En este caso Yoga en una buena opción. 

• Establecer metas diarias: Establecer una meta diaria es otra manera de animarse a sí mismo para seguir adelante. Es preferible un ejercicio constante aunque breve. Es decir, es mejor caminar todos los días media hora en lugar de caminar durante horas el fin de semana. 

• Paciencia: Es importante ser tolerante y paciente cuando se está iniciando un nuevo ejercicio. Si has llevado hasta ahora una vida sedentaria tardarás entre cuatro y ocho semanas antes de ponerte en forma y notar los cambios en tu cuerpo.