lunes, 1 de diciembre de 2014

Corona de Adviento y celebración de cada semana

Dios se hace presente en la vida de cada ser humano y de cualquier manera le hace sentir su amor y deseo de salvarle. La palabra ADVIENTO es de origen latín y quiere decir VENIDA.  Es el tiempo en que los cristianos nos preparamos para la venida de Jesucristo.  El tiempo de adviento abarca cuatro semanas antes de Navidad.  Actualmente hay inquietud por reavivar una costumbre muy significativa y de gran ayuda para vivir este tiempo:
LA  CORONA DE ADVIENTO
La corona o guirnalda de Adviento es el primer anuncio de Navidad.  Es un círculo de follaje verde, la forma simboliza la eternidad y el color la esperanza y la vida.  Va enrollada con un listón rojo, símbolo del amor de Dios que nos envuelve y también de nuestro amor que espera con ansiedad el nacimiento del Hijo de Dios. 
En el centro de círculo se colocan las cuatro velas (pueden ser tres moradas y una rosa o bien todas blancas) para encenderse una cada domingo de Adviento.  La luz de la vela simboliza nuestra fe. El conjunto se sitúa cerca del altar o del ambón de la Palabra, si es en la Iglesia, o en un lugar adecuado si se utiliza en un ambiente familiar o escolar.
En Navidad se puede añadir una quinta vela blanca, hasta el final del tiempo de Navidad y si se quiere se puede situar la imagen del Niño en relación con la corona: se tiene que ver que la Navidad es más importante que la espera del Adviento.
La corona, que procede del Norte (países escandinavos, Alemania), tiene raíces simbólicas universales: la luz como salvación, el verde como vida, forma redonda como eternidad.  Simbolismos que se vieron muy coherentes con el misterio de la Navidad cristiana y que pasaron fácilmente a los países del sur. 
Se ha convertido rápidamente en un simpático elemento complementario de pedagogía cristiana para expresar la espera de Cristo Jesús como Luz y Vida, junto a otros ciertamente más importantes, como son las lecturas bíblicas, los textos de oración y el repertorio de cantos.
Primer Domingo
LLAMADA A LA VIGILANCIA
ENTRADA.  Se entona algún canto. Saludo.
Guía: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Acto de Contrición. Guía: Reconozcamos ante Dios que somos pecadores. Todos: Yo confieso ante Dios todopoderoso...
LITURGIA DE LA PALABRA.
Lectura del santo evangelio según san Marcos 13,33 Estén preparados y vigilando, ya que nos saben cual será el momento.     Palabra del Señor. (Breve pausa para meditar).
Reflexión.
Guía:  Vigilar significa estar atentos, salir al encuentro del Señor, que quiere entrar, este año más que el pasado, en nuestra existencia, para darle sentido total y salvarnos.
ENCENDIDO DE LA VELA.
Oración. Guía: Encendemos, Señor, esta luz, como aquel que enciende su lámpara para salir, en la noche, al encuentro del amigo que ya viene.
En esta primer semana de Adviento queremos levantarnos para esperarte preparados, para recibirte con alegría. Muchas sombras nos envuelven. Muchos halagos nos adormecen. Queremos estar despiertos y vigilantes, porque tú traes la luz más clara, la paz más profunda y la alegría más verdadera. 
¡Ven, Señor Jesús!. ¡Ven, Señor Jesús!
PADRE NUESTRO.
Guía: Unidos en una sola voz digamos: Padre Nuestro...
CONCLUSION.
Guía: Ven Señor, haz resplandecer tu rostro sobre nosotros.
Todos: Y seremos salvos.
                       
Segundo Domingo
CUESTION DE «ENDEREZAR»
ENTRADA. 
Se entona algún canto.
Saludo.
Guía: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Acto de Contrición.
Guía: Reconozcamos ante Dios que somos pecadores. Todos: Yo confieso ante Dios todopoderoso...
LITURGIA DE LA PALABRA.
Lectura de la II carta de San Pedro 3,13-14
Nosotros esperamos según la promesa de Dios cielos nuevos y tierra nueva, un mundo en que reinará la justicia.  Por eso, queridos hermanos, durante esta espera, esfuércense para que Dios los halle sin mancha ni culpa, viviendo en paz.
Palabra de Dios.
(Breve pausa para meditar)
Reflexión:
Guía:
¿Qué va a cambiar en mí, en nosotros en este Adviento?
¿Se notará que creemos de veras en Cristo?
ENCENDIDO DE LA VELA.
Oración:
Guía: Los profetas mantenían encendida la esperanza de Israel. Nosotros, como un símbolo, encendemos estas dos velas.  El viejo tronco está rebrotando se estremece porque Dios se ha sembrado en nuestra carne...
Que cada uno de nosotros, Señor, te abra su vida para que brotes, para que florezcas, para que nazcas y mantengas en nuestro corazón encendida la esperanza. ¡Ven pronto, Señor! ¡Ven, Salvador!
PADRE  NUESTRO.
Guía: Unidos en una sola voz digamos: Padre nuestro...
CONCLUSION.
Guía: Ven Señor haz resplandecer tu rostro sobre nosotros. Todos: Y seremos salvos. 
Tercer Domingo
 CRECER EN ALEGRIA, CRECER EN EL TESTIMONIO DE VIDA
ENTRADA. 
Se entona algún canto.
Saludo.
Guía: En el nombre del Padre y del Hijo Y del Espíritu Santo.
Acto de Contrición.
Guía: Reconozcamos ante Dios que somos pecadores. Todos: Yo confieso ante Dios todopoderoso...
LITURGIA DE LA PALABRA.
Lectura de la Primera carta a los Tesalonicenses 5,23
Que el propio Dios de la paz los santifique, llevándolos a la perfección.  Guárdense enteramente, sin mancha, en todo su espíritu, su alma y su cuerpo, hasta la venida de Cristo Jesús, nuestro Señor.
Palabra de Dios.
 (Breve pausa para meditar).
Reflexión:
Guía: Los hombres de hoy no verán en persona a Cristo en esta Navidad.  Pero sí verán a la Iglesia, nos verán a nosotros.
¿Habrá más luz, más amor, más esperanza reflejada en nuestra vida para que puedan creer en El?
ENCENDIDO DE LA VELA.
Oración:
Guía: En las tinieblas se encendió una luz, en el desierto clamó una voz.  Se anuncia la buena noticia: ¡El Señor va a llegar! ¡Preparen sus caminos, porque ya se acerca!  Adornen su alma como una novia se engalana el día de su boda. ¡Ya llega el mensajero!. Juan Bautista no es la luz, sino el que nos anuncia la luz. Cuando encendemos estas tres velas cada uno de nosotros quiere ser antorcha tuya para que brilles, llama para que calientes. ¡Ven, Señor, a salvarnos, envuélvenos en tu luz, caliéntanos en tu amor!
PADRE NUESTRO.
Guía:   Unidos en una sola voz digamos:
Padre nuestro...
CONCLUSION.
Guía: Ven Señor haz resplandecer tu rostro sobre nosotros. Todos: Y seremos salvos.
Cuarto Domingo
EL SI  DE MARIA ES NUESTRO SI
ENTRADA.
Se entona algún canto.
Saludo.
Guía: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Acto de Contrición.
Guía: Reconozcamos ante Dios que somos pecadores.
Todos: Yo confieso ante Dios Todopoderoso...
LITURGIA DE LA PALABRA.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 1,38
En aquel entonces respondió María al Ángel Gabriel.  "Yo soy la servidora del Señor, hágase en mi lo que has dicho"
Palabra del Señor.
(Breve pausa para meditar)
Reflexión:
Guía: Para que haya encuentro no basta con que alguien venga.  Hay que salir a su encuentro.  María es el modelo perfecto de lo que debe ser nuestro seguimiento del Señor, de nuestra actitud de adviento.
ENCENDIDO DE LA VELA. 
Oración: Guía: Al encender estas cuatro velas, en el último domingo, pensamos en Ella, la Virgen, tu madre y nuestra madre. 
Nadie te esperó con más ansias, con más ternura, con más amor. ¡Nadie te recibió con más alegría.
Te sembraste en ella, como el grano de trigo se siembra en el surco.  Y en sus brazos encontraste la cuna más hermosa.
También nosotros queremos prepararnos así: en la fe, en el amor y en el trabajo de cada día. ¡Ven pronto, Señor! ¡Ven a salvarnos!
PADRE NUESTRO.
Guía: Unidos en una sola voz digamos: Padre nuestro... CONCLUSION. Guía: Ven Señor haz resplandecer tu rostro sobre nosotros. Todos: Y seremos salvos.

PARA ACOSTAR  AL NIÑO DIOS
Antes de la Cena de Navidad se reúne la familia junto al Nacimiento.
1.- SE CANTA O SE ESCUCHA UN VILLANCICO
2.- ACTO  PENITENCIAL
Guía: Para preparamos a recibir a Dios que se hizo hombre para salvamos, reconozcamos que somos pecadores y que necesitamos su salvación. Todos: Yo confieso ante Dios todopoderoso..
3.- LECTURA DEL EVANGELIO
Guía: Recordemos lo que pasó aquella bendita noche hace casi 2,000 años:
Evangelio según san Lucas 2,1-14:
En esos días, el emperador dictó una ley que ordenaba hacer un censo en todo el imperio.  Este primer censo se hizo cuando Quirino era gobernador de la Siria.  Todos iban a inscribirse a sus respectivas ciudades.  También José, como era descendiente de David, salió de la ciudad, de Nazaret de Galilea y subió a Judea, a la ciudad de David, llamada Belén, para inscribirse con María, su esposa, que estaba embarazada.  Cuando estaban en Belén llegó el día en que debía tener su hijo.  Y dio a luz a su primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en la sala común.
En la región había pastores que vivían en el campo y que por la noche se turnaban para cuidar sus rebaños.  El ángel del Señor se les apareció y los rodeó de claridad la gloria de Dios.  Como estaban muy asustados, el ángel les dijo: «No teman, pues he venido para comunicarles una buena nueva que será motivo de alegría para todo el pueblo: Hoy ha nacido para ustedes en la ciudad de David un Salvador, que es Cristo Señor. 
En esto lo reconocerán: hallarán a un niño recién nacido, envuelto en pañales y acostado en un pesebre. De pronto una multitud de seres celestiales aparecieron en torno al ángel, y cantaban a Dios: Gloria a Dios en lo más alto del cielo y en la tierra, gracia y paz a los hombres. Palabra del Señor. Todos: Gloria a ti, Señor Jesús.
4.- ACOSTAMIENTO DEL NIÑO
Guía: Antes de colocarlo en el nacimiento, X (el más pequeño de la familia) va a darnos a besar al Niño Dios
5- VILLANCICO
(Se canta o se escucha mientras se besa al Niño).
Al terminar
6- PETICIONES
A cada petición responderemos Todos: Te lo pedimos, Señor.
Guía: Pidámosle al Niño Dios que así como es el centro de este nacimiento hoy, sea todos los días el centro de nuestra familia y de nuestra vida.
Guía: Que Jesús, pudiendo nacer rico quiso nacer pobre, nos enseñe a estar contentos con lo que tenemos.
Guía: Que Jesús, que vino a perdonamos, nos enseñe a no ser rencorosos con los demás.
Guía: Que él, que vino a fundar la mejor familia del mundo haga que en la nuestra reine siempre el amor, la unión y el deseo de ayudarnos mutuamente y a las demás familias.
Guía: Que él, que nació en una cueva porque no hubo lugar en la posada para su familia, se acuerde en esta noche de tantos niños para los que no hay lugar en los hogares, de tantos hombres y mujeres para los que no hay lugar en las fábricas, de tantos refugiados para los que no hay lugar en el mundo y de tantos indígenas para los que no hay lugar en .nuestro mundo moderno.
7.- VILLANCICO FINAL
¡Que nuestro Señor Jesucristo nazca en los corazones de cada uno de ustedes.





LA CORONA DE ADVIENTO

Corona de AdvientoSe denomina corona de Adviento a un adorno hecho con ramas de abeto o pino, con cuatro velas, que es colocada sobre una mesa durante el tiempo de Adviento.

Las cuatro velas suelen ser de los colores que se describen a continuación:
Azul: Representa el espíritu de la vigilia.
Verde: Representa la esperanza.
Rosa: Representa la alegría por el anuncio del nacimiento de Jesús.
Amarillo:  Es el color de la presencia luminosa de Dios.


El año litúrgico comienza con el Adviento. Se enciende una de las cuatro velas cada domingo de los cuatro que dura el Adviento, para indicar el camino que se recorre hasta la Navidad. El primer domingo de Adviento una, el segundo dos, y así sucesivamente.

Además de ser un elemento decorativo, esta corona anuncia que la Navidad está cerca y debemos prepararnos.

Los cristianos, para prepararnos a la venida de nuestra LUZ y VIDA, la Natividad del Señor, aprovechamos esta "Corona de adviento" como medio para esperar a Cristo y rogarle infunda en nuestras almas su luz.

El círculo es una figura geométrica perfecta que no tiene ni principio ni fin. La corona de adviento tiene forma de círculo para recordarnos que Dios no tiene principio ni fin, reflejando su unidad y eternidad. Nos ayuda también a pensar en los miles de años de espera desde Adán hasta Cristo y en la segunda y definitiva venida; nos conciencia que de Dios venimos y a Él vamos a regresar.

Las ramas verdes de pino o abeto representan que Cristo está vivo entre nosotros, además su color verde nos recuerda la vida de gracia, el crecimiento espiritual y la esperanza que debemos cultivar durante el Adviento.
Las manzanas rojas con las que algunas personas adornan la corona, representan los frutos del jardín del Edén, con Adán y Eva, que trajeron el pecado al mundo, pero recibieron también la promesa del Salvador universal.
El lazo rojo representa nuestro amor a Dios y el amor de Dios que nos envuelve.
El día de Navidad, las velas  son sustituidas por otras de color rojo que simboliza el espíritu festivo de la reunión familiar. En el centro, se coloca una vela blanca o cirio simbolizando a Cristo como centro de todo cuanto existe.

La luz de las velas simboliza la luz de Cristo que desde pequeños buscamos y que nos permite ver, tanto el mundo como nuestro interior. Como hemos comentado antes, cuatro domingos antes de la Navidad se enciende la primera vela. Cada domingo se enciende una vela más. El hecho de irlas prendiendo poco a poco nos recuerda cómo, conforme se acerca la luz, las tinieblas se van disipando, de la misma forma que conforme se acerca la llegada de Jesucristo, que es luz para nuestra vida, se debe ir esfumando el reinado del pecado sobre la tierra. La luz de la vela blanca o del cirio que se enciende durante la Nochebuena nos recuerda que Cristo es la Luz del mundo. El brillo de la luz de esa vela blanca en Navidad, nos recuerda cómo en la plenitud de los tiempos se cumple el “ADVIENTO DEL SEÑOR”.

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