sábado, 27 de julio de 2013

Fichas de Plantas Medicinales VIII



Cardencha (Dipsacus fullonum)
La cardencha es una planta herbácea perteneciente a la familia de las dipsacáceas, pequeña familia que comprende no más de 150 especies que en su mayor parte habitan en los países mediterráneos.
Es una planta bienal, con una raíz a manera de nabo, que se hinca verticalmente en el suelo y de la que arrancan fuertes ramas laterales.
El tallo puede llegar a medir hasta dos metros y llama la atención lo recio y recto que es.
Las hojas son grandes y rugosas, tienen cabezuelas terminales y grandes flores rojas o sonrosadas.
El nombre de “cardo de cardadores” se debe a que hasta no hace mucho tiempo las cabezuelas del cardo se utilizaban para cardar la lana.
Se cría en lugares incultos, a condición de que estos sean algo húmedos.
Florece en verano.
Existe una variedad cultivada, que se distingue por las púas de las cabezuelas ganchudas en lo alto; ésta se sigue cultivando hoy día en algunas zonas de Cataluña, porque para ciertos trabajos hay quien prefiere la carda natural a las metálicas.
La parte que interesa con fines medicinales es la raíz, que debe recogerse para -una vez lavada y cortada en rodajas- ponerla a secar a la sombra o en secadero, a temperaturas no muy altas.
Conviene tener cuidado con los pequeños aguijones del tallo cuando se proceda a la recolección, pues se introducen en la piel casi inadvertidamente y luego puede haber problemas.
La composición de la raíz de cardencha no se conoce por el momento.
Existen algunos estudios sobre su composición, pero no suelen ser fiables.
En cuanto a las propiedades que se le atribuyen, las más características son las que mencionamos al comienzo de la ficha, esto es, las que la hacen actuar como diurético, sudorífico y aperitivo.
Existe una peculiaridad en este cardo que merece la pena comentar: en el interior de la cabezuela se encuentran unos gusanos blancos que -según los entendidos- son parásitos pertenecientes al grupo de los nematodos; desde hace más o menos un siglo, se sabe que estos modestos bichitos, si se colocan espachurrados sobre los dientes doloridos, calman inmediatamente el dolor.
Se dice que su efecto no es muy prolongado, pero que una nueva aplicación procura el mismo alivio.
El único “problema” para beneficiarse de este efecto es que hay que tener mucho estómago -o sufrir mucho dolor- para meterse en la boca unos repugnantes bichos, previamente machacados además.
.- Decocción. En medio litro de agua se hierven 10 g. de raíz.
Esta preparación se puede beber durante todo el día en pequeñas tazas, espaciando cada toma durante al menos media hora.
Otra forma de preparar la decocción es hirviendo la misma cantidad en dos litros de agua; cuando queda un litro aproximadamente, se filtra, se edulcora con miel y se guarda en una botella.
Se puede beber en ayunas todas las mañanas y el tratamiento, para que sea eficaz, debe prolongarse varios meses.
Diurético. Aperitivo. Sudorífico
Cardo (Cynara cardunculus)
El cardo es una planta herbácea, de tallo gigantesco, erguido y densamente cubierto de hojas espinosas y lanceoladas.
Las hojas son lisas en la cara superior, volviéndose tomentosas en la cara inferior.
Los tallos rematan en globulosas cabezuelas que parecen pequeñas alcachofas espinosas, de flores azules.
La planta es originaria de la cuenca mediterránea y era muy conocida y apreciada por griegos y romanos en virtud de sus propiedades culinarias.
En efecto, el cardo se ha utilizado en la alimentación humana desde hace mucho tiempo y según algunos resulta incluso más sabroso que la propia alcachofa, de la cual es pariente próximo.
El cardo florece en verano.
Al ser una planta de cultivo, es fácil encontrarla en cualquier zona del país, pudiendo haber distintas floraciones en función de la zona en que se encuentre.
De la recolección interesa, para uso terapéutico, las hojas, que se suelen recoger a mano en la época de plena floración; posteriormente se ponen a secar extendidas sobre cañizos y a la sombra.
En algunas zonas el secado se realiza en secaderos, no sobrepasando los 40ºC.
Para consumo humano se recogen las pencas.
En el cardo podemos encontrar flavonoides, ácido clorogénico, un jugo amargo llamado cinarina, sales de potasio y un polímero que por hidrólisis libera fructosa.
También se ha comprobado la presencia de fermento Lab o quimosina, capaz de cuajar la leche.
Pero por lo que más se aprecia el cardo es por ser un excelente alimento dietético para aquellas personas que no toleran bien la fécula, sobre todo para los diabéticos.
Otras propiedades que se le atribuyen son como colerético, colagogo, diurético y hepatoprotector.
Se emplea con éxito contra la ictericia, así como en cualquier enfermedad de las vías biliares.
También se utiliza como hierba de cuajo, por el fermento Lab, empleándose mucho en la fabricación de quesos.
Para la preparación del cuajo la parte utilizada es la flor, que debe cortarse cuando se abre la alcachofilla; posteriormente se deseca a la sombra y se guarda herméticamente.
En general, la mejor manera de aprovechar las virtudes del cardo es comiéndolo en cualquiera de las múltiples preparaciones que existen, incluso crudo.
Es un alimento muy agradecido, capaz de adquirir el sabor que se le quiera dar.
Según la leyenda, Enrique VIII era un gran apasionado del cardo, hasta tal punto que lo degustaba a todas horas, con una pasión desproporcionada.
Otra agradable manera de ingerir esta planta es en forma de bebidas amargas y licores.
.- Decocción. Por cada taza se emplea una cucharada grande de hojas de cardo desecadas y troceadas.
Se mantiene el agua hirviendo durante 10 minutos.
La dosis es de 2 ó 3 tazas al día, después de las comidas.
.- Uso del cardo como cuajo. Como hemos comentado previamente, se emplean las flores, que se ponen a macerar en agua durante unas cuantas horas; pasado este tiempo se filtra el agua y se añade sobre la leche, calentada a no más de 40ºC.
Luego se remueve para que se mezcle bien la leche con el agua y se deja reposar para que cuaje.
Hepatoprotector. Diurético. Aperitivo
Cardo corredor (Eryngium campestre)
El cardo corredor es una hierba vivaz perteneciente a la familia de las umbelíferas, de hojas lisas y puntiformes, matiz verde pálido y flores blancas y pequeñas que se agrupan en cabezuelas redondeadas u ovoides; éstas aparecen muy apretadas, rodeadas de cuatro a seis hojas blanquecinas y extendidas a manera de estrella, estrechas y puntiagudas.
El fruto está cubierto de pequeñas escamas.
La planta es enteramente lampiña, sin pelo alguno.
Todas las partes tienen un sabor fuerte, aromático, muy parecido al de la zanahoria, salvo la raíz, que es de sabor amargo.
Se cría en ribazos, terrenos abandonados, barbechos, etc, de toda la península, desde el nivel del mar hasta por encima de los 1000 metros de altitud.
Empieza a florecer en junio, prolongándose durante todo el verano.
Con fines medicinales se recolecta la raíz, en octubre o más tarde todavía, cuando la planta se ha secado o está a punto de hacerlo.
Una vez obtenida, se seca, se limpia a fondo con un cepillo de púas suaves y se corta en rodajas.
Es importante que durante el proceso no se moje, para no retardar el proceso de secado.
Cuando está perfectamente seca, se guarda en recipientes herméticos.
En la raíz encontramos saponinas, taninos, sacarosa, resina, goma y sales de potasio.
Por las saponinas que contiene, la raíz del cardo corredor tiene propiedades diuréticas.
Gracias a ello, se recomienda su empleo contra la hidropesía, edemas de las extremidades inferiores y ataques de gota.
Se la considera también una planta aperitiva; de hecho, la raíz es comestible y puede consumirse perfectamente después de su cocción, siendo fácilmente digerible.
El cardo corredor y otras especies pertenecientes al mismo género eran ya bien conocidos por los grandes botánicos de la antigüedad.
En muchos pueblos de Cataluña la gente utilizaba esta planta para evitar escoceduras en los pies durante las grandes caminatas.
Incluso se llegó a utilizar un trozo de raíz como amuleto: bastaba llevarlo encima para que actuara como defatigante.
En algunos pastizales elevados del pirineo se cría otro cardo semejante al descrito: se trata del cardo blanco, fácil de distinguir del cardo corredor por su tallo muy poco o nada ramoso y por el intenso color azul que tiñe las sumidades de la planta.
.- Infusión. En un litro de agua hirviendo se ponen   40 g. de raíz.
Se filtra, se endulza a gusto de cada uno y se bebe durante todo el día.
.- Decocción. Con 50 g. de raíz por cada litro de agua.
Se hierve la mezcla durante cinco minutos y se toman dos o tres tazas al día, después de las principales comidas.
.- Extracto fluido. Se usan de 10 a 30 gotas del extracto fluido, tres veces al día.
Diurético. Antiedematoso. Aperitivo
Cardo estrellado (Centaurea calcitrapa)
Es una planta bienal, pues nace, se desarrolla y muere en dos años.
No es muy alta: alcanza los 30 cm de altura en el mejor de los casos.
Está formada por un tallo muy ramoso y una raíz con forma de nabo pequeño.
Las ramas crecen de una forma muy irregular, y al no estar erguidas hacen que la planta sea baja pero ancha.
Las hojas son de forma alargada, están divididas en diferentes gajos y son más bien escasas.
Esta planta se puede encontrar por toda la Península Ibérica.
Se cría en lugares sin cultivar y normalmente abandonados.
Florece durante todo el verano.
Sus flores son bastante pequeñas, de color rosa normalmente.
Los frutos también son muy pequeños, tienen forma ovalada y color pálido.
Se recolecta la planta entera durante cualquier época del año.
Las flores también son recolectadas y ello debe hacerse durante la época de floración.
A veces es necesario desecar alguna parte de esta planta, para lo cual debe ponerse en lugar soleado y sin humedad, almacenándolo después en un sitio sombrío.
Esta planta se utiliza desde hace muchísimos años.
Tiene muchos aspectos comunes con la centaurea áspera, con la que algunas personas la confunden.
El cardo estrellado o calcítrapa -como también se le llama en algunas ocasiones- es una planta utilizada como diurético y digestivo desde hace muchos años.
Se aplica también para bajar la fiebre alta.
Asimismo se empleó en la desinfectación de llagas y heridas, aunque de forma ocasional, ya que existen otras plantas más eficaces para ello.
Actualmente no es muy utilizada y se sustituye por otras plantas.
.- Cocimiento. Se ponen 10 gr. de la planta a calentar en medio litro de agua; se cuelan los restos de la planta y se le añade azúcar o miel para endulzar si el sabor no resulta muy agradable.
Se recomienda tomar una taza después de las comidas como diurético o como digestivo.
.- Zumo. Se utiliza el zumo extraído de las hojas para bajar las fiebres altas.
.- Infusión. Se pone a calentar un litro de agua y cuando empiece a hervir se añaden flores secas machacadas; se cuelan los restos y se le añade azúcar o miel.
Este preparado se utiliza en calenturas.
Antipirético. Diurético. Digestivo
Cardo mariano (Silybum marianum)
El cardo mariano es una planta muy vigorosa y decorativa, que puede alcanzar una altura de metro y medio.
Tiene una gruesa raíz ramificada que da lugar a una roseta de hojas ovaladas, de 30 cm. de largo, rodeada de dientes irregulares y espinas coriáceas, verdes y brillantes, recorridas por nervios blancos.
La cabezuela es grande, con las brácteas externas rematadas en una recia espina.
Las flores tienen color de rosa y los estambres interiores están soldados en un solo haz.
Se cría en lugares incultos, al borde de senderos y carreteras de todo el país, abundando más en el sur.
Florece en los meses de mayo y junio.
Se reproduce por medio de los frutos, que se llaman aquenios; éstos se siembran en otoño directamente en la tierra.
La germinación tiene lugar una semana más tarde.
En las regiones de alta montaña, las plantas sembradas en primavera florecen dentro del mismo año, pero los frutos no llegan a madurar; por eso se prefiere hacer la siembra en otoño.
Las semillas se plantan en hilera, separadas unas de otras unos 60 cm. La parte que interesa con fines terapéuticos es el fruto (aquenio).
Para su recolección primero se cortan las cabezuelas y luego se dejan caer los aquenios.
Los frutos contienen aceites, albuminoides, taninos y un principio amargo.
Además, en su composición también encontramos flavo-lignanos como la silimarina y otros compuestos afines.
Tiene acciones aperitivas, colagogas, acción protectora sobre el hígado, acción digestiva, diurética y antipirética.
En el cocimiento de los frutos molidos se han encontrado diversas aminas como la histamina, la tiramina y la agmatina.
Por estos compuestos se ha estudiado la posibilidad de emplear los frutos en personas que padecen de tensión baja, para evitar bruscas caídas de presión.
En uso externo el cardo mariano se utiliza para aliviar hemorroides, varices y úlceras de piernas.
.- Infusión. Una cucharadita pequeña por taza de agua hirviendo.
Se deja reposar un poco y se toma antes de las comidas.
Los frutos se machacan o muelen previamente.
La dosis de estos puede aumentarse si se desea, ya que son completamente atóxicos.
Únicamente no está recomendado en personas que sufren de hipertensión arterial, por la presencia de tiramina.
.- Extracto. Si partimos del extracto fluido, se usa a razón de 30-50 gotas, 3 veces al día.
También se dispone del extracto seco, pudiéndose tomar de 0,5 a 1 gr. al día.
En el mercado farmacéutico se dispone de muchas especialidades que contienen cardo mariano, bien solo o asociado a otras plantas.
Entre las presentaciones simples cabe destacar la solución hidroalcohólica, cápsulas, planta troceada, comprimidos, extracto y tabletas.
Colagogo. Digestivo. Antipirético
Cardo santo (Cnicus benedictus)
Planta herbácea que se desarrolla por completo en un año y que puede alcanzar hasta setenta centímetros de altura si se establece en un terreno propicio.
Las hojas, comparadas con el resto de la planta, tienen unas dimensiones muy grandes.
Todas ellas están provistas de espinas; su coloración es verde pálido y se hallan replegadas sobre el tallo, mostrando el envés que presenta una nerviación considerable.
Las hojas poseen un sabor muy amargo.
Podemos encontrar esta planta en viñedos y olivares, aunque no se da con más frecuencia en ninguna zona en concreto.
La reproducción se efectúa por medio de semillas o por división de mata.
La floración se produce entre la primavera y el verano.
Se generan unas inflorescencias de color amarillo, Biznaga (Ammi visnaga)
La biznaga es una planta que solo dura un año, pero echa unos tallos que pueden llegar a alcanzar hasta un metro de altura si las condiciones del terreno son buenas.
Las hojas están profundamente divididas, son lampiñas y de forma aguda, al igual que toda la planta.
Las flores se encuentran formando umbelas, que es la disposición característica de las flores de esta familia; son umbelas muy frondosas que forman grandes ramilletes florales.
El fruto es muy pequeño, de forma ovoide y está comprimido lateralmente.
Los frutos son aquenios, provistos de vilano, lo que significa que unido al fruto existe una estructura algodonosa que con el viento ayuda a transportar la semilla lejos de la zona donde estaba la planta madre, hecho que explica su gran distribución en cualquier zona del país.
Se emplea la planta entera por su contenido en cnidina, que es una lactona sesquiterpénica, de sabor amargo, que le confiere una acción aperitiva además de antibiótica, eupéptica, diurética, febrífuga e hipoglucemiante; por tanto resulta idónea para casi cualquier tipo de afección: inapetencias, dispepsias, edemas, oliguria, hiperuricemia, fiebre, diabetes ligera y reumatismo.
Generalmente se emplea como aperitivo y eupéptico, teniendo siempre en cuenta que en dosis altas puede producir graves daños como quemaduras en las mucosas digestivas, lo que desencadena vómitos y diarreas violentas.
El aceite esencial que presenta esta planta la hace poseedora de propiedades bacteriostáticas y antifúngicas.
La planta tiene también flavonoides, glucósidos del apigenol y luteol que le dan acción diurética y antirreumática.
.- Infusión. Se puede preparar con fines aperitivos si se administra antes de la comida, o para mejorar digestiones como eupéptico después de éstas.
La infusión se prepara con 25 gramos de planta entera en un litro de agua hervida, dejándola en contacto durante 10 minutos.
.- Polvo de la planta. Se puede tomar un total de gramo y medio repartido a lo largo del día.
Antibiótico. Diurético. Antirreumático
Cariofilada (Geum urbanun)
La cariofilada es una pequeña planta herbácea perteneciente a la familia de las rosáceas.
Es planta vivaz: se seca en invierno y renace en primavera.
Sus vástagos pueden alcanzar hasta tres palmos de altura.
El rizoma es corto y de color negruzco y de él arrancan numerosas raíces pardas.
Las hojas de la base tienen un rabillo muy largo; en cambio las del tallo lo tienen más corto y están menos divididas.
Las flores miden alrededor de un centímetro de diámetro y poseen una corola de cinco pétalos amarillos.
El fruto se compone de un conjunto de granitos vellosos muy juntos, cada uno de los cuales remata en una prolongada arista.
Se cría en lugares sombríos, junto a ruinas y entre piedras, por casi toda la Península Ibérica.
Florece desde principios de mayo hasta finales de verano, dependiendo de la zona donde se encuentre.
Con fines medicinales se recolecta la raíz y el rizoma.
Para ello conviene esperar a que tanto el tallo como las hojas se hayan secado o estén a punto de hacerlo.
Si se quiere recolectar la planta entera, entonces hay que esperar al comienzo de la floración.
En la composición de esta hierba encontramos abundantes materias tánicas, que en la raíz alcanzan el 30%.
Contiene asimismo un glucósido, del que se ha comprobado que desaparece cuando la raíz se seca.
Este glucósido, al descomponerse, produce eugenol, y esta es la razón por la que huele a esencia de clavo, sobre todo cuando la raíz está fresca y recién machacada.
Entre las acciones farmacológicas que se achacan a esta hierba se encuentra el ser astringente, antidiarreico, aperitivo, tónico general y antipirético.
Está indicada en gastroenteritis, astenia, anorexia, fiebre y externamente en faringitis, conjuntivitis y heridas.
Se considera que tiene una gran capacidad astringente, gracias a su alto porcentaje en taninos.
En cuanto a las propiedades antipiréticas de la raíz de cariofilada, cabe decir que fueron descubiertas tardíamente, no antes del siglo XVIII.
Se dice que toda la planta machacada y puesta en infusión en 1/4 l. de vino por espacio de una noche, colada y exprimida ligeramente, excita poderosamente el sudor, rebajando inmediatamente la fiebre.
.- Infusión: Poner en infusión 50 gr. de raíz en 1 l. de agua hirviendo.
Filtrar y beber el líquido ligeramente azucarado, a lo largo del día.
.- Tintura. Macerar durante 5 días 10 gr. de raíz en 50 gr. de alcohol de 60º.
Filtrar el líquido y verterlo en un frasco provisto de tapón cuentagotas.
La dosis a administrar es de 20 gotas antes de las principales comidas.
.- Uso externo. La planta fresca triturada se puede aplicar en forma de cataplasmas sobre heridas.
Asimismo la decocción de 30 gr. de la planta por litro de agua se puede aplicar en forma de compresas.
Astringente. Antidiarreico. Antipirético
Carlina angélica (Carlina acaulis)
La carlina angélica es una planta herbácea vivaz que sólo llega a su perfección en el transcurso de dos años: durante el primero se forma un rosetón de hojas a ras del suelo y, al final del segundo año, brota de su centro una especie de cabezuela grande, que es donde se hallan las flores.
Algunas especies carecen totalmente de tallo, pareciendo que la cabezuela saliera de la misma raíz.
Otras, en cambio, están sujetas por un tallo corto.
Se cría en los prados del pirineo y en general por toda la cordillera.
Florece en el verano del segundo año.
Para uso medicinal se utiliza la raíz, que suele ser bastante gorda y de una longitud no inferior a un metro.
Para arrancarla bien, conviene agenciarse de pico y pala, pues hay que cavar hondo para asegurarnos de que no queda nada de raíz; se limpia cuidadosamente y se corta en rodajas, para seguidamente ponerla a secar en secadero a una temperatura de 35ºC.
Finalmente, se conserva en recipientes herméticos.
La mejor época para la recogida es en otoño, antes de que lleguen los fríos y las nieves.
Además es en esta estación cuando más concentración en principios activos tiene la raíz.
La carlina angélica es muy rica en inulina, de la que puede contener hasta un 50%.
Además contiene taninos, resina y hasta un 1,3% de esencia de carlina.
Es un líquido de color pardo y olor parecido al de la alholva.
Se le atribuyen propiedades diuréticas, estomacales y colagogas, además de muchas otras que no se han comprobado científicamente.
Lo que es cierto es que un componente de la raíz, el óxido de carlina, tiene propiedades antibióticas.
La acción diurética y colagoga se debe en parte a la presencia de flavonoides.
Está especialmente indicada en dermatitis, problemas de las vías biliares, gripe, cistitis, orina escasa y piedras de riñón.
.- Vino de carlina. Para aprovechar sus virtudes tonificantes y aperitivas se prepara el vino de carlina a partir de la raíz fresca.
Se debe emplear un buen vino, a ser posible blanco y, si no, jerez.
A este se añaden 100 gr. de raíz cortada a pedacitos.
Se mantiene en maceración en una botella bien cerrada y se remueve todos los días durante un mes y medio, trascurrido el cual se filtra con papel de filtro.
Se puede tomar una copa antes de la comida.
.- Infusión. Con 5 gr. de la raíz por cada 200 cc. de agua se prepara una infusión normal, se deja reposar durante 20 minutos, tomando hasta 3 tazas diarias, debidamente azucaradas.
En muchos países meridionales preparan el receptáculo carnoso a modo de verdura, lo que resulta un plato exquisito.
En los Alpes, por ejemplo, se preparan estos receptáculos cortados en rajitas y guisados, o simplemente hervidos con agua y sal.
Dicen que el sabor es muy parecido al de la alcachofa.
Diurético. Antibiótico. Colagogo
Carquesia (Genistella tridentada)
La carquesia es un arbusto leñoso perteneciente a la familia de las leguminosas.
Se distingue de la otra carquesia -la llamada carquesia fina- por ser más leñosa, dura y rígida y tener los tallos más anchamente alados.
También se distingue por carecer de hojas propiamente dichas y tener las flores reunidas en ramilletes más cortos.
Es una planta de forma variable y en la literatura hay descritas muchas variedades.
Se cría en los suelos sin cal de la mitad occidental de la Península, siendo más infrecuente su presencia en la mitad oriental.
La carquesia florece (igual que la otra) en abril si se encuentra en tierras bajas y de mayo a julio en tierras altas.
De la recolección con fines medicinales interesa la sumidad florida, que debe recogerse lógicamente en la época de máxima floración.
Una vez que la tenemos, se procede al secado y posteriormente se guarda en frascos herméticos.
De la composición de la carquesia lo único que se sabe -según se desprende de los últimos estudios- es que posee una esencia.
Esta esencia es amarilla, ligeramente narcótica y tiene un aroma nada desagradable.
Del resto de la composición se conoce más bien poco.
Al ser una especie con muchas variedades, los estudios hechos sobre la planta no suelen coincidir, ya que la composición varía de una especie a otra.
En Portugal se usan las carquesias para combatir la tos y como emoliente.
Las flores se consideran laxantes y diuréticas y las semillas vomitivas.
En definitiva, se trata de una planta con muchas aplicaciones pero aún poco estudiada y, por tanto, se deben guardar las debidas precauciones antes de usarla.
Dentro de las leguminosas existen mejores ejemplares, con principios activos mejor estudiados y efectos más claros.
Así que es mejor que estas plantas de dudosa eficacia se dejen para aquellos casos en que no exista ningún otro remedio más a mano.
De todas formas, si se quiere utilizar esta planta, se puede hacer sin peligro, ya que carece de efectos indeseables -por lo menos en dosis moderadas.
.- Infusión. Esta fórmula es de efectos garantizados contra la gripe, bronquitis, pulmonías, etc., y se prepara con 10 g. de las siguientes plantas: flor de borraja, flor de carquesia, flor de sauco y raíz de altea.
Se hierve todo junto con 1/2 l. de agua, se deja enfriar y se cuela a través de un lienzo.
Se edulcora a gusto de cada uno y se toma una cucharada sopera cada dos o tres horas, durante los días que dure el proceso gripal.
Antitusivo. Emoliente.
Carquexia fina (Genistella sagittata)
La carquexia fina es una hierba ligeramente leñosa en la base, de tallos subterráneos muy ramificados y parduzcos, nudosos y con muchas raicillas en los nudos.
Del extremo de las ramas viejas salen unas ramas nuevas muy rollizas en su arranque.
Algunas ramas llevan flores y otras no, siendo las floríferas algo más estrechas que las otras y trialadas, en vez de dialadas, como las ramas no floríferas.
Las flores son de un intenso color amarillo y se agrupan en densos ramilletes terminales.
Se cría en los claros de bosques, en matorrales y praderas, sobre todo en las montañas ricas en sílice y pobres en cal.
La carquexia fina florece en abril y continúa haciéndolo hasta bien entrado el mes de julio.
De la recolección con fines medicinales interesa la sumidad florida, la cual se debe recolectar teniendo sumo cuidado de no llevarse toda la planta, sino simplemente arrancar aquellas ramas floridas que se vayan a utilizar.
De esta manera, nos aseguramos de que al año siguiente se pueda disponer de la misma planta.
En cambio, si arrancamos indistintamente todo aquello que sobresale del suelo, al final no tendremos más que hierbajos inútiles sin ninguna aplicación médica.
Una vez recogida, se pone a secar en secadero o a la sombra y se guarda en frascos herméticos, para evitar que la humedad pueda dañar el contenido en principios activos.
De la composición de la carquexia fina apenas podemos decir nada, ya que no existe ningún estudio serio al respecto.
Tan solo en las semillas parece haberse hallado cierta cantidad de citisina.
Este compuesto tiene propiedades vomitivas y por ello las semillas se han venido utilizando de forma casera para provocar el vómito.
En cuanto a las flores, están consideradas laxantes y diuréticas.
En los pueblos se suele usar indistintamente la carquexia y la carquexia fina, ya que ambas tienen propiedades semejantes.
Portugal es una tierra rica en estas hierbas y las utilizan para combatir la tos y como emoliente.
De todas las carquexias la primera que se conoció fue
la carquexia fina, conocida hasta en la zona de los Balcanes.
Las demás se fueron descubriendo poco a poco, siendo bastante utilizadas en su época.
.- Infusión. Con las flores se prepara una infusión a razón de 30 g. de flores en una taza de agua hirviendo.
Se pueden tomar dos tazas al día, después de las principales comidas.
Laxante. Diurético.
Carra (Mercurialis tormentosa)
La carra es una planta perenne.
La base es la única parte leñosa y se mantiene durante todo el año.
El resto de la planta se renueva, brotando ramas y hojas nuevas en los extremos.
Es una mata pequeña que alcanza un máximo de tres palmos de altura.
Tiene mucho vello en las hojas y en el tallo, lo que le da un aspecto blanquecino.
Las hojas se encuentran distribuidas alrededor de todo el tallo y normalmente están emparejadas, son muy numerosas y de forma lanceolada.
Se cría en zonas calcáreas, en laderas de montañas siempre que les dé el sol y en las cuencas de ríos agotados.
Se puede encontrar por toda la Península Ibérica.
La época de floración empieza a finales del invierno y continúa durante toda la primavera.
Esta planta tiene dos tipos de flores: las femeninas, que se encuentran aisladas y están unidas al tallo por medio de un pequeño rabillo, y las masculinas, que se encuentran reunidas en grupos.
Los frutos son muy pequeños y, como el resto de la planta, se encuentran recubiertos de vello.
La principal parte recolectada son las semillas, aunque en algunas ocasiones -dependiendo de la zona y del uso que se le otorgue a esta planta- se recolecta entera.
Las semillas de la planta están compuestas principalmente de dos sustancias denominadas saponina neutra y saponina ácida, que son características de muchas especies de esta familia.
Se utiliza principalmente como purgante y laxante al igual que la mayoría de plantas de su familia; pero no resulta muy conveniente su uso como purgante ya que produce un efecto demasiado fuerte en la mayoría de las ocasiones.
Además existen otras plantas capaces de realizar la misma función pero que no presentan esas contraindicaciones.
En algunas zonas de Levante se utilizaba como remedio casero para combatir todo tipo de afecciones, como por ejemplo dolores en hígado y riñones.
También se utiliza en forma de cataplasma para combatir el reuma.
Asimismo se ha aplicado en usos tan diversos como casos de sífilis, animales con mordeduras de perros rabiosos e incluso se le atribuían propiedades como engendradora.
Los árabes y africanos utilizaban esta planta para curar enfermedades en mujeres.
.- Cocimiento. Se colocan 100 gr. de la planta en agua, se calienta y se toma una taza antes de las comidas.
Se utilizaba así para curar afecciones del hígado y riñones.
También se empleaba de esta forma para curar a los animales mordidos por un perro que tuviera la rabia.
.- Emplasto. Se machaca la planta y se coloca en un paño; se aplica sobre cualquier zona afectada de reuma.
Purgante. Laxante. Colagogo.
Castaña de agua (Trapa natans)
La principal característica de la castaña de agua es que se cría en el agua.
En el lodo o barro pegajoso que se encuentra en el fondo del agua es reptante, mientras que en la superficie es capaz de nadar y flotar.
Es precisamente aquí donde aparecen unas hojas en forma de rombo, las cuales a su vez conforman un rosetón.
Estas hojas tienen dientes aunque distribuidos de forma irregular.
Los pezones que las sostienen están inflados y hacen de flotadores.
En la parte que se encuentra bajo el agua aparecen unas hojas en el tallo que parecen raíces y están enfrentadas.
La castaña de agua se cría en zonas de aguas estancadas.
Es una planta que predomina mucho más en Europa que en nuestro país.
Se encuentra en lagunas del Bajo Ampurdán y en las aguas del este de Mallorca.
La castaña de agua florece en los meses de junio y julio.
Sus flores aparecen en las axilas de las hojas que se encuentran flotando en el agua; su corola tiene cuatro pétalos de color blanco y el cáliz tiene también cuatro sépalos.
Estos, con el paso del tiempo, se van haciendo grandes y se convierten en espinas que rodean al fruto.
El fruto es de color negro y posee una cáscara muy resistente y su tamaño y sabor recuerdan al de una castaña.
Se recolecta principalmente la semilla, aunque pueden utilizarse otras partes de la planta.
Las semillas de la castaña de agua están compuestas de al menos un 20 % de proteínas brutas y de más de un 50 % de fécula.
En los países en los que esta planta es muy abundante se utiliza como alimento.
Sus principales virtudes se refieren a que combate las diarreas y proporciona energías y fuerzas a la persona que se encuentra débil por una enfermedad o por cualquier otro motivo.
Antiguamente se utilizaba esta planta como un buen remedio contra las inflamaciones.
También se mezclaba con miel y sanaba todas las heridas que aparecían en la boca.
Se le atribuían otras virtudes como la de ser útil contra la pidra y servir como medicina para los ojos.
.- Polvo. Se cogen las semillas y se muelen hasta que quedan reducidas a polvo farináceo.
Se emplea contra diarreas y como energético.
Antidiarreico. Astringente. Remineralizante
Castaño (Castanea sativa)
Árbol de gran porte que llega a alcanzar hasta veinte metros de altura.
Crece en las tierras no calizas de la zona norte y oeste de la península, beneficiándose del clima de esa zona.
Fue introducido por los romanos aunque se supone que es originario de Asia menor.
Las hojas caen en invierno y tienen una forma grande y alargada; pueden medir hasta 15 centímetros de largo.
Se encuentra profundamente dentado en todo su perímetro, pudiendo observarse fácilmente los nervios en el envés, que se distribuyen desde el nervio central hacia los extremos de la hoja, siendo su discurrir de forma paralela.
Las hojas son coriáceas y presentan un color muy oscuro en la parte del haz.
La floración se produce en los meses de mayo y junio, y fructifica en octubre.
Las flores son pequeñas.
Las masculinas son muy pequeñas y se desarrollan a lo largo de un eje que nace de las axilas de las ramas.
Las femeninas se agrupan en número de tres, naciendo al pie del ramillete de las flores masculinas.
El fruto, tan conocido por todos, es la clásica castaña.
Se encuentran agrupadas de tres en tres, rodeadas por una especie de funda que cuenta con numerosas púas.
El fruto en sí presenta dos caras bien diferenciadas: una de ellas es plana, mientras que la otra es convexa.
Cada una de las semillas está recubierta por una piel de color pardo rojizo, brillante por fuera, con una cierta vellosidad en su parte interna.
En su interior encontramos la castaña, recubierta por una segunda piel muy fina, difícil de separar, y que le confiere un cierto sabor amargo.
Las hojas del castaño presentan sustancias tánicas, sacarosa, glucosa, materias grasas y pectinas.
En la corteza existe gran cantidad de ácido tánico, que puede suponer hasta el 16%, según la edad del árbol.
Tanto la corteza como el leño y las hojas son astringentes, por lo que su empleo es válido para combatir diarreas y también como antiinflamatorio de la garganta mediante la práctica de enjuagues.
La castaña fresca contiene un 50% de agua.
La castaña seca o pilonga tiene un 30% de fécula, un 10% de glucosa, así como dextrinas y albuminoides.
.- Decocción. Se añaden 60 gramos de corteza y hojas de castaño sobre un litro de agua, llevándola hasta ebullición durante quince minutos; tras un filtrado, el líquido obtenido se puede endulzar con sacarina, constituyendo un remedio útil para diarreas leves.
Se pueden tomar hasta cuatro tazas diarias.
También este líquido se emplea para efectuar enjuagues y gárgaras, por su efecto antiinflamatorio.
Expectorante. Antidiarreico. Antirreumático
Castaño de Indias (Aesculus hippocastanum)
El castaño de Indias pertenece a la familia de las hipocastanáceas, que comprende no más de 20 especies y que son propias de países templados y cálidos de Asia y América.
Este árbol es originario de Grecia, donde se encuentra silvestre en muchas montañas del país.
La historia nos cuenta que de Grecia fue llevado a Turquía y posteriormente la planta empezó a cultivarse en Europa, extendiéndose muy rápidamente.
En España lo podemos ver muy repartido en parques y grandes avenidas, básicamente cumpliendo una función ornamental.
Es un árbol de gran porte, fácil de reconocer por sus grandes hojas enfrentadas y de prolongado rabillo.
El árbol florece en el mes de abril en las costas templadas del país, y sobre mayo o junio en los sitios más elevados.
El fruto madura a finales de verano o en otoño.
Es típico ver en determinadas zonas residenciales donde abunda este hermoso árbol cómo los niños, a la salida de los colegios, se divierten haciendo auténticas batallas campales con castañas, aunque algunos de ellos suelen salir a veces mal parados, ya que las púas del fruto, si bien son blandas, hacen daño cuando se usan como proyectiles.
En la corteza de las ramas jóvenes se encuentran unas sustancias llamadas esculina y esculetina, de sabor amargo.
También contiene taninos, saponinas y diversos elementos como calcio, potasio y fósforo.
La esculina y esculetina confieren a la planta propiedades venotómicas, que aumentan la resistencia capilar.
Además posee propiedades antiinflamatorias y controla la permeabilidad de los vasos, ejerciendo por ello una importante acción antiedematosa.
Asimismo posee una excelente acción vasoconstrictora, utilizada contra las hemorroides dolorosas ya que no solo calma el dolor sino que reduce progresivamente su volumen.
También resulta muy útil al reducir el diámetro de las venas en las varices y flebitis.
La medicina popular ha empleado las castañas en la curación de diarreas persistentes, en la disentería, e incluso antiguamente también contra la malaria.
En aplicaciones externas se ha utilizado para lavar heridas y sabañones.
Pero no es una planta completamente atóxica.
Alguno de sus compuestos puede resultar tóxico si se emplea de manera incorrecta.
Las semillas pueden confundirse con las del castaño, pudiendo ocasionar, tras su ingestión, cuadros de gastroenteritis, midriasis y somnolencia, por lo que se aconseja su empleo bajo control facultativo.
.- Decocción. Se usan entre 30-40 g. de corteza por litro de agua, pudiéndose tomar hasta medio litro al día, repartido en 2 ó 3 tomas.
.- Tintura. Preparada a partir de castañas frescas, se toma 3 veces al día.
.- Extracto fluido estabilizado. De 10 a 35 gotas, tres veces al día.
.- Lavados. A partir de una decocción de la corteza al 5%, se pueden realizar lavados locales.
.- Pomadas. Con un 20% de extracto, de aplicación local sobre las hemorroides.
.- Supositorios con 20-30 mg de extracto seco.
Antiedematoso. Venotónico. Antiinflamatorio
Castañuela (Bunium incrassatum)
La castañuela es una planta vivaz que aprovecha a guardar sus reservas en una raíz tuberificada, redondeada, de color negro en sus partes externas y blanca por el interior.
Los tallos y las hojas poseen un fino vello que no oculta su espléndido verdor.
El tallo es rollizo y las hojas son estrechas y largamente lanceoladas.
Las flores se recogen en unos largos racimos, cada uno con su cabillo propio y cada ramillete contiene dos o tres hojas en la base.
Los frutos son alargados y se comprimen lateralmente.
Se cría entre las mieses, en los barbechos y lugares incultos del sur de España, principalmente por toda Andalucía.
La hierba florece de mayo en adelante, madurando los frutos a partir del mes de julio.
Con fines medicinales interesan los tubérculos y la raíz, aunque de toda la planta se puede sacar provecho, ya que en cualquiera de sus partes podemos encontrar gran cantidad de fécula, siendo este componente su principal virtud.
Las partes herbáceas de la castañuela contienen alrededor de un 6% de materias tánicas, que en la raíz se elevan a más del 10%.
Encontramos también una esencia con un olor parecido al que despide la manzanilla.
La raíz contiene, además de fécula, resinas, gomas, materias grasas y -según algunos autores- existe una sustancia hemolítica que posiblemente sea de naturaleza saponínica.
Pero de todos estos componentes el que realmente interesa es la fécula, que se encuentra repartida principalmente en la raíz tuberificada que posee.
La principal virtud de esta hierba es la de ser astringente.
Asimismo se le ha querido atribuir una acción paralizante sobre los nervios motores, semejante a la acción del curare, pero esto aún está un poco en entredicho y más bien parece atribuíble a alguna vieja leyenda.
En algunos países las hojas gozan de cierta popularidad contra las inflamaciones de las vías respiratorias y digestivas, empleándose para combatir catarros bronquiales, calmar la tos, rebajar la inflamación de hemorroides, etc.
Las propiedades astringentes de la hierba permiten emplearla eficazmente contra la diarrea.
En cualquier caso, debe usarse con prudencia a causa de los efectos indeseables que pueden producirse en dosis elevadas.
En medicina homeopática está indicada en algunas alteraciones de tipo dietético, aunque no se suele emplear demasiado.
Los tubérculos de esta planta se suelen consumir como si de cualquier otro tubérculo se tratara, siendo bastante nutritivos.
Existen algunas preparaciones en el caso de que se quiera usar como astringente o por sus virtudes antidiarreicas, pero casi siempre se prefiere consumirlo directamente sobra decir que debidamente lavado y despojado de las partes no comestibles.
Astringente. Antidiarreico. Nutritivo
Cayeput (Melaleuca leucadendron)
El cayeput es un árbol perteneciente a la familia de las mirtáceas, que se caracteriza por sus flores regulares, de cinco pétalos, con numerosos estambres y el rudimento del fruto situado debajo de la flor.
La naturaleza del fruto suele ser bastante variable en esta familia.
Se compone de unas 2800 especies, que predominan en los países cálidos, arbustos o árboles entre los que se cuentan los más elevados del globo.
Por lo común las hojas nacen parejas, esto es, dos a dos en cada nudo, una en frente de otra, y tienen numerosos y diminutos depósitos de esencias muy aromáticas, lo mismo que los frutos.
El cayeput florece en primavera.
De la recolección interesan las hojas, muy ricas en esencia.
Se deben recolectar cuando el árbol todavía no se encuentra florido, o justo cuando se están abriendo las flores, coincidiendo esta época en primavera.
Esta esencia es muy aromática, por lo que se deben extremar las condiciones de almacenamiento a fin de conservar la mayor parte posible de la misma.
Las hojas del cayeput contienen tanino, resina, sustancias amargas y sobre todo un aceite esencial: se trata de un líquido entre amarillo y verdoso, de olor muy agradable, que está compuesto principalmente de pineno, cineol, dipenteno, un hidrocarburo, mirtol y mirtenol.
En general todas las plantas de esta familia son extremadamente ricas en esencia, siendo esta de parecida composición en todas ellas.
Los taninos confieren a la planta propiedades astringentes.
La esencia tiene una importante acción antiséptica y antibiótica, comparable según diversos estudios a la penicilina y otros antibióticos de similar espectro de acción.
Además es expectorante, eupéptica, hemostática, digestiva y ligeramente sedante.
Aplicada externamente tiene propiedades rubefacientes.
Para concluir, es conveniente recordar que se trata de una esencia, por lo que se debe tener precaución y no aplicar grandes dosis a niños, por la posible aparición de reacciones alérgicas.
Lo mejor es dejarse aconsejar por un profesional médico o farmacéutico.
.- Decocción. En un litro de agua se hierven 20 g. de hojas durante cinco minutos; se filtra el líquido, se edulcora con miel y se toman seis cucharadas al día hasta que remita la inflamación bronquial.
.- Infusión. Se prepara a partir de una cucharada de café por taza, que corresponde a 15 g. de la planta fresca por litro de agua.
Se pueden tomar tres tazas al día.
.- Esencia. De 1 a 2 gotas, tres veces al día, antes de las principales comidas.
La esencia también se puede aplicar en forma de aerosol, o como inhalaciones.
Para ello conviene realizar antes un test de tolerancia, con objeto de descartar posibles reacciones alérgicas.
Antiséptico. Astringente. Rubefaciente
Cebada (Hordeum vulgare)
La cebada es una planta herbácea anual perteneciente a la provechosa familia de las gramíneas.
Suele alcanzar 1 metro de altura, presenta tallos fistulosos, hojas lineales y una espiga casi tetrágona provista de tres espiguitas en cada saliente del raspajo.
Es una planta conocida desde tiempos remotos ya que constituía uno de los principales alimentos en las antiguas civilizaciones.
Además, antes de la venida de Jesucristo ya se utilizaba para fabricar una bebida muy parecida a lo que hoy conocemos como cerveza.
Cebadales existen por toda la Península, pero especialmente en las tierras bajas de comarcas calcáreas.
Existen muchas variedades de cebada, por lo que no se puede fijar una época concreta para su floración; esta varía entre la primavera, el invierno y el verano, influyendo mucho en ello el clima y la época de siembra.
Se trata de un cereal de siega precoz.
Y desde el punto de vista terapéutico interesan las semillas.
La harina de cebada es utilizada en algunos países para hacer pan, pero es un pan de difícil digestión y menos nutritivo que el elaborado con trigo o centeno; por eso en nuestro país no se emplea.
Se utiliza principalmente como pienso para el ganado.
Desde el punto de vista médico, se utilizan las semillas, que durante la germinación producen un alcaloide conocido con el nombre de hordenina.
También son ricas en enzimas, almidón, ácidos grasos instaurados y sales minerales de cromo, fósforo, hierro, calcio y magnesio.
El alcaloide tiene propiedades adrenérgicas suaves: es antidiarreico, ya que inhibe los movimientos intestinales.
Los enzimas cumplen una función digestiva.
Es también diurético y el aceite de germen de trigo es bueno para rebajar el nivel de grasas en sangre, gracias a los ácidos grasos instaurados.
Aunque todavía no está muy bien estudiado, la cebada se emplea de forma experimental para ayudar a normalizar los niveles de azúcar en diabéticos.
Con el grano de la cebada se prepara un producto conocido por todos: nos referimos a la malta.
Aunque esta se puede obtener de otros cereales, la auténtica malta se extrae a partir de la cebada; una vez preparada, tiene varios usos: como sucedáneo del café en aquellos casos en que no conviene tomar cafeína; como alimento o medicamento en personas que padecen problemas digestivos varios, y como base para la elaboración de cerveza -bebida conocida y disfrutada por todos, aunque algunos lo hagan en cantidades tales que pueden perjudicar su salud; pues aunque se considera una bebida de baja graduación alcohólica, su consumo exagerado conduce igualmente a la intoxicación etílica, lo que acarrea los efectos secundarios que ya conocemos.
.- Decocción. Se hierven 20 gr. de cebada en un litro de agua, durante 5 minutos.
Se puede tomar la cantidad que se crea necesaria.
.- Polvo. Se emplea la malta, que es la cebada germinada artificialmente y luego desecada.
La cantidad a ingerir es de 5 a 20 gr. diarios, bien en cápsulas, bien añadido a sopas, purés o papillas.
.- Aceite de germen de cebada. Se puede utilizar como uso alimentario normal.
.- Harina. La harina de cebada diluida en agua bien caliente se aplica en forma de cataplasmas sobre abscesos e inflamaciones cutáneas.
Antidiarreico. Diurético. Hipolipemiante
Cebolla (Allium cepa)
La cebolla pertenece a la familia de las liliáceas, que agrupa a más de 3.000 especies repartidas por casi todo el globo; es una planta vivaz, bulbosa, que puede alcanzar hasta cuatro palmos de altura.
El bulbo es grande, redondeado o deprimido, según las distintas variedades, y aparece cubierto de binzas que pueden ser blancas o de color vino tinto.
Las hojas son redondeadas, de un tono verde-azulado, y las flores se disponen en un ramillete globuloso, en forma de umbela.
Los frutos de la cebolla son diminutas cápsulas llenas de semillas finas y negras.
La planta no es originaria de nuestro país.
Proviene de Asia, supuestamente de la zona comprendida entre Palestina e India.
La planta florece en verano, entre julio y agosto.
Su recolección se puede llevar a cabo a mano o a máquina; una vez hecha, se dejan secar los bulbos en filas, para luego limpiarlos, clasificarlos y almacenarlos en un lugar seco protegido de las heladas.
Sin lugar a dudas, la cebolla ocupa un lugar preferente en la cocina tanto española como extranjera.
Es un ingrediente esencial en muchos platos tradicionales.
Pero además de sus virtudes culinarias, también ha gozado de mucho aprecio como remedio casero para muchos males.
Así, ha servido para tratar el asma, la ascitis, la hipertensión, la jaqueca, el reuma, la tuberculosis, etc.
En la composición del bulbo de cebolla aparece el disulfuro de alilpropilo, junto con otros compuestos sulfurados que son los que confieren a esta planta sus virtudes más relevantes.
Una de sus características más conocidas es el efecto lacrimógeno de su esencia, que todos hemos padecido alguna vez.
También contiene diversos azúcares que resultan muy importantes ya que realzan sus cualidades condimenticias; asimismo es rica en vitaminas A, B y C.
Por sus azúcares posee acción diurética, que se ve reforzada por la presencia de otras estructuras llamadas flavonoides, que tienen además acción antiinflamatoria.
Su esencia es hipoglucemiante, antiséptica y reduce el nivel de colesterol.
También son conocidas sus acciones hipotensoras, antihelmínticas, febrífugas y antirreumáticas.
La cebolla fresca alivia activamente las afecciones de las vías respiratorias altas, sobre todo la tos y el catarro.
Además, por los compuestos sulfurados que antes comentábamos, posee un fuerte efecto antibiótico y desinfectante, por lo que se emplea para determinados trastornos gástricos e intestinales.
Curiosa resulta también su aplicación como alivio contra las picaduras de insectos, cuando está fresca; para ello se machaca y se aplica localmente.
No existe ningún condimento, aparte del ajo, que sea más sano que la cebolla, ya sea cruda, frita o cocida.
.- Zumo. Aplicado en forma de fricciones sobre el cuero cabelludo, con jugo fresco o tintura alcohólica, favorece la crecida del cabello y previene su caída.
.- Decocción al 5% tres o más veces al día.
.- Tintura. De 20 a 35 gotas, 3 veces al día.
.- Extracto seco.
En farmacia se puede encontrar el jugo, el extracto para fórmulas magistrales, en cápsulas, y también el aceite esencial.
Hipotensor. Diurético. Antiinflamatorio
Cedro del Líbano (Cedrus libani)
El cedro del Líbano es un árbol de hoja perenne que pertenece a la familia de las abietáceas.
Es un árbol utilizado en algunos jardines ya que el aspecto general de la planta es muy vistoso y atractivo.
Tarda varias generaciones en alcanzar su máximo esplendor, llegando a superar los 30 m de altura en la mayoría de las ocasiones.
Esta conífera tiene el tronco grueso en la parte baja y las ramas más bien caídas; la copa es de forma piramidal, con las ramas extendidas en horizontal.
Sus hojas son persistentes y los conos tienen forma esférica.
El cedro del Líbano crece en lugares situados entre los 1.000 y 2.000 metros de altitud.
Es común encontrarlo en América del Norte.
La época de floración se produce durante la primavera.
La parte recolectada son las hojas, que luego se utilizarán para extraer de ellas la esencia.
Algunas se conservan frescas después de recogerlas pero otras son desecadas para que duren más tiempo.
Se colocan en montones en un lugar soleado y después se almacenan en zonas sin humedad y a la sombra.
También se pueden almacenar en frascos de cristal herméticamente cerrados.
Esta planta no se utiliza mucho en nuestro país ya que normalmente se sustituye por otras más abundantes en esta zona.
Su principal propiedad es la de antiséptico, pues se puede utilizar para desinfectar.
Debe utilizarse de forma externa para curar enfermedades de la piel, alergias o algún sarpullido.
Es muy frecuente encontrar este árbol en jardines muy grandes, ya que su aspecto es muy agradable y alcanza alturas superiores a los 30 m.
El único inconveniente es que tarda varias generaciones en ser un árbol maduro y es necesario tener mucha paciencia.
.- Emplasto. Se machacan 5 gr. de hojas y se colocan en un paño de algodón; se aplica el preparado sobre pequeñas heridas para desinfectar.
Su efecto es leve pero puede ser utilizado si no hay otra cosa mejor a mano.
.- Bálsamo. Se extrae la esencia de las hojas y se prepara un bálsamo.
Antiséptico. Alergizante. Balsámico
Celidonia (Chelidonium majus)
Es una hierba que cuenta con una larga historia: recibe el nombre de golondrinera por nacer cuando vienen las golondrinas y morir cuando se van.
Antiguamente se creía que era un buen remedio contra la ictericia y demás males del hígado, por el color amarillo del látex. E incluso los alquimistas emplearon esta planta en la búsqueda de su piedra filosofal -cuentan que de ahí procede su nombre, ya que la denominaban “celi dorum”, que significa don del cielo.
La celidonia es una hierba vivaz perteneciente a la familia de las papaveráceas; suele alcanzar el metro de altura y tiene flores de un amarillo intenso y pétalos en cruz.
Si se corta el tallo o el rabillo de las hojas mana un jugo anaranjado que puede resultar tóxico en contacto con la epidermis o los ojos.
La planta se encuentra fácilmente en lugares frescos y sombríos, como en ruinas de casas, muros y peñascos.
Abunda sobre todo en la mitad septentrional de la Península Ibérica y es más raro encontrarla hacia el sur.
La medicina popular ha atribuido tantas propiedades a esta hierba que sería imposible enumerarlas todas; pero su toxicidad es conocida desde hace tiempo, por lo que sólo se recomienda su uso por vía externa.
La práctica más extendida -y al parecer la que mejor resultados da- es la de utilizarla para cauterizar verrugas gracias a sus propiedades cáusticas e irritantes.
Se la reconocen, por vía interna, propiedades sedantes, analgésicas, antiespasmódicas y antitusivas.
Pero al tratarse de una planta de difícil manejo por vía interna, se recomienda limitar su uso y emplear el jugo conforme se extrae de la planta para quemar las verrugas.
Se sabe que en algunas ocasiones su poder cáustico supera al ácido salicílico y al ácido nítrico.
Por vía interna puede producir narcosis, parálisis de las terminaciones nerviosas y respiración lenta; administrada de forma continuada se dice que puede ser cancerígena.
Por tanto, sólo se describe su uso tópico.
.- Látex. Con el látex fresco, se aplica 2 ó 3 veces al día sobre las verrugas, cuidando de proteger las zonas circundantes con vaselina.
También se puede aplicar el polvo de látex y cubrir la verruga con una gasa.
La celidonia florece entre marzo y abril; de la recolección interesan las partes aéreas, la raíz y el rizoma.
Se recomienda recoger la planta antes de la floración y para la raíz esperar hasta el otoño, que es cuando posee más concentración en principios activos.
Es conveniente usar guantes para arrancar las partes aéreas, por lo que hemos comentado anteriormente sobre su jugo.
Después se pone a secar en capas finas sobre cañizo o en secadero, a una temperatura máxima de 35ºC.
Antes de describir sus propiedades, hay que advertir que es una planta muy tóxica, por lo que debe utilizarse con extremada prudencia.
Se han hallado alcaloides en la raíz, látex, hojas y tallo; estos alcaloides se hallan combinados con diversos ácidos orgánicos.
Las semillas son muy ricas en aceite, que puede sumar hasta el 60% de su peso.
Tóxico. Analgésico. Colagogo
Celidonia menor (Ranunculus ficaria)
La celidonia menor es una hierba vivaz, con numerosas raíces carnosas y engrosadas, en forma de pequeñas porras.
Las hojas radicales se encuentran sostenidas por largos rabillos, con una gran vaina membranosa en el arranque.
Las flores van naciendo solitarias en el extremo de los cortos vástagos y son de un intenso color amarillo.
Los pequeños frutos, redondeados, se agrupan en una cabezuela.
Vegeta con gran facilidad en los prados de las zonas más húmedas de la península, al borde de acequias y riachuelos, en setos, etc.
Florece en invierno y comienzos de la primavera.
Existen aproximadamente unas 250 especies del género “ranunculus”, de las cuales se pueden encontrar unas 70 en nuestra península, casi todas ellas con los mismos principios activos y virtudes semejantes.
La raíz es la parte que se emplea con fines medicinales y para ello debe recolectarse en primavera y desecarse al aire libre y a la sombra.
Las hojas de celidonia se pueden comer en ensalada cuando la planta acaba de brotar -más o menos a mitad del invierno; pero a medida que llega la primavera se vuelven agrias, muy desagradables al paladar.
En cualquier caso, si se hierven previamente, pierden el picor.
Los capullos florales, con sal y vinagre, se toman como aperitivo.
Lo mismo que otras plantas del mismo género, la celidonia contiene anemonol y saponinas, sobre todo en las raíces.
Además posee grandes cantidades de vitamina C y se encuentran trazas de una esencia.
Por sus altas concentraciones en ácido ascórbico (vitamina C) está especialmente indicada en el tratamiento del escorbuto, causado por deficiencia en esta vitamina.
Asimismo, se ha comprobado que esta planta es realmente eficaz en el tratamiento de hemorroides, ya que aminora la dilatación de los vasos y reduce las pérdidas hemáticas.
Las plantas de este género son especialmente ricas en sustancias irritantes, por lo que no se recomienda abusar de ellas.
.- Infusión. poner en infusión en 1 l. de agua hirviendo 100 gr. de la planta y, seguidamente, exponer la parte enferma al vapor.
Esta operación debe repetirse por lo menos dos veces al día.
.- Tintura. se prepara a partir de la planta fresca, recién cogida, a partes iguales con alcohol de 90º.
Las sumidades floridas deben cortarse previamente en pedacitos pequeños.
Una vez mezclado alcohol y producto, se deja en maceración durante nueve días; posteriormente se filtra la tintura.
La dosis es de 40 gotas tres veces al día.
Antihemorroidal. Hemostático. Fuente de vitamina C
Cenizo (Chenopodium album)
El cenizo es una planta que se renueva todos los años.
Su altura varía mucho según la zona en la que se encuentre; así, puede medir desde 1 palmo de altura a un metro.
Los tallos son delgados y bastante erguidos, con numerosas hojas que los rodean; éstas son más largas que estrechas y su tamaño es bastante grande en comparación con el resto de la planta.
Pueden ser verdes por completo o un poco blanquecinas por el reverso.
La planta se encuentra por toda la Península y se cría principalmente en las cercanías de los pueblos.
Normalmente se la ve en zonas llenas de escombros o en los bordes de caminos.
La época de floración de esta planta suele comenzar en los meses de verano y puede durar todo el otoño.
Las flores son muy pequeñas y están compuestas por cinco sépalos y otros tantos estambres.
El fruto se encuentra en el interior de las flores envuelto y protegido por los pétalos; es muy pequeño, aproximadamente de 1 mm, y con forma de disco.
Tiene una piel bastante lisa, ya que carece de vello.
La parte más empleada de esta planta son las hojas y las semillas.
La recolección se suele realizar durante el otoño, aunque se pueden recoger hojas durante todo el año.
Su composición no es muy conocida, pero se tienen indicios de que está formada por betaína, leucina y ascaridol entre otras sustancias.
Durante mucho tiempo se utilizó como alimento; se consumía como verdura gracias a sus propiedades nutritivas.
Pero su sabor no resulta especialmente agradable, por lo que en cuanto pasó la época de hambre y necesidad la gente se decantó por otro tipo de verduras con más poder nutritivo y más sabrosas.
También tiene propiedades laxantes y se toma en algunas ocasiones para regular las funciones intestinales.
Pero sus efectos son más bien débiles, por lo que si se tiene verdadera necesidad es mejor tomar otro tipo de preparados y dejar que el cenizo realice simplemente una función preventiva.
En la parte sudoriental de Europa y durante la época de hambre se mezclaban las semillas de esta planta con la harina de centeno para utilizarlas como alimento.
.- Verdura. Se toma la planta aliñada como si fuera una verdura más.
Antiguamente era muy consumida, especialmente en época de guerra.
.- Cocimiento. Se pone agua a hervir y se añade un puñado de la planta; se cuela y se añade un par de cucharadas de azúcar para que su sabor resulte más agradable.
Se toman tres tazas al día después de cada comida.
Actúa como laxante moderado.
Laxante. Nutritivo.
Centaura menor (Centaurium umbellatum)
La centaura menor es una hierba bienal que entallece al segundo año.
Su tallo es simple y tieso, recorrido de un lado a otro por dos pares de alitas estrechas y claras que van alternando al pasar de uno a otro entrenudo.
Las hojas inferiores tienen una forma entre aovada y elíptica y conforman una roseta en la base de la planta; en cambio, las que nacen en el tallo carecen de rabillo y son más estrechas y cortas.
Las flores forman ramilletes terminales, sostenidas por unos rabillos muy cortos.
Se cría en terrenos húmedos, tanto en tierras bajas como en alturas de hasta 1.500 m.
Es posible encontrarla por casi todo el país, siendo su presencia más abundante hacia el norte.
La centaura florece de junio a septiembre.
De la recolección interesan principalmente las sumidades floridas o a punto de florecer; se arrancan -con cuidado de no llevarse toda la planta- y se ponen a secar rápidamente a la sombra o en secadero.
Una vez secas, se conservan en saquitos o bolsas herméticas.
Para ver si hemos realizado convenientemente el secado, tenemos que observar las flores, que no deben haber perdido su color rosado.
En la composición de esta hierba encontramos heterósidos amargos, trazas de alcaloides, sales potásicas, magnésicas y taninos.
Entre las acciones farmacológicas más patentes cabe destacar el que se trata de un buen aperitivo, ya que contiene un principio amargo en estado puro.
De hecho, antiguamente a esta especie se la denominaba “hiel de la tierra”, aludiendo al amargor que produce su ingesta.
También es una planta diurética, carminativa, hipoglucemiante, estimulante de las secreciones digestivas y antipirética.
A nivel externo se puede usar como vulnerario y antiinflamatorio.
Todas estas acciones farmacológicas hacen que la centaura menor esté especialmente indicada en digestiones lentas, meteorismo, catarro, fiebre, hipercolestemia, falta de apetito, diabetes y reumatismo.
En uso externo resulta eficaz en úlceras dérmicas y heridas, e incluso algunos lo aplican en casos de alopecia -aunque hay que decir que no se obtienen muy buenos resultados.
.- Infusión de uso interno. Se prepara con 30 gr. de las sumidades de centaura en un litro de agua hirviendo.
Al ser de insoportable amargor, es casi imposible encubrirlo con azúcar, así que conviene añadir miel y un chorrito de anís.
De esta infusión se toman tres tazas al día, media hora antes de las comidas.
.- Polvo. La planta reducida a polvo se puede administrar a razón de 2-4 gr/día en cápsulas de 0,25 gr., tomadas antes de las principales comidas.
.- Decocción de uso externo. Se emplea a razón de 60-80 gr. de la planta por litro de agua, dejándolo hervir durante 10 minutos.
Se debe aplicar en forma de lavados o compresas sobre heridas o úlceras dérmicas.
Los que quieran experimentar esta decocción en la lucha contra la calvicie, la pueden aplicar en forma de fricciones sobre el cuero cabelludo.
Diurético. Antipirético. Aperitivo
Centaurea áspera (Centaurea aspera)
La centaurea áspera es una planta de tallos angulosos más o menos endurecidos en la base y bastante poblados de hojas; las de la base tienen un rabillo que las sostiene, careciendo las superiores de verdadero pezón.
El contorno foliar es de figura lanceolada, pero con dos o tres lóbulos más o menos profundos en cada costado.
Cada rama de esta hierba trae una cabezuela compuesta de una especie de alcachofita espinosa, sobre la cual asoman y se abren las flores.
Estas flores son de bonito color rosado, sobre todo las que se encuentran en el exterior formando una especie de corona marginal.
Se cría en ribazos, o entre mieses, en viñedos y en general en cualquier sito donde se la deje crecer.
La floración de esta hierba es curiosa ya que, aunque suele darse en primavera, no es difícil verla florida en pleno invierno.
En cuanto a la recolección que interesa con fines medicinales se debe recoger la planta entera, a ser posible nada más florecer.
De la composición de la centaurea sabemos bastante poco; contiene derivados del betasisterol y también heterósidos cianogénicos.
Principalmente se considera planta aperitiva, es decir, que estimula el apetito.
Asimismo se habla de su propiedad de rebajar el nivel de azúcar en sangre, aunque esta propiedad la ejerce de forma leve.
Existen diversos estudios realizados sobre animales de experimentación en los que se demuestra esta acción hipoglucemiante; pero cuando se extrapolan los resultados al hombre parece que los datos no concuerdan.
De cualquier manera, está indicada en anorexia, problemas digestivos y diabetes moderada, siempre bajo control médico.
Es importante hacer hincapié en que las personas diabéticas no pueden basar su tratamiento en el empleo de hierbas simplemente; toda la medicina natural se puede emplear como coadyuvante a un tratamiento farmacológico más serio.
De no ser así, los problemas que podrían presentarse serían muy serios.
.- Infusión. Se emplea el tallo con las hojas y las cabezuelas en cocimiento, en una proporción de 30 g. de hierba -a poder ser recién desecada- por litro de agua.
En algunos lugares se emplea la hierba fresca, lógicamente en mayor cantidad.
Este cocimiento resulta muy amargo, por lo que debe edulcorarse convenientemente.
En el mercado farmacéutico se pueden encontrar muchas presentaciones en donde la centaurea entra a formar parte como principio activo único o en presentaciones más complejas.
Aperitivo. Hipoglucemiante. Antirreumático
Centinodia (Polygonum aviculare)
Planta que sigue un ciclo vital de tipo anual; primero crece a ras del suelo, para posteriormente elevar sus tallos generando una gran cantidad de ramificaciones que presentan a su vez gran número de nudos; de ellas nacen las hojas, que en su base poseen una vaina membranosa.
Las hojas se distribuyen alternadamente, son esbeltas y en forma de punta de lanza, si bien -debido a la gran variabilidad de esta planta- pueden sufrir modificaciones.
Las raíces son bastante engrosadas y presentan numerosas ramificaciones.
Podemos encontrarla en zonas ruderales, tierras incultas o como mala hierba entre cultivos.
Se distribuye por toda la Península.
La floración se produce durante casi todo el año, proporcionando unas flores pequeñas, de color blanco o ligeramente sonrosado, nacidas de las axilas de las hojas.
La recolección se lleva a cabo con la planta en flor y su secado puede hacerse tanto al sol directamente como a la sombra.
Posee taninos, que son los responsables de su acción tónica, astringente y hemostática, por lo que se emplea como antidiarreico, para cortar hemorragias, en heridas, metrorragias y hemorroides.
También tiene una acción antiinfecciosa gastrointestinal, que se aprovecha en casos de enterocolitis y úlceras gastroduodenales.
Además contiene sílice, y de ahí su acción remineralizante, empleada sobre todo para consolidar fracturas; por otra parte, algunos autores han recomendado esta planta por su contenido en sílice en el tratamiento de la tuberculosis.
Asimismo, se encuentran distintos flavonoides como avicularina y kampferitrina.
Se trata de una planta poco empleada y por ello no muy estudiada.
Se ha observado que produce cierto efecto diurético.
Antiguamente se bebía una infusión preparada con esta planta para calmar la sed en pacientes diabéticos.
.- Decocción. Sobre un litro de agua hervida se añaden quince gramos de planta seca y se deja hervir dos minutos; luego se aparta del fuego y se deja reposar durante veinte minutos.
Del líquido obtenido se pueden hacer cuatro tomas de 250 mililitros a lo largo del día.
.- Extracto fluido. Se pueden tomar quince gotas en medio vaso de agua una sola vez al día.
.- Polvo de planta. Se pueden tomar cinco gramos al día, a fin de calmar los procesos que cursan con diarreas.
.- Decocción uso externo. Sobre un litro de agua hirviendo se añaden cien gramos de la planta entera, dejándolo a dicha temperatura dos minutos, para posteriormente apartarlo del calor durante diez minutos.
El líquido obtenido se emplea como antiinflamatorio de mucosas; en forma de colutorio para procesos de estomatitis; para hacer gargarismos en faringitis; como irrigaciones en vaginitis; como lavado ocular en conjuntivitis y empapando compresas para aplicar sobre heridas.
Astringente. Hemostático. Remineralizante

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