sábado, 27 de julio de 2013

Fichas de Plantas Medicinales V






Alcachofa (Cynara scolymus)
La alcachofa es una planta herbácea muy próxima al cardo común en cuanto a morfología.
En general se considera que la alcachofera es un producto hortícola nacido por experimentación del hombre.
Como planta, vuelve a brotar todos los años pasado el invierno y echa un rosetón de grandes hojas profundamente segmentadas aunque menos divididas que las del cardo y con menos espinas.
Estas hojas tienen color verde claro y están cubiertas en la cara inferior de unas hebrillas blancas muy finas, las cuales forman como una telaraña que emblanquece aún más el color de las hojas.
El tallo es rollizo, con pocas hojas, y en lo alto aparecen unas cabezuelas muy grandes que son las alcachofas, recubiertas de numerosas brácteas coriáceas.
Al ser un producto hortícola se cría en las huertas de toda España.
Florece en verano.
De la recolección con fines alimenticios interesan las cabezuelas, pero con fines medicinales se prefiere recoger la hoja; esta tiene un sabor amargo característico, muy fuerte y persistente.
Es mejor recoger las hojas del primer año, ya que son mucho más ricas en principios activos.
En la composición de la alcachofera encontramos ácidos fenólicos como el cafeico, clorogénico y la cinarina, que es una mezcla de dos ácidos.
También hay flavonoides y algunos ácidos.
La cinarina tiene propiedades coleréticas y colagogas, hepatoprotectoras e hipocolesterolemiantes.
Las alcachofas, al igual que las pencas del cardo, constituyen un alimento excelente, sobre todo para los diabéticos, ya que contienen inulina en lugar de fécula.
La inulina se encuentra tanto en las hojas florales como en el receptáculo floral y aun en los tronchos que las sostienen.
Además, la alcachofa es hipoglucemiante, es decir, que disminuye la cantidad de azúcar en sangre.
Un último descubrimiento en relación con la hoja de la alcachofera se refiere a las propiedades que ésta tiene en los estados arterioescleróticos, así como en sus fases preliminares.
Esto se debe a su acción sobre el metabolismo de la aurea y del colesterol.
También se dice que las brácteas carnosas de las cabezuelas, comidas crudas, tienen una acción inhibidora sobre la secreción ácida del estómago; pero esto está todavía por estudiar.
En general está especialmente indicada en: anorexia, dispepsias, hepatitis y demás problemas hepáticos; colelitiasis, oliguria y estreñimiento.
Está contraindicada durante la lactancia, ya que los principios amargos que entran a formar parte de su composición pueden pasar a la leche.
.- Jugo de las hojas. Este es el remedio casero más recomendado.
Se extrae el jugo de las hojas frescas de la alcachofera y se mezcla con agua azucarada o vino, para enmascarar el sabor amargo.
Con este jugo se descongestiona el hígado y se disminuye el azúcar de la orina de los diabéticos.
.- Infusión. Se toman 10 gr. de hojas frescas y se añaden a un litro de agua hirviendo; de esta infusión se puede tomar una taza antes de las principales comidas.
Si la infusión se va a utilizar como hepatoprotector, se puede doblar la cantidad de hojas frescas.
El amargor se puede enmascarar con menta.
.- Extracto fluido. De 30 a 45 gotas, dos o tres veces al día.
Hepatoprotector. Laxante. Diurético
Alcanforero (Cinnamomum camphora)
El alcanforero es un árbol milenario perteneciente a la familia de las lauráceas.
Los ejemplares más ancianos de este hermoso árbol pueden llegar a medir más de 40 m. de altura y hasta 3 m. de perímetro.
La corteza es lisa, de un color pardo grisáceo; las hojas se disponen de forma alterna y son persistentes, gruesas, enteras y con nerviación poco marcada; las flores son pequeñas, hermafroditas, de color amarillo verdoso y se reúnen en panículas de cimas.
El fruto es una baya que encierra una semilla oleosa.
Este árbol se cría mucho en Japón, China y Taiwán.
El alcanforero florece entre abril y junio, variando mucho en función de la zona donde se encuentre.
De la recolección con fines medicinales interesa el leño central, ya que es por esta zona donde discurre el alcanfor natural, como ahora veremos.
El alcanfor natural -también denominado alcanfor del Japón- se suele acumular en el leño central a medida que el árbol envejece.
Se calcula que hacia los cuarenta años el árbol puede dar un rendimiento del 3% en alcanfor.
De este alcanfor -y por determinados procesos químicos- se obtiene la esencia de alcanfor, que es la que realmente se usa con fines medicinales puesto que el alcanfor natural ha sido desplazado por el alcanfor sintético, fabricado a partir de la trementina.
El alcanfor se absorbe fácilmente por la piel, por las mucosas digestiva y pulmonar y por el tejido celular subcutáneo.
Es una sustancia con fuerte acción rubefaciente y se utiliza por vía externa como contrairritante, ya que provoca vasodilatación cutánea y proporciona sensación de calor.
Se suele incluir en la formulación de linimentos y pomadas rubefacientes que se aplican sobre la piel para aliviar el dolor en músculos adyacentes y articulaciones.
También se aplica en preparados rinológicos como descongestionante nasal.
Otra de las virtudes del alcanfor estriba en que es una sustancia estimulante de los centros bulbares, en especial del centro respiratorio, aunque no se emplea clínicamente como tal.
El alcanfor puede dar lugar a intoxicaciones si se emplea de manera accidental; se puede detectar si se ha producido una intoxicación por el olor residual a alcanfor que aparece en la respiración.
Además, debido a la estimulación del sistema nervioso central producida por dosis altas de una sustancia analéptica, provoca un intenso dolor de cabeza, confusión, delirio y, en algunos casos, alucinaciones.
El alcanfor está incluido en muchas fórmulas magistrales y preparados comerciales, básicamente por su poder rubefaciente.
También aparece en preparados nasales por su efecto descongestivo y en fórmulas balsámicas percutáneas empleadas en el tratamiento de las afecciones de las vías respiratorias altas.
Pero en cualquier caso conviene dejarse aconsejar por parte de personal especializado, es decir, médicos y farmacéuticos.
Rubefaciente. Antiinflamatorio. Vasodilatador
Alcaparra (Capparis spinosa)
La alcaparra es un arbustillo zarzoso que arroja vástagos de hasta un metro de altura o más largos todavía, colgantes, con las hojas un poco gruesas y de contorno bastante redondeado.
Las flores son muy bellas y vistosas; nacen de una en una en el encuentro de las flores con el tallo y están sostenidas por un cabillo regular.
El fruto es carnoso, atenuado en la base y un poco ensanchado en lo alto; se sostiene en lo alto de un prolongado rabillo que arranca del centro de la propia flor.
Se cría en los peñascos, declives y collados secos, sobre todo en terrenos calcáreos, arcillosos o yesosos.
En la península se puede encontrar sobre todo en Andalucía y Gerona y es especialmente abundante en Baleares.
La alcaparra florece a partir del mes de mayo.
Con fines medicinales se utiliza la raíz, la corteza y el capullo de la flor, de donde se obtiene la conocida alcaparra.
La recolección de los capullos se realiza a partir del mes de abril, y los frutos -cuando todavía están tiernos- desde mayo.
La raíz se recoge en invierno, una vez que la planta ha finalizado su ciclo biológico.
La alcaparra no es una planta medicinal en sentido estricto, aunque posee algunas virtudes terapéuticas -razón por la que se incluye en este compendio.
La corteza y la raíz son buenas para provocar la orina.
En cuanto a las alcaparras y los alcaparrones, se les considera excelentes condimentos y aperitivos, una vez preparados, pues en crudo no sientan nada bien al estómago.
La preparación de las alcaparras es sencilla: en un recipiente se ponen las alcaparras o los alcaparrones y se cubren totalmente con un vinagre de buena calidad, añadiendo un poco de sal; se deja en maceración durante un mes, renovando el vinagre todas las semanas.
Pasado este tiempo ya se pueden comer directamente, aunque cuando más se disfruta de este manjar es preparando diferentes salsas a las que da un sabor exquisito.
Antiguamente se utilizaba mucho la corteza de la raíz para las enfermedades del hígado y bazo, y actualmente, en Argelia, se sigue usando en forma de cocimiento como eficaz estimulante de la orina.
.- Vino. Con 50 g. de raíz de alcaparra y 1 l. de vino de jerez se prepara un buen estimulante del apetito.
Para ello se coloca la mezcla en una botella, se tapa y se tiene en maceración durante nueve días, procurando agitar la mezcla a diario.
Se debe tomar una copa antes de las comidas.
.- Cocimiento. Antiartrítico y diurético.
Se ponen 60 g. de corteza de raíz de alcaparra en un litro de agua; se hierve durante media hora, se filtra y se deja enfriar.
La dosis máxima es de dos cucharadas al día.
Aunque estas preparaciones son sencillas de hacer, la mejor forma de disfrutar de la alcaparra es utilizándola como condimento en salsas, ensaladas y otros guisos, a los que da un fino y exquisito sabor.
Diurético. Aperitivo. Depurativo
Alcaravea (Carum carvi)
Planta herbácea que no llega a alcanzar el metro de altura; su tallo es de sección angulosa, con surcos que lo recorren a lo largo.
Presenta varias ramificaciones de las que parten hojas que se han visto muy modificadas.
Estas hojas tienen forma de lacinias, esto es, presentan una superficie muy estrecha, a modo de agujas, estando a su vez profundamente divididas en segmentos opuestos entre sí.
En ninguna parte de la planta aparece formación de vello; es lampiña.
La raíz tiene un sabor que recuerda al de las zanahorias; su coloración es ocre en el exterior y se vuelve blanquecina en la parte interior.
La floración tiene lugar a partir del mes de mayo, produciendo unas inflorescencias que se disponen en umbelas constituidas por radios de dimensiones irregulares y en número de hasta doce.
Las flores son de color blanco y tamaño bastante pequeño.
El fruto obtenido después de su maduración es de forma ovalada y color parduzco, de aroma y sabor bastante aromáticos.
La recolección se efectúa en los meses de julio y agosto; al producirse la maduración del fruto se procede al secado al abrigo del sol, evitando el empleo para su posterior conservación de recipientes que contengan plástico.
Los frutos contienen de un tres a un seis por ciento de su peso en aceite esencial, con un alto contenido en carvona y carveno, por lo que principalmente se emplea como antiflatulento, por su acción eupéptica, carminativa y antiespasmódica.
Se emplea en casos de digestiones lentas, meteorismos y espasmos gastrointestinales.
También se utiliza como aperitivo en casos de inapetencias moderadas.
Otro empleo habitual de esta planta es en la cocina, como condimento.
.- Infusión. Dos gramos de frutos se añaden a un vaso de agua, hervida y todavía caliente, dejándolo en contacto durante quince minutos; el líquido resultante, después de filtrado, se puede tomar a razón de una taza antes de las comidas, como aperitivo en casos de falta de apetito; aunque también se puede emplear después de las comidas principales para facilitar las digestiones en personas con meteorismo o dispepsias.
.- Decocción. Se toman cuarenta y cinco gramos de los frutos de esta planta; se añaden a un litro de agua, poniéndolo a hervir durante treinta minutos.
Del líquido así obtenido, después de filtrado, se puede tomar un máximo de una taza después de las tres principales comidas del día, facilitando de esta forma las digestiones -sobre todo si se trata de comidas copiosas- y en especial de las cenas, por tratarse de digestiones enlentecidas.
En ocasiones se puede emplear también como carminativo para evitar las flatulencias.
.- Polvo. Hasta un gramo, tomado después de las comidas.
Carminativo. Aperitivo. Antiespasmódico
Alga de vidrieros (Posidonia oceanica)
Es una planta acuática que tiene la cepa dura y fuerte unida al fondo del mar por medio de unas raíces fuertes y firmes.
Las ramas son muy cortas, al contrario que las hojas, cuya aspecto recuerda al de una cinta ondeando al viento.
Su anchura puede alcanzar 1 cm; son de color verde y debido a su poca rigidez aparecen continuamente movidas por el agua, que en caso de gran oleaje las rompe y las arrastra hasta la orilla.
Se puede encontrar en cualquiera de los mares que rodean a la Península Ibérica.
Se cría en zonas profundas del mar, no muy alejadas de la orilla.
Empieza a florecer en octubre para continuar haciéndolo durante todo el otoño e invierno y terminar en primavera.
Las flores son de color verdoso y se encuentran agrupadas formando ramilletes que nacen de la cepa.
Carecen de cáliz y corola y están formadas por tres estambres.
En el interior se encuentra el fruto, que es carnoso y de forma ovalada y contiene una única semilla.
Se utiliza la planta entera.
Se puede recolectar durante todo el año, aunque la mejor época para hacerlo es desde el otoño hasta la primavera, coincidiendo así con la época de floración que es cuando los componentes de la planta están más activos.
Cuando el oleaje es muy fuerte las hojas pueden ser arrancadas y arrastradas hasta la orilla.
Estas hojas se recogen y en algunas ocasiones se dejan secar para su posterior uso.
Las hojas del alga de vidrieros se utilizan para abonar tierras cultivadas, y si se dejan secar se convierten en una cuerda fuerte que sirve para embalar y sujetar bien todo tipo de paquetes.
Esta planta ha sido utilizada como vulneraria, aperitiva y astringente.
Su propiedad más singular fue descubierta hace muchos años: se refiere a su capacidad para prevenir la aparición de chinches, virtud que la hizo enormemente popular en la época en la que no existían los insecticidas.
Actualmente no es muy utilizada y se sustituye por otras plantas con las mismas propiedades pero que resultan más eficaces.
Su principal uso durante mucho tiempo fue evitar que las chinches invadieran la cama; con este fin se colocaba un trozo de alga de vidrieros seca debajo del colchón.
.- Cocimiento. Se pone un puñado de hojas a calentar en 1 litro de agua; se separan los restos de la planta y se toma una taza por la noche.
Si el sabor no resulta muy agradable se puede endulzar con azúcar o miel.
Vulnerario. Astringente. Aperitivo
Algarrobo (Ceratonia siligua)
El algarrobo es un árbol de gran porte, que alcanza los diez metros de altura.
Tiene un tronco corto y grueso, generalmente irregular, pero de largas ramas curvadas hasta casi tocar tierra.
Las hojas son ovales, de bordes enteros, lampiñas y lustrosas en la cara superior; se conservan durante todo el año.
Hay algarrobos machos y algarrobos hembras.
También existen árboles que dan flores de los dos sexos.
De las flores femeninas se desarrollan los frutos o legumbres -las algarrobas- de hasta 12 cm. de largo, con un color marrón algo negruzco, y que contienen hasta 16 semillas incrustadas en una pulpa rojiza, que primero es amarga y luego dulce.
Se cría principalmente en suelos calcáreos.
En España casi toda la producción de algarrobas se da en Valencia, Tarragona, Barcelona y Baleares.
El algarrobo florece en pleno verano, continuándose durante toda la temporada.
El fruto madura al año siguiente.
Con fines medicinales se utiliza la pulpa seca y las semillas.
Dado que la floración continúa hasta finales de verano, las abejas aprovechan sus flores para la elaboración de miel, siendo por tanto una planta melífera -aunque la miel de algarrobo no es apta para consumo humano, pues no resulta nada agradable al paladar.
En la composición del algarrobo encontramos azúcares como la glucosa, la sacarosa y la fructosa.
También contiene pectinas, proteínas, grasas, ácido benzoico, ácido fórmico, mucílago y varias vitaminas.
Las semillas están compuestas básicamente de galactomanano.
La pulpa seca actúa como astringente y antidiarreico.
En cuanto a la goma, al ser tan rica en galactomanano y mucílago, posee un suave efecto laxante; tal efecto se debe a que estos compuestos forman un gel viscoso, aumentando el volumen de las heces.
Otra de sus acciones importantes es que el gel formado retiene la absorción de lípidos y glúcidos; por tanto tenemos una planta en la que se dan dos efectos opuestos: por un lado es astringente (si se utiliza la pulpa) y por otro es laxante (si se utilizan las semillas).
Antiguamente el algarrobo era cultivado por los pueblos mediterráneos, tanto para el forraje del ganado -en particular para los caballos- como para la alimentación humana.
En muchas regiones pobres constituía un recurso natural enormemente apreciado.
.- Infusión. Se trata de una infusión astringente.
Se prepara con 5 g. de corteza de algarrobo molido, en una taza de agua hirviendo; se cuela y se toma previamente azucarado.
.- Cocimiento. 20 g. de algarroba triturada se ponen a cocer en medio litro de agua.
Se toman unas tres tazas al día, apreciándose con ello un suave efecto laxante.
Las semillas se emplean como laxantes en muchas preparaciones farmacéuticas comercializadas.
Antidiarreico. Astringente. Laxante
Algodonero (Gossypium herbaceum)
El algodonero es una planta herbácea por todos conocida, ya que la fibra que se extrae de él se emplea corrientemente como material de cura, además de en otras muchas aplicaciones como luego veremos.
En España el algodón no suele durar más de una temporada: se siembra en primavera y muere en invierno.
Tiene hojas grandes, de nervadura palmeada, divididas en cinco gajos las inferiores y en tres las superiores.
Las flores nacen de una en una en las axilas de las hojas, que aparecen sostenidas por su cabillo.
Es una planta originaria de Oriente y actualmente muy extendida por toda la Península.
Florece en verano y otoño.
De la recolección con fines medicinales interesan los filamentos de las semillas -lo que vulgarmente conocemos con el nombre de algodón.
Este algodón se encuentra rodeando a las semillas dentro de un fruto con forma de cápsula ovoide y dividido en tres cavidades.
Los filamentos de las semillas de algodonero están constituidos casi exclusivamente por celulosa (aproximadamente en un 95%), con una pequeña capa de grasas y ceras, junto con ácidos grasos como el palmítico, esteárico y pectínico.
En las semillas encontramos una cantidad importante de aceite y otros compuestos de menor interés.
Las fibras del algodonero, convenientemente preparadas -esto es, limpias y desengrasadas- tienen la virtud de absorber rápidamente grandes cantidades de agua.
Por esto se le llama algodón hidrófilo.
Esta fibra se utiliza mucho como material de cura, hasta el punto de haber sustituido a otros tejidos usados en otros tiempos.
Hoy en día se puede encontrar algodón en cualquier botiquín casero, para curar cualquier pequeña herida.
En hospitales también se usa mucho como material de cirugía.
De las semillas de algodonero se extrae un extracto que aumenta la producción de leche de las vacas, si se suministra diariamente.
Con este mismo fin se da a la mujer lactante, en menores cantidades.
Otro componente del aceite del algodón, la diastasa proteolítica, se utiliza como potente antihelmíntico, aunque hay que administrarla siguiendo unas pautas concretas.
De hecho, se utiliza mucho en casos de personas que no toleran la corteza de raíz de granado o el helecho macho.
El algodón se aplica de forma tópica sobre cualquier herida, bien solo o empapado en una sustancia antiséptica.
Conviene tenerlo guardado en lugar seco y a ser posible en frascos herméticos para que no se alteren sus propiedades.
Se puede adquirir con las debidas garantías sanitarias en cualquier oficina de farmacia.
Normalmente existe en dos presentaciones: enrollado o en zigzag, siendo ambas igualmente válidas como material de cura.
Absorbente. Galactógeno. Antihelmíntico
Alharma (Peganum harmala)
La alharma es una planta herbácea perteneciente a la familia de las zigofiláceas.
Es una planta muy ramificada, con las ramas ligeramente en zigzag, muy poblada de hojas y toda ella lampiña.
Las flores salen de una en una, están sostenidas por cortos cabillos, con un cáliz de cinco sépalos muy angostos, lineares, y algunos dientes a cada lado.
El fruto es una cápsula globulosa un poco deprimida que se abre por tres valvas, con semillas angulosas.
Las hojas poseen un sabor herbáceo.
Se cría en lugares incultos, ribazos y escombreras, generalmente en los páramos de la España seca, desde la cuenca del Ebro hasta la meseta central y Andalucía.
La alharma florece a partir del mes de abril en el sur del país y algo más tarde en la cuenca del Ebro y en el centro de España.
Esta floración se suele prolongar durante todo el verano.
De la recolección con fines medicinales interesan exclusivamente las semillas, que se recogen a finales del verano y se guardan en recipientes herméticos para evitar que se degraden los principios activos contenidos en ellas.
En las semillas de la alharma, localizadas principalmente en la cáscara, se hallan tres alcaloides llamados harmina, harmalol y harmalina.
Algunos autores hablan de un cuarto alcaloide, hallado durante el proceso de extracción de los tres anteriores, llamado peganina, que es estructuralmente idéntico al encontrado en otras plantas de familias distintas.
Desde tiempos inmemoriales -sobre todo en parte de muchos pueblos árabes- las semillas de alharma se han empleado bajo diversas formas para procurarse una fugaz embriaguez.
Se cuenta en numerosos libros que estas semillas se empleaban para conseguir un estado de suma alegría y euforia, siendo usadas por todo tipo de magos, curanderos y chamanes para ensalzar el espíritu.
Esto nos da prueba de las virtudes de esta planta, siendo la excitación su propiedad más notable.
Pero cuando se trata de cualquier droga no hay que olvidar la posibilidad de que se presenten efectos secundarios, que pueden resultar sumamente peligrosos si la cantidad ingerida es superior a la permitida.
Esto no es difícil si tenemos en cuenta que las semillas pueden ser más o menos ricas en principios activos y que en algunos casos un puñado de semillas puede llevar cantidad de droga suficiente para matar a un individuo.
Por tanto, su empleo debe estar siempre sujeto a prescripción médica.
Las semillas no se deben utilizar nunca de forma casera, ya que la diferencia entre la dosis activa y la dosis tóxica es muy pequeña.
En el caso de que sean prescritas por un facultativo, este será el encargado de establecer la dosis a usar.
Excitante. Emenagogo. Tóxico
Alhelí amarillo (Cheiranthus cheiri)
El alhelí, según todos los tratados de botánica, comprende varias especies de dos géneros distintos; por esta razón debe llamarse alhelí amarillo, a fin de no confundirla.
Es una una planta anual que se vuelve un poco leñosa a medida que envejece.
Los tallos floridos son erguidos y están recubiertos de pelitos, al igual que las hojas, que se encuentran próximas unas a otras; son de figura lanceolada, agudas y de bordes enteros, un poco blanquecinas por debajo.
Las flores son de color amarillo intenso y forman un ramillete en el extremo de los tallos.
El alhelí amarillo se suele cultivar en macetas por su notable efecto ornamental, aunque también se da cimarrón, sobre todo entre muros de antiguos edificios, iglesias, monasterios, etc.
Florece desde marzo en adelante.
De la recolección con fines terapéuticos interesan las hojas y semillas.
En cuanto a las hojas, se deben recoger en el mes de septiembre.
En algunos manuales se dictan normas de recogida, concretando el tipo de clima que debe hacer e incluso la hora idónea de recogida.
Posiblemente esto se debe a la concentración de principios activos, que suele fluctuar a lo largo de la jornada.
Las semillas se recogen cuando los frutos están completamente maduros, a ser posible un poco antes de que éstos se abran por sí mismos.
Las semillas son muy ricas en aceite y además contienen diversos glucósidos cardiotónicos.
Las virtudes cardiacas del alhelí fueron descubiertas no hace mucho tiempo para otras patologías.
Pero al ser una especie que tiene efectos directos sobre el corazón, hay que cuidarse mucho de utilizarla sin la prescripción de un facultativo.
Este tipo de sustancias cardiotónicas -esto es, que tonifican el corazón- cuentan con el gran inconveniente de que para lograr efectos óptimos hay que ajustar muy bien la dosis, ya que se pasa de la dosis terapéutica a la dosis tóxica en cuestión de miligramos.
Además, también hay que tener en cuenta la susceptibilidad de cada paciente: no existen 2 personas iguales y por ello cada cual necesita una dosis diferente.
Hoy en día, todos estos estudios se realizan en hospitales, a cargo de personal muy especializado.
Y no se suele utilizar una planta, sino que se extraen los productos que interesan y se investiga con ellos, de forma que así la dosis queda muy ajustada.
.- Infusión. Empleando una pequeña cantidad de hojas previamente desecadas, se añaden a una taza de agua hirviendo; se bebe a pequeños sorbos, no más de dos tazas por día y con ello se logran excelentes efectos diuréticos.
En la literatura botánica existen otras preparaciones de mayor o menor actividad, pero casi siempre se utiliza en cantidades muy pequeñas y mezclada con otras hierbas.
No hay que olvidar que se trata de una planta muy activa y tóxica si se emplea mal.
Tóxico. Cardiotónico. Antiinflamatorio.
Alholva (Trigonella foenum-graecum)
Es una planta forrajera, muy poco cultivada en Europa actualmente.
Al parecer es originaria del sudoeste asiático -donde todavía se planta en grandes extensiones, al igual que en gran parte del norte de África.
La alholva es una planta herbácea anual que no alcanza más de 50 cm. de altura.
Posee unas flores blanquecinas y un fruto en forma de vaina que contiene entre 10 y 20 semillas.
La planta entera despide un característico olor.
Se cría en tierras de labor y lugares incultos de toda la Península y Baleares.
La hierba florece en primavera.
Su interés medicinal radica en las semillas, que no son fáciles de conseguir por tratarse de una planta escasa en nuestra Península.
En cualquier caso, la semilla se recoge entre julio y agosto y se pone a secar, para guardarla posteriormente en bolsas herméticas y lejos de la humedad que podría estropearla.
En las semillas encontramos abundantes mucílagos, glúcidos, lípidos, prótidos y numerosos compuestos fosfarados como lecitina y fitina.
También es rica en determinados ácidos grasos: oleico, linoleico y palmítico.
Contiene abundantes sales férricas, manganeso, vitaminas A y B y asimismo se han encontrado trazas de un aceite esencial.
Como podemos comprobar, la alholva es una de las plantas más completas desde el punto de vista nutricional.
De hecho, una de sus principales virtudes reside en ser un poderoso reconstituyente para rehacer organismos debilitados, ya que devuelve el apetito y aumenta los glóbulos rojos.
Es una planta muy rica en proteínas de fácil asimilación, lo que favorece un rápido aumento de masa corporal en aquellas personas que sufren de decaimiento.
Cuenta la leyenda que la alholva se utilizaba con frecuencia en algunos harenes para “aumentar” las curvas de las mujeres.
Gracias a la acción de los mucílagos, posee un efecto laxante emoliente que resulta muy útil para casos de estreñimiento crónico.
También se la achacan muchas otras virtudes, como la de ser un buen tónico digestivo, hipoglucemiante suave, antiinflamatorio, emoliente, demulcente y hepatoprotector.
.- Decocción. Se hierve durante 15 minutos una cucharada grande de semillas de alholva en medio litro de agua.
El preparado se debe beber por la mañana, en ayunas.
Se recomienda tomarlo en semanas alternas.
.- Polvo (bien el polvo libre, bien encapsulado).
Para tomar a razón de una cucharadita (polvo libre) o 500 mg. (polvo encapsulado) 3 veces al día.
.- Extracto fluido. Una cucharadita de café en ayunas o 10-20 gotas dos veces al día.
La planta también se puede aplicar externamente en forma de compresas, lo que resulta muy útil para tratar panadizos y forúnculos.
En farmacias la planta se encuentra en múltiples formas, desde las semillas enteras -empaquetadas en pequeñas bolsas- hasta cápsulas; la planta troceada, en tintura, etc.
Pero en ningún caso hay que olvidar consultar con el médico o farmacéutico acerca de la dosis y forma de administración, pues ellos son los auténticos profesionales de la materia y los que pueden ayudarnos a obtener el mayor rendimiento posible de los remedios caseros, salvaguardándonos además de posibles efectos tóxicos.
Laxante. Aperitivo. Antiinflamatorio
Alhucema (Lavandula latifolia)
La alhucema es una hierba perteneciente a la familia de las labiadas, a menudo confundida con otra planta del mismo género: la lavandula spica (espliego).
En realidad, se trata de 2 especies diferentes, pero en algunas zonas de España se le atribuye el género femenino a la lavándula spica y el masculino a la lavándula latifolia.
En cualquier caso, la alhucema se diferencia de cualquier otra especie por el tallo alto y ramoso y las hojas anchas y blanquecinas.
Además, el aroma que despide esta planta no es tan agradable como el del espliego.
Se cría en las laderas y collados de tierra baja, entre los matorrales y en bosques no muy frondosos.
En la floración también resulta fácil distinguirla del espliego, pues lo hace un mes más tarde, con el calor de julio.
Aun así, en las zonas donde conviven estas 2 especies, se encuentran plantas mezcla de las dos que se diferencian por su esencia y que son de menor calidad que la extraída del espliego.
Por esta razón, para obtener cualquiera de estas 2 plantas en estado puro, es necesario plantarlas bien alejadas la una de la otra.
De la recolección de esta planta interesan las sumidades floridas que se recolectan cuando la flor está totalmente abierta.
Los entendidos recomiendan arrancar las flores por la mañana temprano, en días de sol y secarlas a continuación.
Posteriormente deben guardarse en bolsas o frascos herméticos.
Como ya hemos comentado, la esencia de la alhucema es mucho menos fina que la del espliego ya que se compone principalmente de alcanfor, borneol, terpinol y cineol.
Dicha esencia posee propiedades antiespasmódicas, antisépticas y estimulantes en general, y se recomienda en casos de astenia, enterocolitis, espasmos gastrointestinales y en uso externo como antiséptico en infecciones dérmicas y heridas leves.
Es necesario recordar que las esencias pueden producir, cuando menos, irritación de las mucosas, reacciones alérgicas y -en dosis elevadas- cefaleas, náuseas, vómitos y somnolencia; por ello se debe pedir consejo a personal facultativo.
.- Infusión. Se prepara con la dosis equivalente a una pequeña cucharada de postre por cada taza de agua hirviendo.
Pueden tomarse hasta 3 tazas al día.
.- Esencia. De 2 a 4 gotas administradas sobre un terrón de azúcar o en forma encapsulada.
.- Uso externo. Tanto en infusión en forma de lavados o compresas o usando la esencia en solución alcohólica, con el mismo fin.
Estimulante. Antiséptico. Antiespasmódico
Aliaria (Alliaria officinalis)
Planta herbácea que puede llega a medir más de medio metro de altura.
Tarda dos años en generar sus órganos sexuales, y después muere.
Las hojas son bastante anchas, con el borde dentado.
Su nombre se debe al fuerte olor a ajo que se obtiene por la simple presión de la planta, aunque no hay que confundirla con esta última.
Se localiza preferentemente en zonas de barrancos, setos, y en general todo lugar donde la presencia del sol no sea excesiva, y siempre en el extremo norte de la Península Ibérica.
Florece desde abril hasta junio, dependiendo de la altura de su localización.
Las flores son de pequeño tamaño y color blanco, están formadas por cuatro pétalos que se disponen en forma de cruz (de ahí el nombre de la familia a la que pertenece) y cuatro sépalos que, al igual que los anteriores, se encuentran separados entre sí.
El fruto es una vaina seca y de dimensiones alargadas, que al llegar la madurez se abre por sí mismo.
La recolección de los tallos y las hojas se debe efectuar justo antes de producirse la floración, época que coincide con el mayor desarrollo de aquellos.
Las raíces se recolectan al empezar el segundo año, en el mes de abril.
Esta planta es estimulante, diurética y antiescorbútica, ya que en su composición cuenta con una gran cantidad de vitamina C, por lo que su mayor efecto se consigue cuando se administra en forma de ensaladas -sin cocinar ni calentar previamente- pues la vitamina C, por efecto del calor, se degrada, liberando unos compuestos que son inactivos y por consiguiente ineficaces para cualquier tratamiento.
Posee un aceite esencial de aliicina, que se transforma por medio de hidrólisis en disulfuro de alilo, actuando como antiséptico.
Su efecto diurético se debe a la presencia de fructosanos en la planta.
También se emplea como astringente para encorar la piel, lo que produce un efecto endurecedor de la misma, con lo que se evita en parte la formación de llagas e incluso se llega a producir su curación.
.- Jugo de la planta. El jugo de la planta extraido por expresión se emplea sobre heridas, aplicándolo con una compresa; al cabo de un tiempo se produce la curación.
.- Solución. Sobre un litro de agua hervida se añaden cuatro cucharadas soperas del jugo de aliaria recién obtenido.
Del líquido resultante se pueden tomar pequeñas cantidades a lo largo del día, a fin de conseguir un efecto diurético y antiescorbútico.
Estimulante. Diurético. Antiescorbútico
Alisma (Alisma plantago-aquatica)
La alisma es una planta vivaz de la familia de las alismatáceas.
Esta familia se compone de unas 70 especies de países cálidos y templados que por lo general son herbáceas y propias de lugares húmedos.
Esta planta tiene la cepa un poco engrosada y el tallo se encuentra muy erguido, tieso y sin hojas.
Las hojas arrancan directamente de la cepa, aparecen sostenidas por largos rabillos y por lo común son de forma ovalada, acorazonadas en la base.
Las flores son pequeñas y se sitúan sobre largos rabillos que parten del mismo punto del tallo y vuelven a ramificarse para formar un amplio ramillete.
Se cría en pantanos, charcas y aguas de curso lento de todo el país.
Florece en primavera y verano, siempre y cuando encuentre la suficiente humedad adecuada a sus características.
De la recolección con fines medicinales interesan principalmente las hojas, las cuales se pueden arrancar durante todo el año -aunque mejor si esto se lleva a cabo cuando todavía no ha florecido la planta, ya que es en este momento cuando más concentración en principios activos posee.
La alisma almacena gran cantidad de almidón en la cepa.
Este polisacárido es el que se encuentra en mayor concentración; pero además contiene otros muchos azúcares, una resina, materias tánicas y una sustancia de color acre que desaparece tras el proceso de cocción.
Tanto en las hojas como en la cepa de la alisma se pueden encontrar aplicaciones farmacológicas si se emplean de manera adecuada.
Principalmente se la considera especie astringente, antiinflamatoria y rubefaciente, aunque en algunos pueblos en donde abunda se le atribuyen otras muchas propiedades que sin embargo no merece la pena comentar.
En realidad se trata de una especie poco activa desde el punto de vista medicinal, o por lo menos poco estudiada en cuanto a su composición.
De todas las especies que componen esta familia, tan solo se sabe que se utiliza para fines curativos la alisma, quedando descartado el resto de las plantas de la familia.
En algunos libros antiguos se puede encontrar la siguiente descripción: “la alisma (llamada damasonio por algunos) produce hojas similares a las del llantén, solo que más angostas e inclinadas hacia tierra.
Bebida una o dos dracmas (antigua medida de volumen) de su raíz con vino, socorre a los que tragaron algo de liebre marina (gasterópodo marino de tamaño reducido que segrega un líquido tóxico)”.
.- Hojas frescas. Las hojas frescas y machacadas se aplican directamente sobre la piel, lo que produce una intensa inflamación.
Astringente. Antiinflamatorio. Rubefaciente

Aliso (Alnus glutinosa)
El aliso es un bonito árbol de la familia de las betuláceas; en condiciones óptimas puede alcanzar los 30 m. de altura y el siglo de edad.
En invierno queda completamente deshojado, brotando las nuevas hojas durante la primavera, que son de tacto viscoso y color verde oscuro.
La corteza es parduzca y se muestra resquebrajada.
Es un árbol que se cría en zonas húmedas, pantanos, orillas de ríos y en los bosques frescos y sombreados.
En la Península es fácil encontrarlo por todo el Pirineo y en las cordilleras septentrionales.
Asimismo no es raro verlo formando largas filas, bordeando caminos y sombreando parques y jardines.
El aliso florece en febrero, marzo y abril y sus frutos pequeños, reducidos y comprimidos maduran en septiembre y octubre.
Se recogen las hojas cuando son todavía jóvenes y algo viscosas, normalmente entre abril y mayo.
A veces también se recolecta la corteza, un poco antes que las hojas.
Las partes recolectadas se dejan secar a la sombra, a una temperatura que no sobrepase los 35-40ºC.
La corteza es muy rica en tanino, que en algunos casos ocupa hasta el 19%; también lleva en su composición ácidos grasos como el ácido palmítico y el ácido esteárico.
En cuanto a las hojas, poseen azúcares, alcoholes y ácidos.
Los taninos de la corteza le confieren un moderado efecto astringente, así como un efecto descongestionante.
De las hojas cabe decir que han sido usadas como analgésico de acción local.
También es popular el remedio de aliso para sanar pies doloridos por el andar excesivo.
En general es una planta que está indicada en casos de diarrea, faringitis, hemorroides, úlceras, leucorrea y reumatismo.
Como casi siempre que se emplea cualquier remedio, hay que guardar las debidas precauciones con respecto a su utilización; en principio está contraindicado en personas que estén bajo tratamiento con algún alcaloide o con sales de hierro, porque pueden aparecer efectos tóxicos.
.- Hojas. Directamente puestas en la planta de los pies, con la materia viscosa en contacto con la piel.
Es un remedio casero para el dolor de pies.
.- Hojas machacadas. Directamente sobre los senos de la mujer se dice que cura las estrías.
.- Decocción para lavados. En 1/2 l. de agua se hierven durante 10 minutos 15 gr. de corteza.
Este líquido, una vez templado, se filtra y se puede utilizar para lavados de úlceras, llagas, heridas e incluso hemorroides.
.- Gargarismos. En 1 l. de agua se hierven 40 gr. de corteza; se deja enfriar, se cuela y una vez edulcorado al gusto de cada uno se hacen gargarismos, pudiéndose repetir la operación varias veces al día.
Resulta muy útil en casos de faringitis.
Antirreumático. Astringente. Antidiarreico
Almendro (Prunus amygdalus)
El almendro es un árbol frutal que puede alcanzar más de 10 metros de altura si se encuentra en una tierra muy buena, aunque lo normal es que mida de 4 a 5 metros.
Su tronco está formado por una corteza rugosa y con grietas.
Tiene muchas ramas esparcidas por todo el árbol.
Las hojas son de forma ovalada, lisas, y están llenas de pequeñas glándulas.
En invierno se caen ya que se trata de un árbol caduco.
Las flores son blancas o rosadas y tienen un cáliz pequeño y muy abierto.
Es originario de Oriente y África del norte, donde todavía se encuentran en estado silvestre.
Desde hace muchos años se cultiva en todo el Mediterráneo; concretamente, podemos encontrarlo en Levante, Andalucía y Mallorca.
Su floración se produce muy temprano.
Las yemas de las flores ya están formadas en otoño.
En algunas zonas -como las islas Baleares- pueden llegar a florecer a finales de diciembre.
En otras regiones lo hacen en enero y febrero.
Sus frutos tardan mucho en sazonar, pues necesitan unos ocho meses para ello.
Según van madurando, la parte carnosa del fruto va perdiendo su jugo y endureciéndose para terminar por despegarse.
Dentro del fruto se encuentra la semilla conocida comúnmente como almendra.
La parte recolectada de los almendros son sus semillas, que se emplean de múltiples y variadas formas.
La almendra es muy utilizada en medicina, cosmética y cocina.
Actúa eficazmente contra la tos.
Con la extracción de su jugo resulta un buen jarabe contra irritaciones e inflamaciones de estómago, intestino, riñones y vejiga.
El aceite de almendras se utiliza en las afecciones de la piel y es muy eficaz contra las quemaduras.
De todos son conocidas las propiedades nutritivas de las almendras.
Resultan un buen alimento después de inflamaciones del aparato digestivo y son muy apreciadas en la preparación de diversos dulces como mazapanes, turrones, etc.
También es un fruto seco con grandes propiedades alimenticias, muy utilizado como antianémico y como aportador de energía.
Sin embargo, debe tenerse especial cuidado con las almendras amargas, ya que pueden ser tóxicas, llegando incluso a provocar la muerte si se ingieren en grandes cantidades.
.- Leche de almendras. Se maceran de 20 a 30 gramos de almendras dulces.
Después se machacan en un mortero con 15 gramos de azúcar y se realiza una pasta fina.
Se mezcla todo con 1 litro de leche, se cuela y se añade un poco de agua de azahar.
.- Mascarilla de belleza. Mezclar polvo de almendras con limón para la piel grasa y extenderlo como mascarilla para el cutis.
Si la piel es seca, es mejor utilizar leche para mezclar.
.- Fruto. Puede ingerirse de diversas formas: tiernas (sin secar del todo), maduras -bien crudas o bien tostadas- y preparadas como dulces en muchas recetas de cocina.
Cicatrizante. Laxante. Antiinflamatorio
Almez (Celtis australis)
El almez es un árbol muy longevo (existen ejemplares de más de 600 años) y de altura superior a los 20 metros, con la corteza de color ceniciento y ramas flexibles.
Las hojas se caen durante el invierno para rebrotar en la primavera; estas son lanceoladas y tienen bordes dentados.
Las flores nacen solitarias en las axilas de las hojas y son pequeñitas y poco vistosas.
El fruto es reducido, del tamaño de un guisante y colores que van del verde al negro, pasando por el amarillo.
Se cría fundamentalmente en tierras de viñedos, encinas y olivares, repartido por casi todo el país.
Florece en primavera y sus frutos maduran a finales del verano y otoño.
De la recolección interesan los frutos y las hojas, aunque los primeros se prefieren para uso medicinal, sobre todo cuando todavía no están maduros, ya que al madurar pierden parte de sus propiedades.
La familia de las ulmáceas -a la cual pertenece esta especie- no produce ni alcaloides ni glucósidos ni esencias; por tanto no es una familia de plantas con grandes usos medicinales; más bien se trata de especies que gozan de uso popular.
Lo que producen es muchas materias tónicas, localizadas sobre todo en la corteza.
El almez es muy conocido por su fruto, considerado ante todo como exquisito manjar por muchas aves y no pocos niños, ya que se trata de un fruto que no daña ni empacha aunque se consuma en cantidades exageradas.
La pena es que tiene mucho hueso y poca carne, por lo que no suele saciar el voraz apetito de los jóvenes.
El empleo más apropiado de esta planta es como astringente, en diarreas y hemorragias; pero sin olvidar que el fruto no debe estar muy maduro, pues entonces pierde su principal virtud.
Otro uso popular de que gozó este fruto (incluso hoy en día se mantiene) es para cortar menstruaciones demasiado abundantes.
.- Cocimiento. Se toma un puñado de frutos recién arrancados del árbol y se ponen a cocer durante un buen rato; pasado el tiempo, se enfría un poco y se toman en cantidad moderada.
Constituye un buen remedio para la disentería.
Esta preparación se puede hacer indistintamente con las hojas o los frutos, e incluso con ambos mezclados.
.- Fruto crudo. Recién arrancados del árbol, se pueden tomar directamente, resultando un rico manjar aunque poco nutritivo.
Astringente. Antidiarreico. Antihemorrágico
Almizclera (Erodium moschatum)
La almizclera es un planta anual con una altura que varía dependiendo de las condiciones del terreno donde se encuentre, de forma que en una zona lluviosa y de tierra fértil puede alcanzar una altura mucho mayor que si se encuentra en terrenos secos.
Los tallos crecen erguidos y se encuentran divididos en numerosas ramas recubiertas de vello, además se halla totalmente recubierta de hojas, con forma de corazón y bordes segmentados.
La almizclera se puede encontrar de norte a sur en toda la Península Ibérica; se cría en zonas sin cultivar, preferiblemente cercanas a los ríos.
La época de floración abarca toda la primavera; las flores nacen en el extremo de un rabillo que las une a las rama y normalmente se encuentran agrupadas en ramos de 6 flores.
El cáliz se divide en 5 sépalos, al igual que la corola que está formada por 5 pétalos.
Las partes más utilizadas de esta planta son las hojas y los tallos y se pueden recolectar en cualquier época, aunque siempre es conveniente que coincida con la época de floración ya que es cuando se encuentran más activos los componentes de la planta.
Una vez recolectadas, las hojas se ponen a secar al sol y se almacenan en un lugar sombrío y sin humedad de forma que conserven sus propiedades durante más tiempo.
Esta planta tiene propiedades astringentes y diuréticas aunque con efectos más débiles.
En algunas ocasiones se usa para limpiar llagas y heridas.
Es un remedio casero que tradicionalmente ha sido utilizado para curar muchas enfermedades aunque hoy en día está comprobado que sus efectos son bastante moderados y que es conveniente sustituir esta planta, siempre que sea posible, por otras más eficaces.
En medicina se usa muy poco y está incluida en muy pocos preparados farmacéuticos.
.- Emplasto. Se coloca la planta machacada sobre un lienzo de algodón y se pone sobre las heridas para limpiarlas.
.- Zumo. El zumo de esta planta (aproximadamente 30 gr.) se mezcla con leche o con agua y se toma una taza al día para provocar la orina.
.- Tisana. Se ponen a cocer 20 gr. de planta en medio litro de agua durante veinte minutos aproximadamente; se cuelan los restos de la planta y se deja enfriar.
Se puede tomar una taza después de las comidas y si el sabor no resulta muy agradable se le puede añadir azúcar o miel.
Astringente. Cicatrizante. Diurético
Áloe (Aloe ferox)
Con la denominación de áloe se encuadran diversas especies pertenecientes al género áloe; son casi siempre leñosas, con las hojas muy grandes y carnosas, dispuestas en grandes rosetones y con una recia espina en la punta superior que acompaña a otras espinas más pequeñas.
Suelen echar uno o varios bohordos axilares que rematan en hermosos ramilletes.
Las flores son tubulosas, de color rojizo, anaranjado o amarillento.
El fruto es una cápsula.
Existen más de 150 especies que se reparten en laderas soleadas y lugares pedregosos o rocosos en la mayor parte de África y Asia.
En nuestra Península se dan de manera silvestre.
Según la especie de que se trate, puede florecer en primavera y verano; aunque en sus respectivos países de origen se dan algunas especies que florecen en invierno.
De la recolección interesa el jugo que se extrae de las hojas, comúnmente llamado acíbar.
El jugo de las hojas cuajado en una masa sólida color oscuro y muy amarga, se conoce con el nombre de acíbar.
Para su obtención, se debe proceder de la siguiente manera: se deja fluir el líquido que se escurre de sus hojas cortadas transversalmente, recogiéndolo en un recipiente destinado a tal fin; este líquido se deja concentrar al calor del sol o calor artificial.
Este procedimiento de obtención del acíbar se hacía antiguamente en los países de origen.
En España actualmente no se conoce, pero en otros tiempos se podía obtener acíbar de los áloes que se crían en nuestras tierras.
La composición del acíbar varía según el áloe de que procede, la época de recolección y el método de elaborarlo.
Un alto porcentaje es de agua.
También contiene derivados antracénicos como la aloemodina, aloína y los aloinósidos A y B.
En dosis bajas el acíbar se comporta como tónico digestivo y colagogo.
Estas dosis no deben ser superiores a la décima parte de un gramo.
A partir de 0,1, se comporta como un laxante suave; pero si las dosis administradas superan los 0,2 gr. comienzan los efectos purgantes, parecidos a los provocados por el sen, el ruibarbo o la frangula.
No se recomienda su consumo en mujeres embarazadas ni personas con almorranas.
Además, esta planta, administrada en dosis altas, puede provocar cuadros tipo cólico gastrointestinal.
Además, el jugo de áloe es irritante de la piel, lo que deberán tener en cuenta las personas que lo manipulen.
.- Polvo de acíbar. Dosis de 0.02-0,06 gr/día, sin aumentar la dosis, a no ser por prescripción médica.
En este intervalo de dosificación actúa como tónico, digestivo y colagogo.
Cuando se usa como laxante o purgante, se debe administrar por la noche a fin de que produzca sus efectos a la mañana siguiente.
En ningún caso se debe sobrepasar la dosis de 0,5 gr. al día.
Laxante. Purgante. Colagogo
Alquequenje (Physalis alkekengi)
El alquequenje es una planta vivaz de la familia de las solanáceas que se caracteriza por poseer unos frutos ácidos, agradables, de un color que varía entre el naranja y rojo y que se halla envuelto por un hermoso cáliz del mismo color.
El fruto se denomina baya.
Esta planta se puede encontrar en toda la Península, aunque predomina en Castilla, Cataluña y Andalucía; para su crecimiento no necesita de nada especial, tan solo algo de humedad y terrenos ligeramente calcáreos.
Es una hierba muy apreciada por su carácter ornamental, sobre todo en épocas frías, cuando sus cálices secos conservan su bonito color y forma; por ello no es extraño encontrarla en jardines a los que proporciona alegría y color.
La planta florece en verano o incluso antes, a mediados de la primavera.
Para la recolección nos centramos en el fruto, que es al que se le atribuyen las virtudes medicinales; se recogen estas bayas y se ponen a secar, bien extendidas, a la sombra o en secadero, sin sobrepasar los 40ºC; luego se conservan en un tarro de cristal hermético.
Los frutos son comestibles ya que no poseen ninguna sustancia tóxica.
Como ya vimos, tienen un sabor ácido, que se torna amargo, pero sin llegar a ser desagradable.
La acidez se debe al ácido cítrico, que es de los pocos principios activos que han podido aislarse en esta planta.
También parece que contiene carotenoides y algún principio amargo.
En los frutos, por otra parte, se han hallado cantidades importantes de ácido ascórbico (vitamina C) y algo de vitamina A.
Es una planta con importantes acciones diuréticas, además de servir para disminuir o deshacer las piedras de la vejiga; y como también acelera la eliminación de ácido úrico (efecto uricosúrico), se emplea en casos de gota y reumatismo.
Gracias a su alto contenido en vitamina C resulta también aconsejable tomarlo durante las convalecencias, catarros y gripes.
Además posee un efecto laxante demostrado, por lo que se puede usar en casos de estreñimiento moderado.
.- Polvo. Las bayas una vez desecadas se trituran hasta convertirlas en polvo; se pueden tomar de 2 a 3 gr. unas 3 veces al día.
.- Decocción. Se hierven entre 15-20 bayas durante cinco minutos en un litro de agua; se deja reposar y enfriar; se cuela el líquido y se edulcora a gusto de cada uno; se toma un vaso por la mañana, con lo que se obtiene un buen efecto depurativo.
.- Vino de alquequenje. Se cogen 200 gr. de bayas secas o 100 gr. de bayas y 100 gr. de hojas también secas y se ponen a macerar en un litro de vino blanco.
Después de un período de maceración entre 1 y 2 semanas, durante el cual se ha ido removiendo todos los días, se filtra el líquido y se embotella.
Se puede beber un vasito después de las principales comidas, gracias a su efecto diurético.
.- Jarabe. Partiendo de un 10% de extracto, se puede preparar un jarabe del que se tomará una cucharada grande, tres veces al día.
Diurético. Laxante. Antirreumático
Alquimila Alpina (Alchemilla alpina)
La alquimila alpina es una planta herbácea que pertenece a la familia de las rosáceas.
Sus hojas se encuentran partidas en varios gajos, normalmente 5 ó 7, que llegan hasta su centro.
Tienen un color verde oscuro y son totalmente lisas, sin vello en su cara superior mientras que por el reverso están recubiertas por un fino vello que se encuentra muy bien repartido por toda la hoja, formando una capa uniforme que las hace relucir.
Es una planta bastante delgada.
Se cría en los peñascos graníticos o pizarrosos del Pirineo y también se puede encontrar en otras montañas de la Península.
La floración de esta planta se produce en junio, julio y parte de agosto.
En estos meses se realiza su recolección, aprovechando que la planta ya ha florecido o está a punto de hacerlo.
Se suele recolectar la planta entera ya que se pueden utilizar todas sus partes.
Contiene materias tánicas y se utiliza mucho contra las inflamaciones intestinales.
Su efecto consiste en desinflamar la tripa aliviando en gran parte los dolores de vientre.
Este alivio se debe a sus propiedades astringentes y analgésicas y especialmente a su condición de antiinflamatorio intestinal.
El nombre de esta planta proviene del frecuente uso que de ella hacían los alquimistas, grandes observadores de la naturaleza en su continua búsqueda de la llamada piedra filosofal.
Esta especie se caracteriza porque suele acumular unas gotitas de agua en el centro de sus hojas, que proceden de la lluvia o el rocío.
Al salir el sol, las gotas acumuladas relucen mucho, lo que dio lugar a que los alquimistas se fijaran en ella y empezaran a utilizar el agua que destilaba.
Esta planta es también buena para los animales, pues cura satisfactoriamente las molestias gastrointestinales y, en especial, la enteritis con dolores tipo cólico producida normalmente por la ingestión de hierbas nocivas.
A pesar de estas propiedades, en el pasado los pastores evitaban que sus rebaños ingiriesen estas plantas cuando todavía se encontraban húmedas, porque pensaban que podían inflamar el estómago de los animales; tan solo les permitían hacerlo cuando se encontraban totalmente secas.
.- Infusión. Se pone agua a hervir con un ramillete de esta planta y se toma cuando todavía se encuentra caliente.
Debe consumirse 2 veces al día y evitando echar azúcar, pues esta no es nada recomendable en trastornos intestinales.
Si su sabor no resulta agradable, puede complementarse con unas hojas de menta o de marialuisa.
.- Cocción. Se deja cocer durante 5 ó 10 minutos en agua y después se toma 3 veces al día antes de las comidas.
Antiinflamatorio. Analgésico. Astringente
Alquimila arvense (Aphanes arvensis)
La alquimila arvense es una planta herbácea perteneciente a la familia de las rosáceas.
Se trata de una planta anual de poca altura, a lo sumo de un palmo de altura.
Las hojas tienen un rabillo corto y están divididas en tres gajos, los cuales a su vez vuelven a dividirse en profundos dientes.
Cada hoja lleva un par de estípulas que, soldándose en una sola pieza, forman una graciosa cornucopia rebosante de florecitas.
Se cría en lugares arenosos, sobre todo en los silíceos y de manera preferente en los sembrados de todo el país, aunque tampoco es extraño verla por todas partes.
Empieza a florecer a partir del mes de marzo y continúa hasta bien entrado el verano.
De la recolección con fines medicinales interesa la planta entera, que se debe recolectar cuando está en flor o a punto de florecer.
A continuación se debe poner a secar lo mas rápido posible, bien a la sombra, o mejor todavía en secadero a temperaturas no demasiado elevadas a fin de no estropear sus propiedades.
Finalmente se guarda en frascos herméticos, al abrigo de la luz y la humedad.
De la composición de esta planta poco se puede decir, ya que no existen estudios serios al respecto.
Podemos pensar que es similar a la composición de otras plantas del mismo género como “la alquimila alpina” o “el pie de león”, es decir, que debe ser rica en materias tánicas y otros componentes de menor interés terapéutico.
En cuanto a sus acciones farmacológicas, se usa igual que las dos especies que hemos nombrado anteriormente.
Se emplea contra la diarrea por su importante acción astringente.
También se emplea contra el dolor de vientre e inflamaciones gastrointestinales.
Otro de los efectos que se le atribuyen es ser un buen tónico y actuar tópicamente como antiinflamatorio.
El nombre de “alquimila” viene de la época de los alquimistas, quienes tenían mucha fe en estas plantas y las solían utilizar en muchos de sus múltiples experimentos.
Una de las cosas que más despertaba su curiosidad era ver el agua que destilaban estas plantas, lo que les incitaba a pensar que se podían aprovechar y extraer muchas cualidades de ellas.
.- Cocimiento. Se prepara poniendo a hervir poco más de una taza de agua con un puñadito de la hierba.
Se toma cuando todavía está caliente y algunos le añaden otras hierbas para dar aroma.
Aunque se usa igual que otras alquimilas, parece que esta es la menos activa de todas.
Tónico. Astringente. Antiinflamatorio
Alsine (Stellaria media)
Es una planta anual o bienal que puede llegar a medir treinta centímetros.
El tallo no es lo suficientemente fuerte como para mantenerla erguida, por lo que normalmente se encuentra arrastrándose por el suelo, excepto los extremos que suelen estar elevados.
Presenta gran cantidad de ramificaciones.
Las hojas son de forma ovalada, con su extremo terminado en punta, y se localizan dispuestas de forma opuesta, partiendo de cada nudo.
El peciolo que lo une al tallo va en aumento a medida que nos aproximamos al suelo.
Se encuentra habitualmente en terrenos incultos, cerca de muros y en zonas sombrías, repartidas a lo largo del país.
Podemos encontrar la planta florida durante casi todo el año.
Posee unas flores de color blanco que se localizan en la zona apical de la planta y están sostenidas por delgados tallos.
Tienen cinco pétalos e igual número de sépalos; cada pétalo está dividido en dos, y a veces parece que posee diez.
Las flores se abren al mediodía y su forma recuerda a unas pequeñas estrellas.
El fruto es una cápsula de forma ovoide, con seis valvas por las que se consigue su apertura cuando es el momento idóneo para su germinación.
Desde tiempos antiguos se ha empleado esta planta sobre todo por su acción expectorante gracias a su contenido en saponinas, aunque en nuestros días este efecto se ha visto superado con creces por otras plantas de mayor actividad.
Entre las muchas virtudes que tradicionalmente se han atribuido a esta planta destaca la que se refiere a su capacidad para limpiar las vías respiratorias y los pulmones.
Otras veces se ha empleado para el lavado tópico de los ojos lo que, gracias a las saponinas, creaba un efecto similar al que producen los actuales jabones.
También el zumo extraído de esta planta se utilizaba como analgésico óptico.
En veterinaria se ha utilizado como aperitivo de pájaros encerrados en jaulas, que precisamente en esas condiciones de cautiverio solían perder el apetito.
Todas estas acciones son bastante pobres, de modo que en la actualidad su empleo prácticamente se ha visto erradicado.
.- Infusión. Se añaden diez gramos de la planta entera a 300 mililitros de agua hervida y todavía caliente, dejándolo enfriar durante doce minutos; el líquido obtenido se toma a lo largo del día, para favorecer así la expectoración.
.- Zumo de la planta fresca. Se puede tomar una cucharada cada ocho horas, fortaleciendo de esta forma las vías respiratorias y en especial los pulmones.
Expectorante. Balsámico. Aperitivo
Amanita Faloides (Amanita phalloides)
La amanita faloides es un hongo con sombrero.
El pie es más grueso en la base y puede mostrar varios colores como blanco, amarillento o estampados verdes y grises.
Se va estrechando según asciende y en la parte final tiene un anillo con estrías.
Su tamaño puede oscilar entre los 8 y 15 cm de altura.
El sombrero oscila entre los 5 y 14 cm de diámetro; en los bordes tiene unas fibras sedosas y radiales que no se aprecian con facilidad.
Su color suele variar del blanco amarillento al verde oliva.
Se suele criar en bosques de encinas, castaños, robles, hayas, etc.
Se encuentra por toda la Península, tanto en el norte como en el sur.
Como todos los hongos, la amanita faloides carece de flores, por lo que no podemos hablar de época de floración.
Los hongos están formados por un micelio, que es un conjunto de hebrillas que se alargan bajo tierra y están unidas al pie de lo que se conoce como seta.
Este micelio constituye la base vegetativa del hongo, es lo que perdura durante todo el año; mientras que la parte externa o seta es el aparato reproductor de dicho hongo y contiene esporas entre las laminillas del sombrero.
La amanita faloides suele aparecer en los meses otoñales.
Su desarrollo queda frenado por el frío o por el clima seco.
Podemos encontrarla en cualquier bosque pero hay que tener mucha precaución y no recogerla, ya que es extremadamente peligrosa.
Este hongo está compuesto por tres principios activos principalmente: la falina, que se destruye muy fácilmente con el calor, la amanitina y la faloidina.
La amanitina actúa con bastante lentitud, así que sus efectos son mucho más nocivos.
Por el contrario, la faloidina actúa con mayor rapidez y provoca hemorragias intestinales y problemas hepáticos.
Los síntomas de intoxicación producidos por este hongo tardan bastante en aparecer, por lo menos 12 horas tras la ingestión y una vez digeridas.
En algunos casos pueden tardar dos días.
Estos síntomas son de carácter muy diverso: vómitos continuos, diarrea de mal olor y dolorosa y palidez de la piel.
Se sufre una pérdida de azúcar en la sangre debido a la acción de la amanitina.
El pulso puede ser muy lento o muy acelerado.
También puede ocasionar parálisis de las extremidades.
Los síntomas son muy irregulares, con fases muy agudas y otras de aparente mejoría.
La muerte puede presentarse al poco tiempo o mucho más tarde de la ingestión.
Para combatir los efectos de la amanita faloides se emplea suero de glucosa.
También se utiliza como remedio casero la ingestión de bebidas saladas.
No es necesario el lavado de estómago, debido a que los síntomas aparecen muy tarde y ya no queda ningún resto en él.
Tóxico. Degeneración hígado. Hipoglucemiante
Amanita muscaria (Amanita muscaria)
La amanita muscaria es una seta de considerable tamaño.
El diámetro del sombrero oscila entre los 6 y los 25 cm, y el pie alcanza los 30 cm de longitud; el sombrero tiene forma regular y es de color rojo, aunque su tonalidad varía con el paso del tiempo; el borde puede ser anaranjado.
En su superficie tiene esparcidas una especie de placas o copos blancos.
El pie es blanco, está abultado y tiene un anillo que cuelga, también de color blanco.
Las laminillas son de este mismo color, aunque cuanto más viejas se hacen se vuelven amarillentas.
Este hongo se cría en todo tipo de bosques, ya sea de coníferas, robles, hayas, etc., y también en toda clase de terrenos.
Se la puede encontrar por toda España, aunque predomina en la parte septentrional de la Península.
La amanita muscaria es un hongo y por tanto no tiene ni flores ni época de floración.
La base vegetativa de los hongos está constituida por el micelio, que a su vez está formado por una serie de hebrillas que se alargan bajo tierra y que aparecen unidas al pie de la seta propiamente dicha.
Esta parte permanece todo el año.
El aparato reproductor lo constituye la seta.
Las laminillas que hay en el sombrero contienen esporas.
Lo normal es que la amanita muscaria aparezca en los meses otoñales; pero a veces, cuando el tiempo acompaña, puede aparecer en la época veraniega.
La amanita muscaria contiene -aunque en muy pequeña proporción- un alcaloide conocido como muscarina, que no es exclusivo de este hongo, ya que otras amanitas -así como otras especies- también lo contienen.
Este hongo, al igual que la amanita faloides, resulta tóxico, aunque sus síntomas y efectos son diferentes: tras la ingestión los primeros síntomas aparecen al poco tiempo -entre una y tres horas como máximo.
Produce ardor de estómago; también pueden darse casos de vómitos y diarreas.
No obstante, el síntoma más frecuente y conocido es el de la embriaguez, que produce alucinaciones y alteraciones nerviosas en el afectado.
Esta situación se torna con el paso del tiempo en un decaimiento que, finalmente, provoca un profundo sueño.
A veces se presentan otros efectos como puede ser la disminución de orina, contracción de la pupila y aumento en la producción de saliva y sudor.
Hay gente que piensa que este hongo se vuelve inofensivo si se le quita la piel, pero esto está totalmente descartado.
La amanita muscaria es un hongo venenoso.
A pesar de ello, en Siberia se utilizaba la seta en tiempos remotos (allá por el siglo XVIII) como droga alucinógena en la celebración de algunas ceremonias religiosas.
Tóxico
Amapola (Papaver rhoeas)
Planta herbácea, de porte bastante pequeño, pues no llega a levantar más de medio metro del suelo; su tallo, bastante recto y velludo, está constituido por numerosos pelos rectos.
Su ciclo vital no se prolonga más allá de diez meses, iniciándose en el mes de septiembre, con las primeras lluvias, y creciendo a lo largo del invierno para florecer ya en primavera.
Parece que es originaria del Extremo Oriente y que llegó a nuestro país como una contaminación de otros granos y semillas que procedían de aquellas tierras, asentándose con éxito en terrenos ricos en nitrógeno y campos abandonados.
No requiere de ningún cuidado en especial.
La época de floración tiene lugar en primavera y verano.
Las flores nacen de un capullo que hasta su maduración está como caído, mirando al suelo, posición que se regulariza al florecer, quedando totalmente erguido.
Al llegar la floración se produce un baño rojo en las tierras donde crece, lo que proporcilorece en verano.
De la recolección con fines alimenticios interesan las cabezuelas, pero con fines medicinales se prefiere recoger la hoja; esta tiene un sabor amargo característico, muy fuerte y persistente.
Es mejor recoger las hojas del primer año, ya que son mucho.
La recolección se realiza desde el mes de mayo hasta junio, a la espera de que la flor se abra por completo.
En ese momento se cogen los pétalos, colocándolos en capas delgadas y procediendo a una desecación rápida y a la sombra; hay que removerlo frecuentemente para conseguir una mejor desecación.
La parte empleada son los pétalos, que contienen derivados antociánicos y alcaloides isoquinoléicos; estos últimos le confieren una acción sedante leve y espasmolítica, por lo que se utiliza en casos de ansiedad, insomnio, tos espasmódica frecuente en situaciones de procesos asmáticos, tosferina y espasmos gastrointestinales.
Pero por la presencia de estos mismos alcaloides no se debe emplear con niños pequeños a no ser bajo control médico y de forma discontinua.
Estas mismas precauciones habrá que tenerlas también en cuenta en caso de embarazo.
Las semillas nunca se emplearán, ya que la cantidad de alcaloides que se encuentra en ellas es muy alta.
Los pétalos contienen además mucílago, que confiere a la planta acción emoliente y béquica, por lo que refuerza su acción antitusiva.
Frecuentemente se ha empleado también sobre piel y ojos en casos de conjuntivitis y blefaritis (inflamación de los párpados).
.- Infusión. Dos gramos de pétalos desecados se ponen en contacto con un cuarto de litro de agua hervido y caliente; se deja en contacto tres minutos, pudiéndose tomar hasta tres veces al día.
También se puede preparar para aplicar sobre párpados y como baño ocular.
.- Extracto fluido. Se toman diez gotas en medio vaso de agua, dos veces al día.
.- Polvo de planta. Se pueden tomar 300 miligramos de los pétalos pulverizados y secados, a lo largo del día.
Antitusivo. Sedante. Espasmolítico

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