miércoles, 27 de febrero de 2013

LETANÍAS DE LA HUMILDAD

 


Señor, ten piedad

Cristo, ten piedad

Señor, ten piedad



Jesús, manso y humilde de Corazón, óyeme y escúchame.



Del deseo de ser estimado, Líbrame Señor

Del deseo de ser amado, Líbrame Señor

Del deseo de ser buscado, Líbrame Señor

Del deseo de ser alabado, Líbrame Señor

Del deseo de ser honrado, Líbrame Señor

Del deseo de ser preferido a otros, Líbrame Señor

Del deseo de ser consultado, Líbrame Señor

Del deseo de ser aprobado, Líbrame Señor

Del deseo de ser halagado, Líbrame Señor

Del temor de ser rechazado, Líbrame Señor

De temor de ser olvidado, Líbrame Señor

Del temor de ser puesto en ridículo, Líbrame Señor

Del temor de ser burlado, Líbrame Señor

Del temor de ser injuriado, Líbrame Señor



Que los otros sean más queridos que yo,

Jesús dame la gracia de desearlo.

Que los otros puedan crecer en la opinión del mundo y yo disminuir,Jesús, dame la gracia de desearlo.

Que los otros sean alabados y yo criticado,

Jesús, dame la gracia de desearlo.

Que los otros sean preferidos a mí en todo y yo postergado,

Jesús, dame la gracia de desearlo.

Que los otros puedan ser más santos que yo con tal de que yo

sea todo lo santos que Tú quieres,

Jesús, dame la gracia de desearlo.





ORACIÓN:



Jesús paciente y humilde de corazón

haz mi corazón

semejante al tuyo.

María, Madre de los humildes

ruega por mí.

San José, protector de las almas humildes de corazón,

ruega por mí.

San Miguel, primero en abatir el orgullo de Satanás,

ruega por mí.

Todos los santos justificados por la humildad

rogad por mí.