jueves, 1 de diciembre de 2011

La oración y los niños





A los niños hay que ofrecerles oraciones ya admitidas por toda la comunidad, pero que al mismo tiempo que estén expresadas con palabras, explicaciones y ejemplos que ellos puedan comprender.
Así aprenderán a hablar con nuestro Padre Dios utilizando su propio lenguaje y simbolismo.

Las oraciones de los niños habitualmente se concentran en peticiones.
Muchas de ellas pueden ser a favor de seres queridos y cercanos a ellos como los abuelitos, los animales queridos, por enfermos, la mamá, el papá, amigos, compañeros de escuela etc.
Sin embargo, algunas de esas oraciones pueden ser peticiones para ellos mismos.
Muchos niños asumen que están en su derecho de recibir de inmediato lo que están solicitando y demandando.
Por ello, es muy importqante que nosotros le expliquemos, cuando le hablamos de la oración, de lo importante que es la paciencia en la espera de los resultados.
Se debe lograr la técnica de la comunicación y ahí esta nuestro trabajo.
Cuando la petición de un niño se retrasa, el niño se puede mostrar ansioso.
Él pensará:
¿Hice algo equivocado?
¿Estaba Dios ocupado en el momento de la oración?
¿Usé las palabras equivocadas?
¿Estaré siendo castigado por algo?

El error habrá sido seguramente del adulto que le ha permitido al niño pensar que las respuestas de Dios son siempre aceptadas y contestadas de inmediato.
Los padres y catequistas saben muy bien que Dios siempre escucha todas las oraciones pero que Él responde en su propio tiempo y de acuerdo a su voluntad.
La respuesta de Dios, no puede debilitar a los niños en sus deseos y deben confiar en que Dios suplirá todas nuestras necesidades en cualquier instante.
Si la fe de un adulto maduro, un padre o madre fuese debilitada por ello, imaginaos la confianza de un niño como quedaría.
Es importante que los catequistas y los padres sean claros de que Dios responde a todas nuestras peticiones y la fe de un niño debe de ser enseñada en una fuerte y paciente confianza cada vez más en la consumación superior.

¿Cuál puede ser un factor importante que se ha perdido en las oraciones en el día de hoy?
Pensad en ello.
Enseñad a los niños a esperar una respuesta de parte de Dios. Pero también a esperar pacientemente y escuchar lo que Dios puede enseñarles a ellos metas para desarrollar ellos sus técnicas de oración y petición.
Crear en ellos en su inocencia que Dios está disponible siempre para escucharlo.
Que hablar con Dios en una formula personal e importante.
Estar listo siempre para escuchar, esperar y aceptar la respuesta de Dios.

Aquí os dejo algunas sugerencias para alcanzar esas metas:
* Orad con vuestros niños en sus peticiones e incluir a todos nuestros semejantes y hermanos.
* Estad alertas a enseñar a orar, llevando motivos de alabanza y gratitud o de peticiones.
* Compartid con vuestros niños y hermanos, experiencias propias y ajenas la manera como Dios ha contestado sus propias oraciones.
* Animad a los niños a orar unos por otros.
* Compartid con ellos hechos y relatos históricos de la espiritualidad de muchos seres en la historia de la humanidad.
* Leed juntos con ellos la Biblia y literaturas que ayude a su desarrollo.
* Que estén siempre listos para orar en diversos lugares, en cualquier hora del día y por una variedad de razones o motivos.
* Explicad a vuestros hijos, que aunque Dios ha sido testigo de nuestros actos negativos y conoce nuestros malos pensamientos, de todas maneras Él quiere que los confesemos en oración para poder ser perdonados y reivindicarnos. En el proceso de crecimiento espiritual.

Pasos para enseñar a los niños para Orar:
Alabar a Dios por quien Él es.
Agradecerle por lo que Él ha hecho.
Confesar siempre nuestros pecados.
Orar por otras personas con peticiones específicas.
Orar por uno mismo.
La oración es un regalo.
¿Qué niño dejaría un regalo sin abrir o abandonado?
Dar a los niños el regalo de la oración y su valioso resultado para las almas que las aplican constantemente.

Eduquemos a nuestros niños en la oración del alma con sentido y valor en su pronunciación y fe en lo solicitado, para el bien suyo y de los suyos y de toda la humanidad, pues en la vida, cuando sean adultos, la oración les ayudará cada vez más, en el crecimiento de su existencia en los diversos logros que desea alcanzar hoy como niño, mañana como adulto…

Orar es vincularnos con Dios.
Es crear un espacio sagrado en el cual podemos comulgar con Dios.
El proceso siguiente de los cinco pasos de la oración te puede ayudar a profundizar tus momentos de oración y aumentar tu conciencia de Dios en ti y en tus niños.
Enséñale a vuestros niños los pasos siguientes serán importantes para toda su vida y que se ordene su cuerpo mente y espíritu y que comiencen así …

* Saber parar y apartase un momento para orar cada día, para contar a Dios sus inquietudes y sus alegrías.
* Que se concentre y cierre sus ojos y deja ir cualquier pensamiento del mundo a su alrededor, y comience a pensar en Dios…
*Que medite y permita que este estado mental de concentración le lleve a una conciencia más profunda de Dios.
* Que se de cuenta y reconozca y viva, desde lo más profundo de tu ser, de que es uno con Dios.
* Que de gracias y permita que la gratitud sea su respuesta gozosa a esta experiencia de comunión con Dios y con su bondad infinita.
* Que de gracias por las bendiciones en su vida y muéstrese dispuesto a recibir su bien.

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