jueves, 1 de diciembre de 2016

Papa Francisco: Hay 3 tipos de resistencias que impiden la conversión

El Papa Francisco celebra Misa en la capilla de la Casa Santa Marta. Foto: L'Osservatore Romano


VATICANO, 01 Dic. 16 / 06:47 am (ACI).- En la homilía de la Misa que presidió esta mañana en la Casa Santa Marta, el Papa Francisco alertó ante 3 tipos de resistencias en el corazón que impiden la acción de la gracia, la conversión; y animó a encontrarlas, identificarlas y a confrontarlas sin temor.
“A veces encontramos en nuestros corazones resistencias al Señor” que son finalmente “resistencias a la gracia de Dios”. “No tengan miedo cuando cualquiera de ustedes, cualquiera de nosotros, encuentre una resistencia en el corazón”, exhortó.
Francisco habló de tres tipos de resistencia: la resistencia de las “palabras vacías”, la resistencia de las “palabras justificadoras”, y la resistencia de las “palabras acusatorias”.
1.- Resistencia de las “palabras vacías”
Para describir en qué consiste la primera, la resistencia de las “palabras vacías”, el Santo Padre se refirió a la parábola de los dos hermanos a los que su padre pide ir a la viña: uno dice que no va, pero al final va, el otro dice que va pero al final no va.
Este último “dice que sí a todo, muy diplomáticamente, pero en realidad está diciendo ‘no, no, no’”, explicó Francisco.
“Tantas buenas palabras: ‘¡Sí, sí, sí!’; cambiaremos del todo’. Sí, pero luego no cambias nada, ¿no? Ahí está el ‘gatopardismo’ espiritual, aquel que dice a todo ‘sí’, pero luego es todo ‘no’. Esa es la resistencia de las palabras vacías”.
2.- Resistencia de las “palabras justificadoras”
Después tenemos la resistencia de las “palabras justificadoras”, que se produce cuando una persona se justifica continuamente: “siempre hay una razón para oponerse”.
Cuando hay tantas justificaciones “no es el buen olor de Dios, es el mal olor del diablo”. “El cristiano no tiene necesidad de justificarse, porque ya está justificado por la Palabra de Dios”.
Esa resistencia de las “palabras justificadoras” consiste en “tratar de justificar mi postura para no seguir aquello que el Señor me indica”.
3.- Resistencia de las “palabras acusatorias”
Por último, está la resistencia de las “palabras acusatorias”. “Cuando acusamos a los demás sin mirarnos a nosotros mismos. No sentimos que tengamos necesidad de conversión, y así nos resistimos a la gracia de Dios, como queda reflejado en la Parábola del fariseo y el publicano”, dijo el Papa.
“Esta resistencia oculta, que todos tenemos, ¿de qué naturaleza es?”, se preguntó el Pontífice. Lo cierto es que “siempre aparecen para detener un proceso de conversión. ¡Siempre!”.
Se trata de tentaciones que “ofrecen una resistencia pasiva, en secreto”, pero también ayudan a madurar en la fe y a consolidar el acercamiento al Señor.
“Cuando hay un proceso de cambio en una institución, en una familia, a veces oigo decir: ‘Siento una resistencia…’. ¡Gracias a Dios! Si no hubiera resistencia, no sería de Dios”.
La resistencia a la gracia, precisó el Papa Francisco, es un buen signo “porque indica que el Señor está trabajando en nosotros” pero es necesario “ir despojándonos de la resistencia para que la gracia avance”.
Evangelio comentado por el Papa Francisco:
Mateo 7:21, 24-27
21 «No todo el que me diga: "Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial.
24 «Así pues, todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca:
25 cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, y embistieron contra aquella casa; pero ella no cayó, porque estaba cimentada sobre roca.
26 Y todo el que oiga estas palabras mías y no las ponga en práctica, será como el hombre insensato que edificó su casa sobre arena:
27 cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, irrumpieron contra aquella casa y cayó, y fue grande su ruina».