jueves, 1 de diciembre de 2016

SEÑOR, AMIGO DE LA VIDA



Señor, amigo de la vida 


“¿Por qué en un mundo que se dice civilizado, la muerte, no sólo ha extendido su dominio, sino que se ha desacralizado ese misterio respetado incluso por los paganos? ¿Por qué la muerte, si es tanta la sed de vivir? ¿No hemos nacido para vivir? ¿Por qué esa furia ciega, esa carrera alocada hacia la destrucción de la vida? 

Yo venía de oír la radio y dar un vistazo al diario: “Chofer de camión, cargado con dinamita, se lanza contra un edificio, se temen víctimas”. “Mujer con sus dos hijos se lanza al metro”. “Gresca en una boda: un centenar de contusos”. (Señor, ¡qué mal comienzo, en una boda!), y una noticia que me ha entristecido mucho: el Director de un hospital local denunciaba unos mil abortos ocurridos en el último año, en su mayoría de muchachas adolescentes... Sin hablar de secuestros, violaciones y robos... 

Ayúdanos, Señor, a sentir lo que es vivir, a redescubrir las alegrías de la vida cotidiana: los amigos, la luz, la belleza, la bondad, el compartir, las fiestas…, lo que da sabor al vivir. Señor, amigo de la vida, danos vivirla en plenitud, y, agradecidos, ser siempre portadores de vida (Spoletini)”. Aprecia y respeta la vida, don inapreciable del amor de Dios.