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| Justo de Canterbury, Santo |
Obispo
Martirologio Romano: En Canterbury, en Inglaterra, san Justo, obispo, enviado
a esta isla por el papa san Gregorio I Magno
juntamente con otros monjes, para ayudar a san Agustín en
la evangelización de Inglaterra, aceptando más tarde el episcopado de
esta sede (627).
Etimología: Justo = Aquel que es justo, honrado,
integro y probo, es de origien latino
San
Justo formaba parte del grupo de misioneros que el Papa
San Gregorio Magno envió el año 601 a ayudar a
San Agustín en Inglaterra.
Dados sus méritos, tres
años después San Agustín lo consagró primer obispo de Rochester.
El rey Etelberto construyó allí una iglesia dedicada
a San Andrés, porque los misioneros romanos venían de la
iglesia de San Andrés de la Colina Coeli.
Cuando San Lorenzo sucedió a San Agustín en la sede
de Canterbury, San Justo escribió junto con él y con
San Melitón de Londres una carta a los obispos y
abades irlandeses, invitándolos a adoptar ciertas costumbres romanas.
Dichos santos escribieron otra semejante a los británicos cristianos. A
propósito de esta última, dice irónicamente Beda: "Todavía puede verse
lo que en realidad consiguieron con eso".
En
el año 616. después de la muerte del rey Etelberto,
se desató una reacción de los paganos en Kent y
entre los sajones del este.
Viendo eso, San
Lorenzo, San Justo y San Melitón, decidieron retirarse algún tiempo,
pues no podían hacer ningún bien en tanto que durase
la oposición de los príncipes paganos.
San Justo
y San Melitón partieron a la Galia. Un año más
tarde, San Justo volvió a Inglaterra, ya que San Lorenzo,
movido por una aparición de San Pedro, había conseguido convertir
al rey Edbaldo de Kent.
San Justo fue
elegido arzobispo de Canterbury el año 624.
El
Papa Bonifacio V le envió el palio, junto con una
carta en la que le delegaba el derecho patriarcal de
consagrar obispos para Inglaterra. En dicha carta, el Pontífice deja
ver la estima que profesaba a Sam Justo, pues habla
de la "perfección a que ha llegado vuestra obra", de
la promesa de Dios de estar con quienes le sirven
fielmente ("su misericordia se ha complacido en manifestar particularmente en
vuestro ministerio el cumplimiento de esa promesa") y de la
"gran paciencia" de San Justo.
La carta concluye
de esta manera: "Así pues, hermano mío, debéis esforzaros por
conservar con perfecta lealtad lo que la Santa Sede os
ha confiado, en prenda de lo cual os enviamos este
símbolo de autoridad (es decir, el palio) para que lo
llevéis sobre los hombros... Que Dios os guarde, queridísimo hermano".
San Justo murió poco después. Antes de morir,
consagró a San Paulino y le mandó acompañar a Etelburga
de Kent cuando ésta partió al norte a contraer matrimonio
con el rey Edwino de Nortumbría, que era pagano. Como
lo hace notar Beda, esa alianza fue la ocasión para
que el país abrazara la fe". La diócesis de Southwark
celebra la fiesta de San Justo.
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