viernes, 6 de septiembre de 2013

Federico Ozanam, Beato


Laico, 8 de septiembre
 
Federico Ozanam, Beato
Federico Ozanam, Beato

Laico

Martirologio Romano: En Marsella, en Francia, tránsito del beato Federico Ozanam, que, hombre esclarecido en erudición y piedad, defendió y propugnó con su eminente doctrina las verdades de la fe, prestó asidua caridad a los pobres en la Sociedad del San Vicente de Paúl y, como excelente padre de familia, hizo de su hogar una iglesia doméstica (1853).

Fecha de beatificación: Fue beatificado por Pablo II en París el 22 de agosto de 1997, durante las Jornadas Mundiales de la Juventud.
Antonio Federico Ozanam nació en Milán el 23 de abril de 1813, tercer hijo del matrimonio Juan-Antonio Francisco Ozanam y Maria Nantas. Federico, dice el mismo, que da gracias al Señor por el don de sus padres profundamente cristianos.

Este seglar del siglo XIX, cristiano en un mundo secularizado, fue un auténtico profeta de su tiempo en la Iglesia a la que él "ama con gran amor y sumisión". Federico realizó sus estudios secundarios en Lyon y su carrera universitaria en París. Durante un periodo de su adolescencia tuvo grandes problemas de orden espiritual, pero se confió a la dirección del abad Noirot, gran filósofo, que le ayudó a superarlas, él mismo escribe "he prometido a Dios dedicar mi vida al servicio de la verdad que me colma de paz".

En tiempos de revolución en la sociedad y en la Iglesia, Ozanam y sus amigos se propusieron tener, además de las conferencias de historia, las conferencias consagradas a la caridad, unir la acción a la palabra y afirmar con las obras la vitalidad de su fe.


En 1833 con un grupo de siete amigos fundó la Sociedad de San Vicente de Paúl, al que eligen como patrono. El mayor de ellos Emmanuel Bailey, 39 años, Federico 20 años, sólo uno del grupo era más joven que él. Cuando deciden ir al encuentro de los pobres Emmanuel Bailey les envía a Sor Rosalía Rendu, Hija de la Caridad, gran apóstol y sierva de los desheredados del barrio parisino de Saint-Médard. El estilo de las conferencias es la visita domiciliaria, la relación directa con el que sufre. Hoy las conferencias se han extendido por todo el mundo.

Federico como hijo, marido, padre y amigo, dotado de una rara sensibilidad, impresionó profundamente a todos aquellos que lo conocieron.

Fue testigo de la Caridad en toda su vida personal, familiar, profesional y cívica. Expresó un deseo ardiente "Es necesario abrazar el mundo
Federico Ozanam, Beato
Federico Ozanam, Beato
en una red de caridad". Fue fiel defensor de los pobres.

Fue Profesor titular de derecho comercial, en la Facultad de Lyon, y más tarde profesor de Literatura Extranjera en la Sorbona.

Por motivos de salud tuvo que abandonar la enseñanza, que ejercía como un apostolado, dedicó sus últimas fuerzas a la investigación científica y a la Sociedad de San Vicente de Paúl.

Tras una larga enfermedad murió a los 40 años en Marsella, el 8 de septiembre de 1853 en una actitud de total entrega a Dios.


Beato Federico Ozanam, padre de familia
fecha: 8 de septiembre
n.: 1813 - †: 1853 - país: Francia
canonización: B: Juan Pablo II 22 ago 1997
hagiografía: Ozanam.com
En Marsella, en Francia, tránsito del beato Federico Ozanam, el cual, hombre esclarecido en erudición y piedad, defendió y propugnó con su eminente doctrina las verdades de la fe, prestó asidua caridad a los pobres en la Sociedad de San Vicente de Paúl y, como excelente padre de familia, hizo de su hogar una iglesia doméstica.

Nació en 1813 en una familia de trece hermanos -de los cuales sólo sobrevivieron tres-. Estudia leyes en París y se convierte después en el profesor más joven de la Sorbona. Después se casa con Amelia Soulacroix y tiene una hija. Suvida es corta -muere a los 40 años- pero en esos pocos años es capaz de poner en pie una obra que, por un lado, adapata el cristianismo a las necesidades que presenta un siglo en el que prenden ideas anticlericales y contrarias a la religión y, por otro, recupera el protagonismo para los laicos dentro de la Iglesia.

En 1833 comenza a madurar la idea de la Sociedad de San Vicente de Paúl. Ozanam conoce en sus años de estudiantes a Emmanuel Bailly, redactor de la revista La tribune catholique, y a otros muchos personajes católicos de las tertulias del conde de Montalembert. Bailly influyó mucho en otros jóvenes católicos. Con el apoyo de esos otros jóvenes, Ozanam pone en pie en 1833 la primera Conferencia.

El objetivo de sus primeros fundadores era, en principio, sobre todo, profundizar en su vida cristiana. Estas inquietudes las expresa Federico Ozanam afirmando que "quisiera formar una reunión de amigos que trabajaran juntos en el edificio de la ciencia bajo el pensamiento católico". Pero pronto empiezan a colocar la acción caritativa en un lugar central. A ello contribuye las denuncias de otros universitarios que auguraban la extinción del cristianismo y denunciaban que había abandonado la acción caritativa de la antigüedad.

Federico Ozanam afirma entonces que «desearía que todos los jóvenes de cabeza y de corazón se unieran para realizar una obra caritativa, y que se formara en todo el país una vasta asociación generosa para aliviar a las clases populares». Cree que lo más ajustado a la fe es consagrarse a la ayuda de los demás y que «para que Dios bendiga nuestro apostolado una cosa falta: obras de Caridad».

Esos jóvenes que forman la primera Conferencia cuentan en sus primeros pasos con la ayuda de una Hija de la Caridad, Sor Rosalía Rendú, una mujer conocida y reconocida en el París de aquella época por su acción caritativa. Sor Rosalía les puso en contacto con las situaciones de pobreza del París de finales del XIX y animó y ayudó a Las Conferencias en su crecimiento.

Desde el principio, Las Conferencias se colocan bajo el patrocinio de San Vicente de Paúl. La caridad era el eje fundamental de la Sociedad, aunque las Conferencias mantuvieron siempre una especial atención a la formación y el enriquecimiento de la fe de los socios. Por ello Ozanam afirma que «queremos que esta Sociedad de caridad no sea ni un partido ni una escuela, ni una cofradía, sino que sea profundamente laica y sin dejar de ser totalmente católica».

En 1853, muere Federico Ozanam en Marsella después de pasar por una dolorosa enfermedad. En 1997, en el marco de un encuentro mundial entre jóvenes celebrado en París, Juan Pablo II beatificó a Federico Ozanam, que fue, a finales del siglo pasado, un precursor del papel que con el tiempo habrían de pasar a desarrollar los laicos en la Iglesia, además de un modelo para la juventud.
fuente: Ozanam.com
 

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