Año
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Santa Teresita pidiendo permiso a su padre para entrar en el carmelo
Día
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ALENÇON
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| 1873 | 2 de enero: | Nacimiento de María Francisca Teresa Martin, en Alençon (Francia) |
| 4 de enero: | Bautismo en la iglesia de Nuestra Señora; madrina: su hermana María. | |
| 1875 | Desde la edad de dos años, piensa: «yo seré religiosa.» [Ms A, fol. 6r.]. | |
| 23 de mayo: | Primera comunión de su hermana Leonia. | |
| 1876 | «Desde la edad de tres años, comencé a no negar a Dios nada de lo que me pedía.» [C 32.1 | |
| 1877 | 4 de abril: | Primera «carta» de Teresa. |
Mayo:
| Explica a Celina el sentido de la palabra "todopoderoso". | |
18-23 de junio:
| Peregrinación de la su madre Celia y sus hermanas María, Paulina y Leonia a Lourdes. | |
| 28 de agosto: | Muerte de su madre Celia. | |
| 29 de agosto: | Entierro. Teresa escoge a su hermana Paulina por segunda mamá. | |
LISIEUX- EN LOS BUISSONNETS
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1877
| 15 de noviembre: | Llegada de Teresa y de sus hermanas a Lisieux, en compañía de su tío, el Sr. Guérin. |
| 16 de noviembre | Instalación en los Buissonnets | |
| 1878 | Abril: | Teresa comprende un sermón sobre la Pasion. |
| 8 de agosto: | Ve el mar por primera vez, en Trouville. | |
| 1879 | Verano: | Visión profética de la enfermedad de su padre. |
| Finales de año: | Primera confesión. | |
| 1880 | 13 de mayo | Primera comunión de Celina, «uno de los días más hermosos de mi vida». [Ms A, f. 25v<>j 3¡] |
| 1881 | 3 de octubre | Ingreso en la Abadía de las benedictinas como medio pensionista (Colegio). |
| 1882 | 2 de octubre: | Entrada de Paulina en el Carmelo de Lisieux. Teresa vuelve al Colegio. |
| Diciembre: | Continuos dolores de cabeza, insomnios. | |
| 1883 | 25 de marzo (Pascua): | Mientras el Sr. Martin, María y Leonia están en París, Teresa cae enferma en casa de los Guérin; temblores nerviosos |
| 6 de abril: | Toma de hábito de Paulina (sor Inés de Jesús). Teresa puede abrazar a su hermana en el locutorio. | |
| 7 de abril: | recaída en los Buissonnets. | |
| 13 de mayo (Pentecostés): | Sonrisa de la Vírgen y curación de Teresa. | |
| Segunda quincena de agosto: |
Vacaciones en Alençon, «presentación en sociedad» [Ms A, fol. 32v.].
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| 22 de agosto: | Primer encuentro con el Padre Pichon (director espiritual de la familia), en Alençon. | |
| 1884 | Febrero-mayo: | Cartas de sor Inés para preparar a Teresa a su primera comunión. |
| 5-8 de mayo: | Retiro preparatorio. | |
| 8 de mayo: | Primera comunión de Teresa en la Abadía. Profesión de Sor Inés de Jesús en el Carmelo. | |
| 14 de junio: | Confirmación, por Mons. Hugonin, obispo de Bayeux. | |
| Agosto: | vacaciones en Saint-Ouen-le-Pin (Calvados) en casa de su tía la señora de Guérin. | |
| 1885 | 3-10 de mayo: | vacaciones en Deauville (Chalé de las rosas): [Ms A, fol. 42r.] |
| 17-21 de mayo: | retiro preparatorio a la solemne renovación de la primera comunión. Principio de la crisis de escrúpulos que durará «año y medio» [Ms A, fol. 39r.] | |
| 21 de mayo: | segunda comunión solemne. | |
| Julio: | vacaciones en Saint-Ouen-le-Pin. | |
| 22 de agosto | principios de octubre: viaje del Sr. Martin a Constantinopla. | |
| Finales de septiembre: | vacaciones en Trouville, con Celina (Chalé de las rosas). | |
| Octubre: | Teresa vuelve sola al Colegio sin Celina. | |
| 1886 | Febrero-marzo: | dolores de cabeza; Teresa toma lecciones en casa de la señorita Papinau. |
| Principios de julio: | tres días en Trouville (Chalé de las Lilas). | |
Hacia el 5 de octubre:
| viaje de pocos días a Alençon, con su padre y sus hermanas. | |
| 7 de octubre: | entrada de Leonia en las Clarisas de, Alençon | |
| 15 de octubre: | entrada de María en el Carmelo de Lisieux. | |
| Finales de octubre: | Teresa liberada de sus escrúpulos. | |
| 1 de diciembre: | regreso de Leonia al hogar familiar. | |
| 25 de diciembre: | después de la misa de medianoche, GRACIA DE «CONVERSIÓN», en los Buissonnets. | |
| 1887 | 19 de marzo: | toma de hábito de María (Sor María del Sagrado Corazón). |
| 1 de mayo: | el Sr. Martin sufre un ataque de parálisis. | |
| Mayo: | lectura de las conferencias de Arminjon | |
| 29 de mayo (Pentecostés): | Teresa pide y recibe de su padre el permiso para entrar en el Carmelo a los quince años. | |
| 20-26 de junio: | vacaciones en Trouville (Chalé de las Lilas). | |
| Prirnavera-verano: | conversaciones espirituales con Celina en el mirador de los Buissonnets. | |
| Julio: | Una estampa de Jesús crucificado le revela su vocación apostólica. | |
| 13 de julio: | condena a muerte del asesino Pranzini. Teresa ora y se sacrifica por su conversión. | |
| 16 de julio: | Entrada de Leonia en el Convento de la Visitación de Caén. | |
| 1 de septiembre. | Teresa lee en el periódico "La Croix" el relato de la ejecución de Pranzini (la víspera) y de su conversión. | |
| 31 de octubre: | Visita a Mons. Hugonin, Obispo en Bayeux, para solicitar la autorización de entrada al Carmelo sin tener la edad mínima. | |
| 4 de noviembre: | Partida para París con su padre y Celina, luego para Roma. | |
| 20 de noviembre: | Audiencia del Papa León XlIl. Teresa le presenta su súplica para entrar en el Carmelo antes de la edad reglamentaria. | |
| 2 de diciembre: | Regreso a Lisieux desde Roma. | |
| 28 de diciembre: | respuesta favorable del Obispo Mons. Hugonin a la priora del Carmelo para la admisión de Teresa. | |
| 1888 | 1 de enero: | se le comunica a Teresa la respuesta del Obispo Mons. Hugonin. |
| Marzo: | «uno de los meses más hermosos de mi vida». [UD/MEu, 11 de sept.] | |
| 9 de abril: | entrada de Teresa en el Carmelo de Lisieux. | |
EN EL CARMELO
Postulantado: 9 de abril de 1888 - 10 de enero de 1889.
Oficio: roperia
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| 1888 | 22 de mayo: | profesión de sor María del Sagrada Corazón (su hermana María) |
| 28 de mayo: | confesión general con el P. Pichón | |
| 12 de agosto: | nuevo ataque de la enfermedad del Sr. Martin en los Buissonnets. | |
| Finales de octubre | Teresa es admitida a la toma de hábito por el Capítulo Conventual. | |
| 31 de octubre: | Grave recaída del Sr. Martin | |
| 1889 | 5- 10 de enero: | Retiro Espiritual para la toma de hábito. |
| 10 de Enero: | Toma de hábito de Teresa, en presencia de su padre. | |
| Noviciado: 10 de enero de 1889 - 24 de septiembre de 1890.
Oficio: refectorio -barridos.
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| 12 de febrero: | Hospitalización del Sr. Martin (Caén) | |
| Julio. | Gracia mariana recibida en la ermita de santa Magdalena y semana de «quietud». [CA 11.7.2.1] | |
| 25 de diciembre: | Rescisión del arrendamiento de los Buissonnets. | |
| 1890 |
En el trascurso del año, lectura de las obras de san Juan de la Cruz.
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| 28 de agosto-8 de septiembre: | retiro para la profesión. | |
| 2 de septiembre: | examen canónico y bendición del Papa León XIII. | |
| 8 de septiembre. | profesión. | |
| 24 de septiembre | Toma de velo, sin la presencia su padre, por enfermedad. | |
| 1891 | Hacia el 10 de febrero: es nombrada ayudante de sacristana. | |
| Abril-julio: | oración por Jacinto Loyson. | |
| 8-15 de octubre: | retiro predicado por el Padre Alejo Prou, franciscano. | |
| 5 de diciembre: | muerte de la Madre Genoveva, fundadora del Carmelo de Lisieux. | |
| Finales de año: | epidemia de la gripe. | |
| 1892 | 10 de mayo: | regreso del Sr. Martin a Lisieux. |
| 12 de mayo: | última visita del Sr. Martin al locutorio del Carmelo, viendo a sus tres hijas. | |
| 1893 | 2 de febrero: | composición de su primera poesía. |
| 20 de febrero: | elección de la Madre Inés de Jesús para el priorato. Teresa es asociada a la formación espiritual de sus compañeras de noviciado. | |
| Junio: | pinta un fresco en el oratorio. | |
| 24 de junio. | Leonia entra por,segunda vez en el Covento de la Visitación de Caén. | |
| Septiembre: | Teresa se queda en el noviciado; es nombrada segunda portera. | |
| 1894 | 2 de enero: | alcanza su mayoría de edad. |
| 21 de enero: | primera «recreación piadosa»: Juana de Arco, cuyo papel representa ella misma. | |
| En la primavera: | Empieza a sufrir de la garganta; cauterizaciones. | |
| 16 de junio: | entrada de sor María de la Trinidad, que es confiada a Teresa. | |
| 29 de julio: | muerte de Luis Martin (su padre) en el castillo de La Musse (Eure). | |
| 14 de septiembre: | entrada de Celina en el Carmelo, es confiada a Teresa, que ejercía de Maestra de Novicias. | |
| Finales de diciembre: | recibe de la Madre Inés de Jesús la orden de escribir sus recuerdos de infancia. | |
| 1895 | Año de la redacción del Manuscrito A. | |
| 5 de febrero: |
toma de hábito de Celina (sor Genoveva).
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| 26 de febrero: | Teresa compone espontáneamente la poesía Vívir de amor. | |
| 9 de junio (Santísima Trinidad): | durante la misa, recibe la inspiración de ofrecerse al Amor misericordioso. | |
| 11 de junio: | Hace esta ofrenda al Amor, juntamente con Celina. Poco después: al comenzar el viacrucis, intensa experiencia de amor de Dios («herida de amor»). | |
| 20 de julio: | Leonia sale del Convento de la Visitación. | |
| 15 de agosto: | entrada de su prima María Guérin en el Carmelo. | |
| 17 de octubre: | Teresa es designada por la Madre Inés para hermana espiritual del seminarista Belliére y aspirante a misionero. | |
| 1896 | 20 de enero: | Teresa entrega a la Madre Inés su cuaderno de recuerdos (Manuscrito A). |
| 24 de febrero | Profesión de sor Genoveva (su hermana Celina). | |
| 17 de marzo: | toma de velo de sor Genoveva y toma de hábito de María Guérin (sor María de la Eucaristía). | |
| 21 de marzo: | Elección difícil de la Madre María de Gonzaga para el priorato. Teresa es confirmada en su cargo de maestra auxiliar en el noviciado. | |
| 2 - 3 de abril (noche del Jueves al Viernes Santo): | primera hemoptisis, en su celda. | |
| 3 de abril por la noche | segunda hemoptisis. | |
| 5 de abril (Pascua): | entrada repentina en la noche de la fe, prueba que durará hasta su muerte. | |
| 10 de mayo: | sueño referente a la venerable Ana de Jesús. | |
| 30 de mayo: | La Madre María de Gonzaga da un segundo hermano espiritual a Teresa: el P. Roulland, de las Misiones Extranjeras. | |
| 3 de julio: | primera misa del P. Roulland en el Carmelo y conversación en el locutorio con Teresa. | |
| 7-18 de septiembre: | Retiro personal. | |
| 8 de septiembre: | redacción del Manuscrito B (a Jesús) | |
| 13-16 de septiembre: | carta a sor María del Sagrado Corazón (Manuscrito B, 1ª parte) para dedicarle este texto. | |
| Noviembre: | lectura de la vida de Teófano Vénard; novena a este mártir para obtener la gracia de ir a la misión de Indochina. Recaída pulmonar. | |
| 1897 | 25 de marzo: | Profesión de sor María de la Eucaristía (su prima María Guérin). |
| Principios de abril (final de la cuaresma): | Teresa cae gravemente enferma. | |
| 6 de abril: | principio del cuaderno de las últimas conversaciones. | |
| 3 de junio: | la Madre María de Gonzaga ordena a Teresa que prosiga su autobiografía. Teresa redacta el Manuscrito C. | |
| 8 de julio: | Teresa es bajada a la enfermería. Hemoptisis hasta el 5 de agosto. | |
| 30 de julio: | Extrema Unción. | |
| 19 de agosto: | Última comunión. | |
| Jueves 30 de septiembre, por la tarde: | Hacia las siete y veinte, muerte de Teresa después de una agonía de dos días. | |
| 4 de Octubre: | Entierro en el cementerio de Lisieux |
*"Deja el amor del mundo y sus dulcedumbres, como sueños de los que uno despierta; arroja tus cuidados, abandona todo pensamiento vano, renuncia a tu cuerpo. Porque vivir de la oración no significa sino enajenarse del mundo visible e invisible. Nada. A no ser el unirme a Ti en la oración de recogimiento. Unos desean la gloria; otros las riquezas. Yo anhelo sólo a Dios y pongo en Ti solamente la esperanza de mi alma devastada por la pasión"
lunes, 2 de octubre de 2017
Cronología de Santa Teresita de Lisieux
¿Qué significa la "lluvia de rosas" ? en Teresita
¿Qué es el "caminito" ?
El mensaje que quiere transmitir Teresita es que la espiritualidad es sencilla y la llama "caminito". Es decir, ella nos enseña que Dios está en todas partes, en toda situación y toda persona y en los sencillos detalles de la vida. Su "caminito" nos enseña que hay que hacer las cosas habituales de la vida con extraordinario amor. Una sonrisa, una llamada de teléfono, animar a una persona, sufrir en silencio, tener siempre palabras optimistas y otras tantas acciones hechas con amor. Estos son los ejemplos de su espiritualidad. La acción más diminuta, hecha con amor, es más importante que grandes acciones hechas para gloria personal. Teresa nos invita a unirnos a su infancia espiritual, es decir, a su "caminito".
¿De dónde le viene a Santa Teresita el sobrenombre de "La florecilla"?
A Santa Teresita le gustaba mucho la naturaleza y mediante ella explicaba que la Presencia Divina estaba en todas partes y que todo estaba relacionado con el Amor de Dios. Teresita se veía como la florecilla de Jesús porque era como una de las múltiples florecillas silvestres que se pueden encontrar en el campo, que pasan desapercibidas para la gente, pero que crecen dando gloria a Dios. Esta es la forma en que ella se explicaba ante el Señor, pero floreciendo donde Dios la había plantado.
Teresa pensaba que era como la flor más pequeña del bosque, sobreviviendo y floreciendo a través de todas las estaciones del año. Por la gracia de Dios, ella sabía que era más fuerte de lo que aparentaba. Siguiendo la tradición Carmelita, Teresa veía al mundo como el jardín de Dios, y a cada persona como un tipo de flor distinta.
¿Cuándo se celebra su fiesta?
La iglesia Católica celebra su fiesta el 1 de Octubre, aunque ella murió el 30 de Septiembre a las 19:20 h. Anteriormente, se celebraba el día 3 de Octubre.
¿De dónde procede el nombre de "Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz" ?
Cuando se entra en la vida religiosa, la persona toma un nuevo nombre para resaltar la llamada de Dios. Teresa amaba profundamente al Niño Jesús y admiraba muchísimo la pasión de Nuestro Señor. Por ello, se puso dicho nombre.
Rezar un Padre Nuestro.
Biografía de Santa Teresa de Lisieux
Teresa Martin nació en Alençon, Francia, el 2 de enero de 1873. Dos días más tarde fue bautizada en la Iglesia de Nôtre-Dame, recibiendo los nombres de María Francisca Teresa. Sus padres fueron Luis Martin y Celia Guérin, ambos beatos en la actualidad. Tras la muerte de su madre, el 28 de agosto de 1877, Teresa se trasladó con toda la familia a Lisieux.
A finales de 1879 recibió por vez primera el sacramento de la Penitencia. El día de Pentecostés de 1883, recibió la gracia especial de ser curada de una grave enfermedad por la intercesión de Nuestra Señora de las Victorias (la Virgen de la Sonrisa). Educada por las Benedictinas de Lisieux, recibió la primera comunión el 8 de mayo de 1884, después de una intensa preparación, culminada con una fuerte experiencia de la gracia de la íntima comunión con Cristo. Algunas semanas más tarde, el 14 de junio del mismo año, recibió la Confirmación, con plena conciencia de acoger el don del Espíritu Santo mediante una participación personal en la gracia de Pentecostés.
Su deseo era abrazar la vida contemplativa, al igual que sus hermanas Paulina y María, en el Carmelo de Lisieux, pero su temprana edad se lo impedía. Durante un viaje a Italia, después de haber visitado la Santa Casa de Loreto y los lugares de la Ciudad Eterna, el 20 de noviembre de 1887, en la audiencia concedida por el Papa León XIII a los peregrinos de la diócesis de Lisieux, pidió al Papa con filial audacia autorización para poder entrar en el Carmelo con 15 años.
El 9 de abril de 1888 ingresó en el Carmelo de Lisieux. Tomó el hábito el 10 de enero del año siguiente e hizo su profesión religiosa el 8 de septiembre de 1890, fiesta de la Natividad de la Virgen María.
El 9 de junio de 1895, en la fiesta de la Santísima Trinidad, se ofreció como victima inmolada al Amor misericordioso de Dios. Por entonces escribe el primer manuscrito autobiográfico, que entregó a la Madre Inés el día de su onomástica, el 21 de enero de 1896.
Algunos meses más tarde, el 3 de abril, durante la noche del jueves al viernes santo, sufrió una hemotisis, primera manifestación de la enfermedad que la llevaría a la muerte, y que ella acogió como una misteriosa visita del Esposo divino. Entró entonces en una prueba de fe que duraría hasta el final de su vida, y de la que ofrece un emotivo testimonio en sus escritos. Durante el mes de septiembre concluye el manuscrito B, que ilustra de manera impresionante el grado de santidad al que había llegado, especialmente por el descubrimiento de su vocación en el corazón de la Iglesia.
Mientras empeora su salud y continúa el tiempo de prueba, en el mes de junio comienza el manuscrito C, dedicado a la Madre María de Gonzaga; entretanto, nuevas gracias la llevan a madurar plenamente en la perfección y descubre nuevas luces para la difusión de su mensaje en la Iglesia, en bien de las almas que seguirán su camino. El 8 de julio es llevada a la enfermería, donde otras religiosas recogen sus palabras, a la vez que se le tornan más intensos los dolores y las pruebas, que soporta con paciencia hasta su muerte, acaecida en la tarde del 30 de septiembre de 1897, a las 19:20 h. "Yo no muero, entro en la vida" había escrito a su hermano espiritual misionero, P. Mauricio Belliére. Sus últimas palabras, "Dios mío, te amo", sellan una vida que se extinguió en la tierra a los 24 años, para entrar, según su deseo, en una nueva fase de presencia apostólica en favor de las almas, en la comunión de los Santos, para derramar una "lluvia de rosas" sobre el mundo (lluvia de favores y beneficios, especialmente para amar más a Dios).
Su doctrina y su ejemplo de santidad han sido recibidos con gran entusiasmo por todas las categorías de fieles de este siglo, y también más allá de la Iglesia Católica y del Cristianismo.
Con ocasión del Centenario de su muerte, el Papa Juan Pablo II la declaró Doctora de la Iglesia por la solidez de su sabiduría espiritual, inspirada en el Evangelio, por la originalidad de sus intuiciones teológicas, en las cuales resplandece su eminente doctrina, y por la acogida en todo el mundo de su mensaje espiritual, difundido a través de la traducción de sus obras en una cincuentena de lenguas diversas. La ceremonia del nombramiento tuvo lugar el 19 de octubre de 1.997, precisamente en el domingo en el que se celebra la Jornada Mundial de las Misiones
Después de apagar las luces
Desde Saint Paul, Minnesota, Estados Unidos, una señora cuenta así sus experiencias:
«Cuando era niña, nuestra familia vivía en una pequeña casa, donde la abuelita venía a visitarnos; solía estar dos o tres semanas, y nosotras nos disputábamos el privilegio de estar en su compañía. Por ser yo la mayor, conseguí dormir en una cama cerca de la suya.
Cada noche, después de apagar las luces y quedar todo en silencio, la oía cuchichear suavemente: estaba rezando. Parecía que no iba a acabar nunca y pronto me esforcé por entender lo que decía. Supe que rezaba el rosario, y de esta manera aprendí el Padrenuestro, el Avemaría y otras oraciones de su uso particular.
La abuelita era irlandesa, católica. Nuestra madre abandonó la religión al casarse con nuestro padre. Siempre hemos ido a escuelas no católicas; en casa no había religión, excepto la de nuestra abuelita, cuando nos visitaba.
Me casé y no me acerqué más a la iglesia. Pero nueve años más tarde sentí la necesidad de una base espiritual. Acudí a la biblioteca, estudié varias religiones Y siempre por la noche recordaba los rezos de la abuelita. Leí libros sobre el Catolicismo, que daban respuestas a todas mis dudas. Encontré un sacerdote, me instruyó en lo necesario y recibí el Bautismo.
Yo rezaba por mi marido y por mis padres. Un año después de ser católica, mi esposo anunció que iba a prepararse para el Bautismo. Nuestra madre se reconcilió con la iglesia. Tuvimos un hijo y lo bautizamos según el rito católico. Mi cuñada y su esposo, al ver cuán felices éramos con nuestra nueva religión, se hicieron católicos, y mi marido y yo somos padrinos de sus tres hijos.
¡Todo debido al Rosario rezado en voz baja por una buena mujer!
SANTOS ÁNGELES CUSTODIOS
ÁNGELES DE LA GUARDA
Dios ha asignado a cada hombre un ángel para protegerle y facilitarle el camino de la salvación mientras está en este mundo. Afirma a este respecto San Jerónimo: “Grande es la dignidad de las almas cuando cada una de ellas, desde el momento de nacer, tiene un ángel destinado para su custodia”.
En el antiguo testamento se puede observar cómo Dios se sirve de sus ángeles para proteger a los hombres de la acción del demonio, para ayudar al justo o librarlo del peligro, como cuando Elías fue alimentado por un ángel (1 Reyes 19, 5.)
En el nuevo testamento también se pueden observar muchos sucesos y ejemplos en los que se ve la misión de los ángeles: el mensaje a José para que huyera a Egipto, la liberación de Pedro en la cárcel, los ángeles que sirvieron a Jesús después de las tentaciones en el desierto.
La misión de los ángeles custodios es acompañar a cada hombre en el camino por la vida, cuidarlo en la tierra de los peligros de alma y cuerpo, protegerlo del mal y guiarlo en el difícil camino para llegar al Cielo. Se puede decir que es un compañero de viaje que siempre está al lado de cada hombre, en las buenas y en las malas. No se separa de él ni un solo momento. Está con él mientras trabaja, mientras descansa, cuando se divierte, cuando reza, cuando le pide ayuda y cuando no se la pide. No se aparta de él ni siquiera cuando pierde la gracia de Dios por el pecado. Le prestará auxilio para enfrentarse con mejor ánimo a las dificultades de la vida diaria y a las tentaciones que se presentan en la vida.
Muchas veces se piensa en el ángel de la guarda como algo infantil, pero no debía ser así, pues si pensamos que la persona crece y que con este crecimiento se tendrá que enfrentar a una vida con mayores dificultades y tentaciones, el ángel custodio resulta de gran ayuda.
Para que la relación de la persona con el ángel custodio sea eficaz, necesita hablar con él, llamarle, tratarlo como el amigo que es. Así podrá convertirse en un fiel y poderoso aliado nuestro. Debemos confiar en nuestro ángel de la guarda y pedirle ayuda, pues además de que él nos guía y nos protege, está cerquísima de Dios y le puede decir directamente lo que queremos o necesitamos. Recordemos que los ángeles no pueden conocer nuestros pensamientos y deseos íntimos si nosotros no se los hacemos saber de alguna manera, ya que sólo Dios conoce exactamente lo que hay dentro de nuestro corazón. Los ángeles sólo pueden conocer lo que queremos intuyéndolo por nuestras obras, palabras, gestos, etc.
También se les pueden pedir favores especiales a los ángeles de la guarda de otras personas para que las protejan de determinado peligro o las guíen en una situación difícil.
El culto a los ángeles de la guarda comenzó en la península Ibérica y después se propagó a otros países. Existe un libro acerca de esta devoción en Barcelona con fecha de 1494.
Cuida tu fe
Actualmente se habla mucho de los ángeles: se encuentran libros de todo tipo que tratan este tema; se venden “angelitos” de oro, plata o cuarzo; las personas se los cuelgan al cuello y comentan su importancia y sus nombres. Hay que tener cuidado al comprar estos materiales, pues muchas veces dan a los ángeles atribuciones que no le corresponden y los elevan a un lugar de semi-dioses, los convierten en “amuletos” que hacen caer en la idolatría, o crean confusiones entre las inspiraciones del Espíritu Santo y los consejos de los ángeles.
Es verdad que los ángeles son muy importantes en la Iglesia y en la vida de todo católico, pero son criaturas de Dios, por lo que no se les puede igualar a Dios ni adorarlos como si fueran dioses. No son lo único que nos puede acercar a Dios ni podemos reducir toda la enseñanza de la Iglesia a éstos. No hay que olvidar los mandamientos de Dios, los mandamientos de la Iglesia, los sacramentos, la oración, y otros medios que nos ayudan a vivir cerca de Dios.
lunes 02 Octubre 2017
Beato Antonio Chevrier
Leer el comentario del Evangelio por
Orígenes : «Sus ejércitos, servidores de sus deseos» (sl 102,21)
Exodo 23,20-23.
Yo voy a enviar un ángel delante de ti, para que te proteja en el camino y te conduzca hasta el lugar que te he preparado.
Respétalo y escucha su voz. No te rebeles contra él, porque no les perdonará las transgresiones, ya que mi Nombre está en él.
Si tú escuchas realmente su voz y haces todo lo que te diga, seré enemigo de tus enemigos y adversario de tus adversarios.
Entonces mi ángel irá delante de ti y te introducirá en el país de los amorreos, los hititas, los perizitas, los cananeos, los jivitas y los jebuseos, y los exterminará.
Respétalo y escucha su voz. No te rebeles contra él, porque no les perdonará las transgresiones, ya que mi Nombre está en él.
Si tú escuchas realmente su voz y haces todo lo que te diga, seré enemigo de tus enemigos y adversario de tus adversarios.
Entonces mi ángel irá delante de ti y te introducirá en el país de los amorreos, los hititas, los perizitas, los cananeos, los jivitas y los jebuseos, y los exterminará.
Salmo 91(90),1-2.3-4.5-6.10-11.
Tú que vives al amparo del Altísimo
y resides a la sombra del Todopoderoso,
di al Señor: «Mi refugio y mi baluarte,
mi Dios, en quien confío».
Él te librará de la red del cazador
y de la peste perniciosa;
te cubrirá con sus plumas,
y hallarás un refugio bajo sus alas.
No temerás los terrores de la noche,
ni la flecha que vuela de día,
ni la peste que acecha en las tinieblas,
ni la plaga que devasta a pleno sol.
No te alcanzará ningún mal,
ninguna plaga se acercará a tu carpa,
porque Él te encomendó a sus ángeles
para que te cuiden en todos tus caminos.
y resides a la sombra del Todopoderoso,
di al Señor: «Mi refugio y mi baluarte,
mi Dios, en quien confío».
Él te librará de la red del cazador
y de la peste perniciosa;
te cubrirá con sus plumas,
y hallarás un refugio bajo sus alas.
No temerás los terrores de la noche,
ni la flecha que vuela de día,
ni la peste que acecha en las tinieblas,
ni la plaga que devasta a pleno sol.
No te alcanzará ningún mal,
ninguna plaga se acercará a tu carpa,
porque Él te encomendó a sus ángeles
para que te cuiden en todos tus caminos.
Mateo 18,1-5.10.
En aquel momento los discípulos se acercaron a Jesús para preguntarle: "¿Quién es el más grande en el Reino de los Cielos?".
Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos
y dijo: "Les aseguro que si ustedes no cambian o no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los Cielos.
Por lo tanto, el que se haga pequeño como este niño, será el más grande en el Reino de los Cielos.
El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí mismo.
Cuídense de despreciar a cualquiera de estos pequeños, porque les aseguro que sus ángeles en el cielo están constantemente en presencia de mi Padre celestial."
Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos
y dijo: "Les aseguro que si ustedes no cambian o no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los Cielos.
Por lo tanto, el que se haga pequeño como este niño, será el más grande en el Reino de los Cielos.
El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí mismo.
Cuídense de despreciar a cualquiera de estos pequeños, porque les aseguro que sus ángeles en el cielo están constantemente en presencia de mi Padre celestial."
Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.
Leer el comentario del Evangelio por :
Orígenes (c. 185-253), presbítero y teólogo
Homilías sobre Ezequiel I, 7
Los ángeles descienden a los que tiene que salvar. «Los ángeles subían y bajaban sobre el Hijo del hombre» (Jn 1,15); y «se le acercaban y le servían» (Mt 4,11). Ahora bien, los ángeles descendían porque Cristo había descendido el primero; temían descender antes de que se lo ordenara el Señor de la fuerzas celestes y de todas las cosas (Col 1,16). Pero cuando han visto al Príncipe de los ejércitos celestiales permanecer sobre la tierra, entonces, a través de este camino abierto por Él, han seguido a su Señor, obedientes a la voluntad de aquél que los puso como guardines de todos los que creen en su nombre.
Tú mismo, ayer, estabas bajo la dependencia del demonio, hoy, estás bajo la de un ángel. «Estad atentos, dice el Señor, para no menospreciar a ninguno de estos pequeños» que están en la Iglesia, «porque, en verdad os lo digo, sus propios ángeles ven constantemente el rostro de mi Padre que está en los cielos». Los ángeles están consagrados a tu salvación, y se dedican al servicio del Hijo de Dios y dicen entre ellos : « Si Él ha descendido tomando un cuerpo, si se ha revestido de una carne mortal, si ha soportado la cruz, si ha muerto por todos los hombres ¿por qué descansar, por qué ahorrarnos trabajo? ¡Vayamos, ángeles todos, descendamos del cielo!» Por eso cuando Cristo nació había «una multitud de los ejércitos celestiales alabando y glorificando a Dios» (Lc 2,13).
Tú mismo, ayer, estabas bajo la dependencia del demonio, hoy, estás bajo la de un ángel. «Estad atentos, dice el Señor, para no menospreciar a ninguno de estos pequeños» que están en la Iglesia, «porque, en verdad os lo digo, sus propios ángeles ven constantemente el rostro de mi Padre que está en los cielos». Los ángeles están consagrados a tu salvación, y se dedican al servicio del Hijo de Dios y dicen entre ellos : « Si Él ha descendido tomando un cuerpo, si se ha revestido de una carne mortal, si ha soportado la cruz, si ha muerto por todos los hombres ¿por qué descansar, por qué ahorrarnos trabajo? ¡Vayamos, ángeles todos, descendamos del cielo!» Por eso cuando Cristo nació había «una multitud de los ejércitos celestiales alabando y glorificando a Dios» (Lc 2,13).
Contemplar el Evangelio de hoy
Día litúrgico: Lunes XXVI del tiempo ordinario
Texto del Evangelio (Lc 9,46-50): En aquel tiempo, se suscitó una discusión entre los discípulos sobre quién de ellos sería el mayor. Conociendo Jesús lo que pensaban en su corazón, tomó a un niño, le puso a su lado, y les dijo: «El que reciba a este niño en mi nombre, a mí me recibe; y el que me reciba a mí, recibe a Aquel que me ha enviado; pues el más pequeño de entre vosotros, ése es mayor».
Tomando Juan la palabra, dijo: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre, y tratamos de impedírselo, porque no viene con nosotros». Pero Jesús le dijo: «No se lo impidáis, pues el que no está contra vosotros, está por vosotros».
Tomando Juan la palabra, dijo: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre, y tratamos de impedírselo, porque no viene con nosotros». Pero Jesús le dijo: «No se lo impidáis, pues el que no está contra vosotros, está por vosotros».
Comentario: Prof. Dr. Mons. Lluís CLAVELL (Roma, Italia)
«El más pequeño de entre vosotros, ése es mayor»
Hoy, camino de Jerusalén hacia la pasión, «se suscitó una discusión entre los discípulos sobre quién de ellos sería el mayor» (Lc 9,46). Cada día los medios de comunicación y también nuestras conversaciones están llenas de comentarios sobre la importancia de las personas: de los otros y de nosotros mismos. Esta lógica solamente humana produce frecuentemente deseo de triunfo, de ser reconocido, apreciado, agradecido, y falta de paz, cuando estos reconocimientos no llegan.
La respuesta de Jesús a estos pensamientos —y quizá también comentarios— de los discípulos recuerda el estilo de los antiguos profetas. Antes de las palabras hay los gestos. Jesús «tomó a un niño, le puso a su lado» (Lc 9,47). Después viene la enseñanza: «El más pequeño de entre vosotros, ése es mayor» (Lc 9,48). —Jesús, ¿por qué nos cuesta tanto aceptar que esto no es una utopía para la gente que no está implicada en el tráfico de una tarea intensa, en la cual no faltan los golpes de unos contra los otros, y que, con tu gracia, lo podemos vivir todos? Si lo hiciésemos tendríamos más paz interior y trabajaríamos con más serenidad y alegría.
Esta actitud es también la fuente de donde brota la alegría, al ver que otros trabajan bien por Dios, con un estilo diferente al nuestro, pero siempre valiéndose del nombre de Jesús. Los discípulos querían impedirlo. En cambio, el Maestro defiende a aquellas otras personas. Nuevamente, el hecho de sentirnos hijos pequeños de Dios nos facilita tener el corazón abierto hacia todos y crecer en la paz, la alegría y el agradecimiento. Estas enseñanzas le han valido a santa Teresita de Lisieux el título de “Doctora de la Iglesia”: en su libro Historia de una alma, ella admira el bello jardín de flores que es la Iglesia, y está contenta de saberse una pequeña flor. Al lado de los grandes santos —rosas y azucenas— están las pequeñas flores —como las margaritas o las violetas— destinadas a dar placer a los ojos de Dios, cuando Él dirige su mirada a la tierra.
La respuesta de Jesús a estos pensamientos —y quizá también comentarios— de los discípulos recuerda el estilo de los antiguos profetas. Antes de las palabras hay los gestos. Jesús «tomó a un niño, le puso a su lado» (Lc 9,47). Después viene la enseñanza: «El más pequeño de entre vosotros, ése es mayor» (Lc 9,48). —Jesús, ¿por qué nos cuesta tanto aceptar que esto no es una utopía para la gente que no está implicada en el tráfico de una tarea intensa, en la cual no faltan los golpes de unos contra los otros, y que, con tu gracia, lo podemos vivir todos? Si lo hiciésemos tendríamos más paz interior y trabajaríamos con más serenidad y alegría.
Esta actitud es también la fuente de donde brota la alegría, al ver que otros trabajan bien por Dios, con un estilo diferente al nuestro, pero siempre valiéndose del nombre de Jesús. Los discípulos querían impedirlo. En cambio, el Maestro defiende a aquellas otras personas. Nuevamente, el hecho de sentirnos hijos pequeños de Dios nos facilita tener el corazón abierto hacia todos y crecer en la paz, la alegría y el agradecimiento. Estas enseñanzas le han valido a santa Teresita de Lisieux el título de “Doctora de la Iglesia”: en su libro Historia de una alma, ella admira el bello jardín de flores que es la Iglesia, y está contenta de saberse una pequeña flor. Al lado de los grandes santos —rosas y azucenas— están las pequeñas flores —como las margaritas o las violetas— destinadas a dar placer a los ojos de Dios, cuando Él dirige su mirada a la tierra.
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