miércoles, 2 de noviembre de 2011

No tomes DECISIONES desesperadas...



Ante la crisis que enfrentas hoy, te recomiendo que no tomes decisiones desesperadas, pues eso pudiera empeorar mas la situacion...
Se te han presentado alternativas viables para solucionar el problema, pero no te dejes vislumbrar por ellas...
Recuerda que como seres humanos, somos demasiado propensos a equivocarnos ante las aparentes soluciones que se nos presentan...

MUCHO CUIDADO...!!!
No te arriesgues a tomar una decision que a lo mejor no esta siendo avalada por Dios...
Antes de tomar una decision, es necesario que consultes primero con Dios en oracion y en la reflexion de su Palabra...
No te dejes llevar a si nomas...

¿Como saber lo que Dios te indique?
En primer lugar, como resultado de tu oracion y de la reflexion de su Palabra, tendras el discernimiento suficiente para saber QUE hacer y COMO proceder...
Ante casos asi, es necesario consultar con Dios...
Lo mas seguro, es que siempre te dara indicaciones que choquen con tu logica, para aprendas a creerle contra todo pronostico...
Recuerda que con esto Dios quiere irte forjando en la FE, en la OBEDIENCIA y en la PACIENCIA...

FIJATE BIEN:
Ante lo que enfrentas hoy, Dios quiere que CREAS en lo que te ha estado diciendo en dias anteriores...
Tu sabes de que se trata...
Se que te cuesta mucho creerle, precisamente por la situacion extremadamente dificil e imposible que atraviesas, pero es justo en este momento en que tu fe esta siendo desafiada..
Dios quiere que le OBEDEZCAS.
Quiere que vayas dando los pasos de fe necesarios, aunque veas una densa neblina ante tu horizonte.
Sera en la medida que avances, como iras viendo otras indicaciones...
Dios quiere que ESPERES EN EL aunque en estos momentos no veas nada.
Quiere que tengas paciencia, pues en su tiempo todo lo desencadenara a tu favor...

ESPERA EN LO QUE DIOS YA TE PROMETIO...
NO HAGAS NADA, A MENOS QUE EL TE LO INDIQUE...
Se que es dificil, pero esa es la orden que te ha dado...
Mira una vez mas lo que te dice en su palabra:

Estad quietos, y conoced que yo soy Dios.
Salmo 46:10

Descansa en el fundamento de las promesas divinas...
No te desesperes...
Dios te asegura hoy que no conoceras la frustracion, aunque te sientas asi en estos momentos...
Deja que sea Dios quien haga el trabajo, no se lo desbarates con tus decisiones precipitadas o con las sugerencias que te hagan otras personas...
No tomes caminos que no han sido diseñados para ti, porque no te seran utiles...

¿No ves soluciones hoy?
CREE, OBEDECE y ESPERA...
Dios trabaja en el silencio de la noche...
Aprende a creer, obedecer y esperar en medio del aparente silencio de Dios. El sabe lo que hace contigo...

CUIDADO...!!!
No tomes decisiones desesperadas...

Dios OLVIDO tus PECADOS…



Siempre te propones no caer en el mismo error, pero ya viste que es en vano…
Otra vez…
QUE DECEPCION…!!!
Te has percatado que tu inconstancia es continua…
Por tu debilidad, te cuesta permanecer fiel ante lo que Dios te ha prohibido…
Una vez mas, con dolor en el alma has llegado a pedirle perdon, dandote asi una oportunidad mas…
Hoy a ti te dice:

Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordare de tus pecados.
Isaias 43:25

Asi que ya no te martirices pensando en las consecuencias del error que cometiste, pues Dios en su misericordia, no permitira que se desencadenen en tu contra...
¿Acaso lo mereces?
No…!!!
Todo ha sido por su gracia y por su misericordia...
Ahora Dios te esta concediendo otra oportunidad…
Has comprobado una vez mas, que no hay nadie que pueda comprenderte y salvarte…
El sabe que obraste por debilidad y no por maldad premeditada…

Dios quiere mostrar EN ti y POR MEDIO de ti, su poder…
Quiere recordarte que no es por tus capacidades o meritos que te ha tomado en cuenta en sus proyectos, sino por su GRACIA y MISERICORDIA…

Adelante...
Has caido, pero la mano de Dios te ha levantado, y tu tienes la disposicion de continuar. Eso es lo importante…
Sigue esforzandote en todo lo que Dios te ha encomendado...
Aun tienes mucho que hacer…

Dios NO te ha abandonado...



Es cierto...
Las circuntancias ADVERSAS e INJUSTAS que vives hoy, te han llevado a una situacion de la que no puedes salir...
Las puertas estan hoy, completamente cerradas.
Tienes cero oportunidades de todo...
No se vislumbra nada en el horizonte de tu vida...
Nada de nada...

Sientes como que Dios se ha olvidado de ti, pues ves como cada dia, las cosas se te estan complicando cada vez mas...
No ves la accion oportuna de Dios, al contrario, cada vez mas a la deriva...
Como que tus oraciones no son escuchadas...
Tu queja ante Dios no ha faltado...
Te has quejado de su ausencia y de su accion oportuna...
Sin embargo, aunque no lo creas, Dios esta preparando algo grande para ti...
No se trata de un falso consuelo que te estoy dando para que te tranquilices...
Dios no se ha olvidado de ti...

Si ves la historia de los grandes hombres y mujeres de la Biblia, te daras cuenta que pasaron situaciones adversas muy dificiles, sin embargo Dios en su momento se glorifico con poder...
De la misma manera lo hara en tu caso...

Ahora en estos momentos, hay circunstancias que no tienen nada que ver contigo, pero que en su momento te favoreceran a ti...
Tu ni siquiera imaginas que podra ser...
Pero en eso, Dios esta trabajando para que esas puertas te sean abiertas y recibas bendiciones que ni siquiera mereces o imaginas...
No imaginas ni mereces lo que Dios esta haciendo, HOY a tu favor...

Podras comprobar como en el tiempo establecido por Dios, te ira librando de tus tribulaciones de manera inusual...
No saldras de tu asombro...
Dios hara que otras personas decidan a tu favor, situaciones que te bendeciran...
En medio del caos, vas a fructificar...

Una vez mas te reitero, CREELE a Dios...
Encomiendale tu vida y tus acontecimientos...
Cree en su PODER SOBERANO, capaz de hacer cualquier cosa y de la manera jamas imaginada...
Dios no te fallara...

Dios es el Rey soberano del universo...
Nada escapa a su control...
El abre y cierra las puertas sin que nadie se lo impida...
¿Quien se le podra oponer?
NADIE...!!!

Dios ahora te dice:

Aun antes que hubiera dia, yo era,
y no hay quien de mis manos libre.
Lo que hago yo, ¿quien lo estorbara?
Isaias 43:13

¿ POR QUÉ ME HAS ABANDONADO?



P. Ariel Alvarez Valdés

(Tomado de la Revista TIERRA SANTA, N. 743 [2000] 64-68)

Una de las frases más incomprensibles que haya pronunciado Jesús fue la que dijo antes de morir en la cruz. Tras varias horas de agonía, y presintiendo que su muerte era ya inminente, lanzó un grito terrible: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?" (Mt 27,46; Mc 15,34).

Estas misteriosas palabras, solamente contadas por Mateo y Marcos, intrigaron a los lectores de la Biblia.

¿Sintió, acaso, Jesús que su misión había fracasado? ¿Pensó que moría como un hijo abandonado por su padre?

Tomadas al pie de la letra, tales palabras podrían hacernos creer que Jesús murió en la desesperación.

La amargura de un rezo

Pero no fue así. Jesús al pronunciar esa frase, en realidad estaba rezando un salmo. En efecto, si buscamos en nuestra Biblia, veremos que el salmo 22 empieza precisamente así: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? Y continúa: "A pesar de mis súplicas mi oración no te llega. Dios mío, de día te grito y no respondes. De noche, y no me haces caso".

¿Por qué Jesús pronunció un salmo tan amargo y desalentador en el momento de morir?

Más bien es lo contrario. El salmo 22, titulado "Oración de un justo que sufre", es uno de los salmos más esperanzadores de toda la Biblia. La primera parte describe los sufrimientos por los que atraviesa un hombre inocente (v. 2-23). Pero la segunda (v. 24-32) es un magnífico acto de confianza en que Dios lo librará de todas esas angustias.

El final dice así:

"Fieles del Señor, alabadlo...;

porque no ha sentido desprecio ni repugnancia

hacia el pobre desgraciado;

no le ha escondido su rostro;

cuando pidió auxilio lo escuchó..."

Los desvalidos comerán hasta saciarse

y alabarán al Señor los que lo buscan:

¡no perdáis nunca el ánimo!

Lo recordarán y volverán al Señor desde los confines del orbe,

en su presencia se postrarán las familias de los pueblos...

Ante él se postrarán las cenizas de la tumba;

ante él se inclinará los que bajan al polvo;

a mí me dará vida.

Mi descendencia le servirá y hablará del Señor,

a la generación venidera le anunciará su rectitud;

al pueblo que ha de nacer, lo que él hizo" (Sal 22, 24-31).

¿Entonces por qué los evangelistas citan las primera palabras y no las últimas que son las esperanzadoras? Porque para la mentalidad judía citar el comienzo de un salino equivale a citar el salmo entero. Por lo tanto, al poner las palabras iniciales, los escritores dan a entender que Jesús recitó todo el salmo.

Así lo entendió también el autor de la Carta a los Hebreos (2,11-13) cuando, al hablar de la pasión del Señor, dice que Jesús en la cruz rezó el final del salmo 22 y no las palabras dolorosas del comienzo, que son las que traen los evangelistas.

Cuando Dios ayudaba a los buenos

Pero esta respuesta, a su vez, nos lleva a plantearnos otra cuestión. ¿Por qué los evangelistas conservaron el recuerdo tan insignificante del rezo de un salmo por Jesús, cuando detalles que los historiadores juzgan más trascendentes (como las precisiones cronológicas de la pasión, la forma que tenía la cruz, el modo en que fue crucificado) ni siquiera son mencionados?

Para contestar esto es necesario tener en cuenta algo que hoy ya no llama la atención y es el escándalo que significó la muerte de Jesús para los judíos de aquel tiempo.

Por varias razones:

- En primer lugar, porque en la época de Jesús existía la convicción de que, cuando una persona era fiel a Dios y cumplía sus mandamientos, Dios siempre acudía a salvarlo y no permitía que le pasara nada malo.

Todo el libro de Daniel, por ejemplo, expone esta idea: a cuatro jóvenes judíos que se niegan a comer alimentos prohibidos, Dios los engorda milagrosamente (1,3-15); a Azarías y a sus compañeros, arrojados en un horno encendido por no adorar la estatua del rey Nabucodonosor, el fuego ni los toca (3,46-50); a Daniel, abandonado en el foso de los leones por ser fiel a Dios, lo hace salir vivo (6,2-25); a Susana, la libra de las falsas acusaciones contra a su honor (13).

El mismo libro de la Sabiduría lo afirma: "Si el justo es hijo de Dios, él lo ayudará, y lo librará de las manos de sus enemigos" (2,18).

Cualquier judío, pues, compartía la idea de que Dios salva siempre al hombre inocente. ¿Por qué entonces no salvó a Jesús? La conclusión que se imponía era: Jesús debió ser un pecador.

La muerte de un delincuente

- En segundo lugar, porque a Jesús lo mataron los representantes de Dios, es decir, los sacerdotes. Y lo hicieron en nombre de la Ley de Dios. "Nosotros tenemos una Ley, y según esa Ley debe morir", exclamaron sus acusadores ante Pilato (Jn 19,7).

- Finalmente, porque la clase de muerte que sufrió (colgado de un madero), lo convertía automáticamente, según la Biblia, en un maldito de Dios. En efecto, un versículo del libro del Deuteronomio afirma: "El que cuelga de un madero es un maldito de Dios" (Dt 21,23). Y de todas las muertes, justamente ésa fue la que sufrió Jesús.

Para el pueblo judío, entonces, Jesús murió: a) sin el auxilio divino; b) en nombre de las autoridades religiosas; y c) maldito por Dios.

¿Era posible una muerte más vergonzosa? ¿Cómo podrían los cristianos convencer a la gente de que él era el Mesías, el Hijo de Dios que venia a salvar a su pueblo?

Que lo digan los salmos

Frente al escándalo, difícil de disimular, de la ignominiosa muerte de Jesús, los evangelistas iluminados por Dios, encontraron una solución: demostrar que todo lo que le había sucedido a Jesús, en su pasión y muerte, estaba ya anunciado en el Antiguo Testamento. Que todos los sufrimientos del Maestro estaban previstos por Dios y ocurrieron según su designio. Y que incluso hasta los menores detalles de su escandaloso final habían sucedido "para que se cumplieran las Escrituras".

Como el libro más leído, conocido y meditado por la piedad judía, era el de los Salmos, allí fueron los cristianos a buscar elementos para probar las circunstancias proféticas de la muerte del Señor.

Por eso en la pasión de Jesús se acumulan, más que en ningún otro momento de su vida, las referencias a los salmos (más de veinte), como si allí hubieran querido concentrar todo el cumplimiento de las predicciones bíblicas.

Y por eso mismo, los relatos de la pasión y muerte de Jesús no dan una crónica exhaustiva de los hechos. Pasan por alto muchas escenas importantes, dejan otras en penumbra, y más bien se detienen en aquellas que pueden encontrar su apoyo en las Sagradas Escrituras.

Cada comunidad cristiana, y cada evangelista más tarde, hizo lo que pudo en este esfuerzo de explicar, mediante las profecías de los salmos, el "escándalo de la cruz". ¿Y cuáles son los salmos que encontraron?

El arresto y la agonía

Ya en el comienzo de la pasión, mientras Mc y Lc dicen que eran los sumos sacerdotes y escribas quienes conspiraban contra Jesús y que andaban buscando cómo apresarlo, Mateo, más cuidadoso, dice que fueron "los jefes", y menciona "una reunión" que hicieron para atraparlo (26,3-4). Porque así se cumplía la profecía del Sal 2,2: "los jefes se reunieron contra Dios y su Mesías".

También Juan (13,18) explica la traición de Judas la explica san Juan con la profecía de un salmo. Afirma que eso sucedió "porque tenía que cumplirse la Escritura (Sal 41,10) que dice: el que comparte mi pan se volvió contra mí'. Y más adelante lo reitera: "Ninguno de ellos se ha perdido excepto el que debía perderse, para que se cumpla la Escritura" (17,12), refiriéndose al mismo salmo.

El hecho incomprensible de que Jesús, a pesar de haber pasado haciendo el bien y ayudando a los más pobres, fuera odiado y rechazado por las autoridades judías, estaba igualmente anunciado en los salmos. Jesús lo dice: "Nos odian a mí y a mi Padre, pero así se cumple lo que está escrito en su Ley (Sal 69,5): me han odiado sin motivo" (Jn 15,24-25).

Y al contar la terrible agonía en el huerto de Getsemaní, los evangelistas relatan que Jesús les hizo a sus discípulos esta confidencia: "Mi alma está triste hasta la muerte" (Mt 26,38; Mc 14,34), para que se cumplieran las palabras del Sal 42,6 (en su versión griega).

Hiel en vez de mirra

Al ser arrestado Jesús y llevado ante las autoridades, refieren los Evangelios que el Sumo Sacerdote le preguntó: "¿Eres tú el Mesías, el Hijo de Dios bendito? Y él le contestó: "Sí, yo soy. Y verán cómo el Hijo del Hombre se sienta a la derecha del Todopoderoso y viene entre las nubes del cielo" (Mc 14,62). Así se cumplía lo dicho por el Sal 110,1, que para los evangelistas profetizaba la glorificación de Jesús por Dios.

También la intervención de testigos falsos contra Jesús, durante el juicio ante el Sanedrín (Mt 26,59-61; Mc 14,55-59), estaba prevista en los Sal 27,12 y 35,11: "Se levantan contra mí testigos falsos, y me preguntan de lo que nada sé".

Luego de condenar a muerte al Señor, lo llevaron al monte Calvario. Entonces Mt dice que le ofrecieron" vino con hiel", y dice que "sí lo probó" (27,34) para demostrar que se estaba cumpliendo la profecía del Salmo 69,22 (en su versión griega), que dice: "Me han dado hiel como alimento".

Los regalos y el sorteo

Cuando desvistieron a Jesús para crucificarlo, llama la atención que los cuatro evangelios anoten el detalle insignificante de que los soldados se repartieron sus ropas y sortearon la túnica que sobraba para ver a quién le correspondería. Y Juan explica por qué era importante este detalle: porque así se cumplía "la Escritura (Sal 22,9) que dice: se han repartido mis vestidos, y han echado a suerte mi túnica" (19,24). Por lo tanto, hasta el hecho trivial del destino de sus ropas, estaba previsto en el plan de Dios.

Al contar las burlas que le hacían a Jesús los que pasaban por el lugar, Mateo dice que "movían la cabeza y decían: ha confiado en Dios, que él lo libre ahora, ya que lo ama" (27,39). Para que se cumpliera lo anunciado en el Sal 22,8-9, que dice: "mueven la cabeza y dicen: ha confiado en el Señor; que él lo libre... ya que lo ama". Y Lucas añade que "hacían muecas de burlas" frente a Jesús (23,35), para recoger la profecía de ese mismo Salmo: "todos me hacen muecas de burlas" (22,8).

Las últimas palabras

En medio de terribles tormentos, y ya próximo a su muerte, Jesús exclama: "Tengo sed". Dice Juan que eso ocurrió "para que se cumpliera la Escritura" (del Sal 22,16) que predecía: "Mi paladar está seco como una teja, y mi lengua se pega al paladar Entonces los soldados corrieron y le ofrecieron vinagre, y Jesús lo bebió (Jn 19,29). Con esto se cumplía una nueva profecía, la del Sal 69,22: "Cuando tenía sed, me dieron vinagre".

Llega, entonces, el momento de las últimas palabras de Jesús. Con gran agudeza, Mateo y Marcos sostienen que fueron: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?" (Mt 27,46; Mc 15,34). De este modo, como ya dijimos, mostraban a Jesús como el hombre inocente y bueno que sufría injustamente, y que por lo mismo sería luego rehabilitado por Dios.

Lucas, que compuso su Evangelio para lectores no judíos, y por lo tanto poco conocedores de salmos, temió escandalizarlos con estas palabras, y prefirió poner en boca de Jesús otra expresión, también de un salmo (31,6), pero que era menos ambiguo: "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu" (Lc 23,46). Estas fueron, para Lucas, las últimas palabras que Jesús pronuncio.

Los huesos rotos

Lo que sucedió al morir Jesús estaba también previsto por los salmos.

Lucas, por ejemplo, anota que "sus familiares se mantenían a distancia" presenciando la desgarradora escena (23,49), porque el Sal 38,12 habían profetizado: "Mis familiares se mantienen a distancia".

Y Juan (19,36) relata que los soldados rompieron las piernas de los dos ladrones crucificados junto a Jesús, pero que a él no le quebraron las piernas, sino que lo atravesaron con una lanza en el costado, para que se cumpliera la profecía del Sal 34,21: "Dios cuida de todos sus huesos, ni uno solo será quebrado".

No era un castigo de Dios

Los primeros cristianos buscaron en el Antiguo Testamento la razón por la cual a Jesús le tocó sufrir una muerte tan cruel como injusta. Y descubrieron que en los salmos, especialmente los de lamentación y confianza, estaban anticipados todos los sucesos de la pasión.

Allí se hallaba la explicación teológica de esos acontecimientos. Su muerte, por lo tanto, no había sido un "castigo de Dios" Jesús no era sino el Justo que había venido a cumplir las profecías de ese inocente que aparecía en los salmos sufriendo injustamente, cargando el peso del odio de sus enemigos, pero con toda su confianza puesta en Dios.

Los relatos de la pasión de Cristo son narraciones más bien teológicas. Los evangelistas quisieron explicar cuál era el sentido de la muerte de Jesús. De ahí las grandes lagunas que existen en estas narraciones.

La vida: un salmo en dos partes

Los relatos de la pasión fueron compuestos para lectores creyentes. Y al presentarlos como el cumplimiento de citas y pasajes del Antiguo Testamento, aunque fueran de escaso interés (como el reparto de las vestiduras o el vinagre que le ofrecieron a beber), sus autores pretendieron únicamente enseñar que Jesús era, en verdad, el enviado de Dios. Y que al estar previsto por la palabra de Dios todo lo vivido en su pasión, podía ser aceptado sin recelo como Salvador de la humanidad.

El día que Jesús murió, Dios guardó silencio. Un silencio atroz, que parecía dar la razón a los verdugos que lo condenaron. Sin embargo los primeros cristianos descubrieron que Dios no se había callado. Que desde hacía siglos venía gritando, desde los salmos, lo que a su Hijo le tocaría padecer, por mantenerse fiel al Amor que predicó. Pero que, a pesar de todo, lo iba a acompañar, sostener y cuidar hasta el final.

Dios ha prometido cuidar siempre de los hombres, especialmente de cuantos sufren o atraviesan dificultades. Y lo cumplirá. Cuando nos veamos desbordados por los problemas o las angustias de la vida, nunca pensemos que Dios guarda silencio. Sólo es la primera parte del salmo. Falta aún la segunda. Y Dios es fiel hasta el final.

Convencete.. . Dios NO te ha abandonado

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Cuando se viven momentos de tristeza, angustia, incertidumbre, dolor
o cualquier estado de animo similar...
Cuando se viven momentos asi, LAS PALABRAS SOBRAN; No hay consejo ni consuelo que pueda sanar el alma o mitigar el dolor.
No... no lo hay!!!

Solamente quien vive lo que enfrenta puede saber QUE es lo que siente a profundidad.
Nadie por muy cercano que sea a esa persona puede experimentar lo que se siente en forma absoluta.
NADIE…!!!
NADIE SOBRE LA FAZ DE LA TIERRA.

Se que ENTRE QUIENES leen esta reflexion, hay personas que se encuentran en situaciones adversas muy angustiosas. Definitivamente ya toparon con la pared...
Los consuelos o palabras de animo, se quedaron atras... Nada mas puede ayudarles. Solamente su dolor incierto de lo que ha sucedido o sucedera mas adelante.

Aqui, humanamente hablando ya no queda mas que OIR pues nada consuela ya.
Solamente queda EXPONERSE a un recurso SOBRENATURAL, VIVO y EFICAZ: La PALABRA OPORTUNA que Dios nos quiera decir para el momento justo que enfrentamos.

Por que?
Porque solamente Dios es quien conoce ABSOLUTAMENTE todo lo que hay en tu interior, el es el unico que sabe darte la palabra ESPECIFICA para ese momento clave que vives.

De esto tengo tanto que TESTIFICAR a nivel personal. Es algo que vivo todos los dias.
Yo mismo he sido testigo de como Dios me ha hablado JUSTAMENTE al meditar
en su palabra. Me ha hablado en cada circunstancia especifica que he vivido
a lo largo de mi vida.
He comprobado por mi mismo, como me ha dado SIEMPRE esa palabra precisa
que estoy necesitando; y eso me anima a continuar siempre adelante aunque
existan momentos en los que no veo nada.

He llegado a comprobar que la Palabra de Dios es 100% VIVA y EFICAZ; y si lo ha sido conmigo, pues tiene que serlo contigo. Solo basta que te dispongas a ASIMILAR
lo que Dios quiere decirte cada dia.

Dios siempre habla...
Dios siempre te responde...

He sentido en mi corazon escribir hoy para aquellas personas que se sienten de alguna manera atribuladas por cualquier situacion; y al pedirle a Dios un texto biblico me dio este:

NO TEMAS, PORQUE YO ESTOY CONTIGO; NO DESMAYES,
PORQUE YO SOY TU DIOS QUE TE ESFUERZO; SIEMPRE TE AYUDARE,
SIEMPRE TE SUSTENTARE CON LA DIESTRA DE MI JUSTICIA.
Isaias 41:10

Mi deseo es que tu tengas la CONVICCION FIRME que Dios te ha hablado por medio de esta palabra.
Que tengas la CONVICCION FIRME que Dios esta caminando contigo en todas las jornadas de tu vida aunque tu no lo veas por ningun lado.
Que tengas la CONVICCION FIRME que te dara todo aquello que necesites aunque no dispongas de recursos en ese momento.
Ahhh!!! Tantas experiencias personales con respecto a esto…

Dios sabe que tu ya no puedes mas. Quien mejor que el lo sabe? Por eso es que te ha dado este texto de Isaias 41. Dios desea que este texto lo leas una y otra vez con
la firme seguridad que asi es. Dios desea que le creas ahora aunque no veas nada, y
sigas caminando con LA FUERZA que el te da. No desmayes aunque sientas que ya no puedes mas, Dios te dara esas nuevas fuerzas que ahora ya no tienes. No hay razon tirar por la borda lo que tanto te ilusiono en el pasado.

Recuerda que Dios es PODEROSO y FIEL.
Recuerda que no quedaras a la deriva aunque tu asi lo sientas.

En caso que exista en ti cierto grado de incredulidad en tu corazon, te aconsejo que le ores a Dios pidiendole LA CONVICCION FIRME en lo que te ha dicho por medio de su Palabra.
El puede hacerlo...
Ora intensamente para que su Espiritu ponga CONVICCIONES FIRMES en ti
de lo que te ha dicho.
Convicciones firmes que ASI SERA.
Convicciones firmes que Dios sera tu ayudador DIRECTO y OPORTUNO.

Esta conviccion traera tu vida ciertos resultados:

PRIMER RESULTADO.
Le daras a Dios el LUGAR que solo a el le corresponde. Llegaras a entender que Dios esta por sobre todo el universo.
Que no hay nada que lo supere a el en grandeza, poder y soberania.

SEGUNDO RESULTADO
Veras a Dios en todos tus acontecimientos diarios. Podras ver la mano de Dios sobre ti a lo largo de todos tus acontecimientos. Esa mano invisible que te ira abriendo camino donde ni siquiera los habias imaginado, que te ira defendiendo en los peligros inminentes que enfrentes, que ira proveyendo y sustentando todas tus necesidades.

Llegaras a entender que no es por SUERTE o CASUALIDAD que te suceden las cosas, sino porque hay un proposito sabio, poderoso y soberano que rige tu vida.

TERCERO RESULTADO.
Tendras la disposicion a renunciar a cualquier interferencia que se ponga entre tu y Dios.

Llegaras a convencerte de lo grandioso y gratificante que es vivir en intima comunion con Dios, al grado tal que sentiras la necesidad de DESECHAR radicalmente todas aquellas ACTITUDES que estorben entre El Y tu.

CUARTO RESULTADO.
Llegaras a comprender la RAZON FUNDAMENTAL por la que estas en este mundo.

Veras que tu existencia tiene sentido, y que no ha sido en vano todo lo que has vivido hasta hoy. Ha sido necesario. No ha sido en vano, todo ha sido parte de la sabia PEDAGOGIA de Dios para formarte como un instrumento de honra para El.

Sentiras el deseo espontaneo de ponerte bajo sus ordenes incondicionales para cumplir con la mision que tiene asignada para ti.

QUINTO RESULTADO.
Restauracion en todas las areas de tu vida.

Cuando tu tienes la firme conviccion que Dios es capaz de TRANSFORMAR
en forma radical tu vida y se lo permites, iras viendo cambios sorprendentes
en tu forma de pensar, sentir y obrar.

SEXTO RESULTADO.
Seguridad que tus oraciones seran respondidas.

Sabras que hay un Dios Todopoderoso que es capaz de hacer mucho mas de lo que cabe en tu imaginacion o de lo que puedes pedir.

SEPTIMO RESULTADO.
Tendras un corazon agradecido que te impulse a adorarle en forma espontanea independientemente a cualquier situacion por muy adversa que esta sea.
Siempre le tendras presente en tu mente y en tu corazon sin que ninguna situacion
externa pretenda derribarte.

Que estas palabras hayan sido balsamo para tu vida, que estos siete resultados de un corazon convencido sean una realidad hoy.

CONVENCETE.. .
Dios no te ha abandonado.


El camino a la resikiencia




Introducción

¿Cómo enfrenta la gente los eventos difíciles que cambian su vida? ¿Cómo reacciona a eventos traumáticos como la muerte de un ser querido, la pérdida del trabajo, una enfermedad difícil, un ataque terrorista y otras situaciones catastróficas?

Generalmente, las personas logran adaptarse con el tiempo a las situaciones que cambian dramáticamente su vida y que aumentan su estado de tensión. ¿Qué les permite adaptarse? Es importante haber desarrollado resiliencia, la capacidad para adaptarse y superar la adversidad. Ésta se aprende en un proceso que requiere tiempo y esfuerzo y que compromete a las personas a tomar una serie de pasos.

Este ensayo tiene el propósito de ayudar a los lectores a tomar su propio camino hacia la resiliencia. Provee información sobre la resiliencia y algunos factores que afectan a la gente a enfrentar sus problemas. Gran parte de la información ofrecida se enfoca en el desarrollo y el uso de una estrategia personal para mejorar la resiliencia.

¿Qué entendemos por resiliencia?

La resiliencia es el proceso de adaptarse bien a la adversidad, a un trauma, tragedia, amenaza, o fuentes de tensión significativas, como problemas familiares o de relaciones personales, problemas serios de salud o situaciones estresantes del trabajo o financieras. Significa "rebotar" de una experiencia difícil, como si uno fuera una bola o un resorte.

La investigación ha demostrado que la resiliencia es ordinaria, no extraordinaria. La gente comúnmente demuestra resiliencia. Un ejemplo es la respuesta de las personas en los Estados Unidos a los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 y sus esfuerzos individuales para reconstruir sus vidas.

Ser resiliente no quiere decir que la persona no experimenta dificultades o angustias. El dolor emocional y la tristeza son comunes en las personas que han sufrido grandes adversidades o traumas en sus vidas. De hecho, el camino hacia la resiliencia probablemente está lleno de obstáculos que afectan nuestro estado emocional.
La resiliencia no es una característica que la gente tiene o no tiene. Incluye conductas, pensamientos y acciones que pueden ser aprendidas y desarrolladas por cualquier persona.

Algunos factores en la resiliencia

Una combinación de factores contribuye a desarrollar la resiliencia. Muchos estudios demuestran que uno de los factores más importantes en la resiliencia es tener relaciones de cariño y apoyo dentro y fuera de la familia. Relaciones que emanan amor y confianza, que proveen modelos a seguir, y que ofrecen estímulos y seguridad, contribuyen a afirmar la resiliencia de la persona.

Otros factores asociados a la resiliencia son:

  • La capacidad para hacer planes realistas y seguir los pasos necesarios para llevarlos a cabo.

  • Una visión positiva de sí mismos, y confianza en sus fortalezas y habilidades.

  • Destrezas en la comunicación y en la solución de problemas.

  • La capacidad para manejar sentimientos e impulsos fuertes.

Todos estos son factores que las personas pueden desarrollar por si mismas.

Diez formas de construir resiliencia

Establezca relaciones—Es importante establecer buenas relaciones con familiares cercanos, amistades y otras personas importantes en su vida. Aceptar ayuda y apoyo de personas que lo quieren y escuchan, fortalece la resiliencia. Algunas personas encuentran que estar activo en grupos de la comunidad, organizaciones basadas en la fe, y otros grupos locales les proveen sostén social y les ayudan a tener esperanza. Ayudar a otros que le necesitan también puede ser de beneficio para usted.

Evite ver las crisis como obstáculos insuperables—Usted no puede evitar que ocurran eventos que producen mucha tensión, pero si puede cambiar la manera como los interpreta y reacciona ante ellos. Trate de mirar más allá del presente y piense que en el futuro las cosas mejorarán. Observe si hay alguna forma sutil en que se sienta mejor, mientras se enfrenta a las situaciones difíciles.

Acepte que el cambio es parte de la vida—Es posible que como resultado de una situación adversa no le sea posible alcanzar ciertas metas. Aceptar las circunstancias que no puede cambiar le puede ayudar a enfocarse en las circunstancias que si puede alterar.

Muévase hacia sus metas—Desarrolle algunas metas realistas. Haga algo regularmente que le permita moverse hacia sus metas, aunque le parezca que es un logro pequeño. En vez de enfocarse en tareas que parecen que no puede lograr, pregúntese acerca de las cosas que puede lograr hoy y que le ayudan a caminar en la dirección hacia la cual quiere ir.

Lleve a cabo acciones decisivas—En situaciones adversas, actúe de la mejor manera que pueda. Llevar a cabo acciones decisivas es mejor que ignorar los problemas y las tensiones, y desear que desaparezcan.

Busque oportunidades para descubrirse a sí mismo—Muchas veces como resultado de su lucha contra la adversidad, las personas pueden aprender algo sobre sí mismas y sentir que han crecido de alguna forma a nivel personal. Muchas personas que han experimentado tragedias y situaciones difíciles, han expresado tener mejoría en el manejo de sus relaciones personales, un incremento en la fuerza personal aun cuando se sienten vulnerables, la sensación de que su autoestima ha mejorado, una espiritualidad más desarrollada y una mayor apreciación de la vida.

Cultive una visión positiva de sí mismo—Desarrollar la confianza en su capacidad para resolver problemas y confiar en sus instintos, ayuda a construir la resiliencia.

Mantenga las cosas en perspectiva—Aun cuando se enfrente a eventos muy dolorosos, trate de considerar la situación que le causa tensión en un contexto más amplio, y mantenga una perspectiva a largo plazo. Evite agrandar el evento fuera de su proporción.

Nunca pierda la esperanza—Una visión optimista le permite esperar que ocurran cosas buenas en su vida. Trate de visualizar lo que quiere en vez de preocuparse por lo que teme.

Cuide de sí mismo—Preste atención a sus necesidades y deseos. Interésese en actividades que disfrute y encuentre relajantes. Ejercítese regularmente. Cuidar de si mismo le ayuda a mantener su mente y cuerpo listos para enfrentarse a situaciones que requieren resiliencia.

Formas adicionales de fortalecer la resiliencia le podrían ser de ayuda. Por ejemplo, algunas personas escriben sobre sus pensamientos y sentimientos más profundos relacionados con la experiencia traumática u otros eventos estresantes en sus vidas. La meditación y las prácticas espirituales ayudan a algunas personas a establecer relaciones y restaurar la esperanza.

La clave es identificar actividades que podrían ayudarle a construir una estrategia personal para desarrollar la resiliencia.

Aprender del pasado

Algunas preguntas que debe hacerse

Enfocarse en las experiencias y en sus fuentes de fortaleza personal del pasado, le puede ayudar a identificar las estrategias para desarrollar resiliencia que funcionan para usted. Explore las respuestas a las siguientes preguntas sobre sí mismo y sus reacciones a los retos en su vida. Este ejercicio le puede ayudar a descubrir cómo responder efectivamente a eventos difíciles.

Considere lo siguiente:

  • ¿Qué tipos de eventos le han resultado más difíciles?

  • ¿Cómo le han afectado dichos eventos?

  • ¿Cuándo se encuentra estresado, le ha sido de ayuda pensar en las personas importantes en su vida?

  • ¿Cuándo se enfrenta a una experiencia difícil, a quién ha acudido para que le ayude?

  • ¿Qué ha aprendido sobre sí mismo y sus interacciones con los demás durante momentos difíciles?

  • ¿Le ha ayudado ofrecer apoyo a otras personas que están pasando por una experiencia similar?

  • ¿Ha podido superar los obstáculos, y si es así, cómo?

  • ¿Qué le ha ayudado a sentirse más esperanzado sobre el futuro?


Mantener una actitud de tolerancia y flexibilidad

La resiliencia conlleva mantener flexibilidad y balance en su vida en la medida que usted confronta circunstancias difíciles y eventos traumáticos. Usted lo puede lograr de diferentes maneras al:

  • Permitirse experimentar emociones fuertes y también reconocer cuando tiene que evitarlas para poder seguir funcionando.

  • Salir adelante y tomar acciones para atender sus problemas y enfrentar las demandas del diario vivir. También, dar un paso atrás para descansar y llenarse de energía nuevamente.

  • Pasar tiempo con sus seres queridos para recibir su apoyo y estímulo, y también su cuidado.

  • Confiar en los demás y también confiar en sí mismo.


Lugares en dónde buscar ayuda

Obtener ayuda cuando la necesita es crucial para construir resiliencia. Más allá de la familia y amistades, las personas encuentran ayuda en:

Grupos de auto-ayuda y apoyo. Estos grupos comunitarios pueden ayudar a las personas que luchan con dificultades tales como la pérdida de una persona querida. Al compartir información, ideas y emociones, las personas que participan en los grupos pueden ayudarse a sí mismos y encontrar apoyo al reconocer que no se encuentran solas ante esa difícil situación.

Libros y publicaciones escritos por personas que han manejado con éxito situaciones adversas, como sobrevivir el cáncer. Estas historias pueden motivar a los lectores a encontrar estrategias que puedan ayudarles personalmente.

Recursos en línea. La información en las páginas de la Web puede ser una fuente de ideas. Hay que tener cuidado con la calidad de la información, pues esta varía dependiendo las páginas que consulte.

Para muchas personas, utilizar sus propios recursos y los tipos de ayuda que hemos mencionado, pueden ser suficientes para construir resiliencia. Sin embargo, en algunas ocasiones una persona puede no avanzar o tener dificultades para progresar en el camino de la resiliencia.

Un profesional de psicología licenciado, como un psicólogo puede dar asistencia a las personas para desarrollar una estrategia apropiada para salir adelante. Es importante que usted obtenga ayuda profesional si siente que no puede funcionar o desarrollar las actividades básicas de la vida diaria, como resultado de vivir una experiencia traumática o estresante, tal como sobrevivir un huracán.

Diferentes personas tienden a sentirse cómodas con diferentes estilos de interacción. Una persona puede sentirse cómoda y establecer una relación de afinidad y empatía al trabajar con un profesional de la salud mental o participar en un grupo de apoyo.


Continuar con su viaje

Para resumir varios de los puntos principales en este ensayo, piense en la resiliencia como algo parecido a tomar un viaje río abajo en una balsa.

En un río, puede encontrar rápidos, virajes, aguas lentas y áreas poco profundas. Como en la vida, los cambios que experimenta en el camino le afectan de forma diferente.

Viajar por el río, le ayuda el conocerlo y recordar las experiencias pasadas que ha tenido con él. Su viaje debe ser guiado por un plan, una estrategia que considere funciona para usted.

La perseverancia y la confianza en su capacidad para evitar los peñones y otros obstáculos son importantes. Puede ganar valor y perspicacia al navegar con éxito en las aguas embravecidas. Las personas en quienes confía y le acompañan en el viaje, pueden especialmente ayudarle a enfrentarte a los rápidos, las corrientes y otras dificultades del río.

Puede bajarse de la balsa y descansar en la orilla del río. Sin embargo, para terminar su viaje debe remontar la balsa y continuar.

La información ofrecida en este ensayo no debe usarse como substituto del cuidado profesional de salud general y de salud mental, o de la consulta a estos profesionales. Las personas que consideran que necesitan o que se beneficiarían de ese cuidado deben consultar un psicólogo u otros profesionales licenciados de la salud general y salud mental.

El Directorado de Práctica de la Asociación Americana de Psicología reconoce la contribución de las siguientes personas a esta contribución:

  • Lillian Comas-Díaz, Ph.D., Directora, Transcultural Mental Health Institute (Instituto Transcultural de Salud Mental), Washington, D.C.

  • Suniya S. Luther, Ph.D., Teachers College, Columbia University, New York City, NY

  • Salvatore R. Maddi, Ph.D., The Hardiness Institute, Inc., Universidad de California Irvine, Newport Beach, CA


Pudor: defiende la intimidad personal


El amor es el modo adecuado de tratar a la persona. El pudor es medio para llegar al amor
Pudor: defiende la intimidad personal
Pudor: defiende la intimidad personal


I. LA ELEGANCIA Y LA ANTROPOLOGÍA

La elegancia abarca todos los modos de presentarse y comportarse la persona. Se extiende también a los objetos humanos de uso más directo y de un modo amplio se puede hablar de una arquitectura o de una ciudad elegante. El arte, como creación humana, puede extenderse a todo el ámbito de la vida y el actuar humano resaltando la belleza que se advierte sensiblemente. Sin embargo, hay un sentido más estricto de la elegancia que se refiere al vestido. El modo de vestir, teniendo más o menos en cuenta los dictados de la moda, en definitiva tendría que ser la expresión de la personalidad de quien se viste. En este sentido, y teniendo en cuenta que cada persona es única e irrepetible habría que concluir que cada persona requeriría un diseño exclusivo. Algo de eso puede haber en el anhelo de exclusividad. Lo cierto es que un modo de vestirse auténtico ha de llevar el sello del estilo propio.

La elegancia está relacionada con la belleza. A los requerimientos éticos -que realzan lo específicamente humano, el buen gusto y el estilo propio añaden atractivo a lo ya realmente valioso. Ser ético no basta: hay muchos modos de hacer el bien. Lo estético aumenta y realza lo bueno que hay en cada persona. Sin embargo ,aquí, no voy a referirme directamente a los aspectos éticos. Voy a detenerme en el significado antropológico que tiene el modo de comportarse. Voy a descender al por qué de las actitudes, que los filósofos han explicado desde hace tiempo. Voy a tratar de profundizar en algo que los clásicos llamaron vergüenza y más adelante se llamó pudor, porque al profundizar en esa actitud humana se encuentra lo más noble del ser humano que se denomina con el término persona.


1. Modos de presentar el pudor

Hay varias maneras de enfocar el pudor:

a) Una clásica, que lo presenta no tanto como una virtud sino como un sentimiento, vinculado a cierto tipo de manifestaciones. Es un sentimiento que se confunde con el de la vergüenza. Cuando falta se habla de desvergüenza.

b) Otro modo de afrontar el pudor es el de los filósofos llamados personalistas. Sostienen que es característico de la persona ser pudorosa. El pudor es como la salvaguarda de la intimidad, la prueba de que la persona tiene intimidad y no una existencia meramente pública. El pudor acompaña siempre a la persona y su desaparición comporta una disminución de la personalidad.

c) Para otros el pudor es un prejuicio injustificado, que va en contra de lo natural y del que conviene librarse. Se destaca su carácter convencional, en dependencia con las diversas culturas, por lo que no se puede decir exactamente en qué consiste.

Ante estos planteamientos hay que decir que el pudor es un sentimiento, pero es más que un sentimiento. Tiene un profundo significado antropológico. Por eso el planteamiento personalista es el más profundo. Y frente a quienes propugnan librarse de él como algo antinatural hay que decir que ciertamente el pudor ofrece muchas variantes y que no tiene, por así decir, reglas fijas, pero también es claro que aparece en todas las culturas. La clave del pudor es que el hombre es un ser personal; se pierde el pudor porque se debilita el sentido de ser persona o por un ambiente que fomenta la despersonalización y la masificación.

El carácter personal del hombre explica el pudor; los animales tienen miedo y temor pero no son pudorosos ni impúdicos, se comportan de manera instintiva. El ser humano, en cambio, es personal y en él aparece el pudor o la vergüenza, ante determinadas cosas que aparecen públicamente y que deberían haberse conservado en la intimidad. La desvergüenza obedece a una pérdida de la intimidad.

2. El fenómeno del pudor

a) El pudor como sentimiento[1]

Descrito como sentimiento dice Aristóteles que la vergüenza se produce cuando el ser humano cae en la cuenta de que no controla con su razón su expresión corpórea, sus movimientos, sus actividades. Entonces se siente inhábil, culpable o incapaz. Este sentimiento tiene una manifestación psico-fisiológica que es ruborizarse.

La vergüenza está relacionada con el afán de éxito o con la conciencia del propio valor. Tiene que ver con el temor a fracasar, a fallar, a hacer el ridículo, a que no hagan caso de uno o no le aprecien. La vergüenza tiene que ver con el peligro de no ser aceptado. Por lo tanto se refiere a los demás. Su carácter social es patente.

b) Experiencia del pudor[2]

A primera vista el pudor es una tendencia a disimular hechos exteriores y estados interiores. No se siente vergüenza sólo de las cosas malas. A veces se tiene también vergüenza de una acción buena (a eso se le llaman respetos humanos). El pudor se refiere al hecho de exteriorizar. La exteriorización es lo que se experimenta como mal.

El pudor tiene que ver con el miedo aunque se distingue de él. Miedo es el sentimiento negativo ante un mal inminente. Sin embargo, la vergüenza se produce ante el miedo a que otros lleguen a saber algo que debería permanecer oculto. Pudor es más que miedo. Sólo puede aprehenderse advirtiendo que la persona posee una interioridad que es propia sólo de ella, y que siente la necesidad de ocultar ciertos valores o hechos.

c) El pudor y la vanidad[3]

Lo contrario del pudor está relacionado con la vanidad, con el afán de llamar
la atención. El vanidoso pretende que se le aprecie, pero ese deseo puede hacerse irracional. Entonces se puede llegar a la impudicia que es la magnificación de algún rasgo humano aislado, que se considera atractivo. El vanidoso se avergüenza cuando fracasa pero, como el motivo por el cual quiere que le aprecien es superficial, está expuesto a que no le tomen en serio, o a que se burlen de él.

Hay una relación entre la vergüenza y vanidad. Si se trata de llamar la atención a toda costa se cae en el exhibicionismo. Entonces la persona se convierte el mero objeto para llamar la atención, se transforma en cosa. Esto es la cosificación del hombre. El ser humano, que es persona, se presenta a sí mismo como cosa. Esta cosificación es degradante por contagio: estropea las relaciones humanas, porque los que se sienten atraídos por el exhibicionismo se cosifican también.

Este es el régimen de la publicidad presente en la sociedad de consumo. Todo se entiende desde la idea de tráfico, de lo que se vende. Así se desencadena la exhibición de excelencias aparentes, reforzadas por asociaciones fáciles que sugieren otras satisfacciones. Con tal de llamar la atención se acude a lo procaz.

Cuando la necesidad de llamar la atención se transforma en una necesidad sin control se emplea cualquier medio para lograrlo. Entonces lo más fácil es apelar a los malos instintos de la gente. De ahí se llega al escándalo público. Escandalizar provocando un deseo carnal puramente fisiológico. Inventarse utopías, mundos imaginarios, personajes estúpidamente brillantes (telenovelas).

d) El pudor del cuerpo

Cuando se habla de pudor, aunque salvaguarda todos los aspectos de la intimidad, se suele entender generalmente pudor sexual, que es quizá su sentido más característico o el más atacado. Se trata de una actitud de disimular u ocultar los órganos que determinan el sexo, sobre todo, frente al otro sexo.

El pudor del cuerpo se manifiesta cubriendo la desnudez. El modo de cubrirlo obedece a criterios culturales. A veces el vestido puede ponerlos más en evidencia. Lo común a todas las culturas es la tendencia a ocultar los valores sexuales, en la medida en que constituyen en la conciencia un “objeto de placer” .

II. LA ELEGANCIA Y EL PUDOR

La elegancia, entendida como el buen gusto y el estilo propio en el modo de presentarse, está articulada con el pudor, actitud humana que defiende la intimidad personal. En este sentido se puede hacer una distinción entre lo que es atraer, seducir y provocar. Estos tres vocablos designan actitudes diversas. La atracción, característica propia de la belleza, potencia la libertad del que es atraído porque le reclama una respuesta ante una realidad que no defrauda. La seducción tiene un significado menos positivo pues se refiere al modo de atraer no tanto al contenido de la realidad atractiva. Por su parte la provocación es la apelación directa a las fuerzas que esclavizan a la persona: la persona provocada es cosificada, como se ha visto antes, lo que significada el deterioro de sus más nobles energías.

Ahora bien, por qué y desde cuando, las mismas realidades pueden ser bien o mal vistas. Esto lleva a la pregunta por el origen del pudor, es decir, por el origen de la necesidad de defender la intimidad personal que se manifiesta a través del cuerpo.

3. Origen del pudor

En este punto no es suficiente la antropología filosófica. Por ello recurro a la antropología teológica que subyace a la cultura europea.

La Sagrada Escritura narra que cuando Dios creó al ser humano, «estaban ambos desnudos, el varón y su mujer, sin avergonzarse de ello» (Gen 2, 25). La experiencia de la desnudez es una de las experiencias originarias, cuando el ser humano saliendo directamente de las manos del creador, era perfecto y con una conciencia inocente.

¿Qué quiere decir que no tenían vergüenza de su desnudez? No se trata de una carencia de la misma, ni de un subdesarrollo de la misma, sino de una real no presencia de la vergüenza. Esa falta de vergüenza no era una desvergüenza. Simplemente no la necesitaban. ¿Por qué? Por el estado inocente de su conciencia. Porque no tenían desorden en su intimidad. Esto lo sabemos porque el mismo texto bíblico, un poco más adelante, después de la desobediencia de nuestros primeros padres, describe que «Abriéronse los ojos de ambos, y entonces, viendo que estaban desnudos, cosieron unas hojas de higuera y se hicieron unos cinturones» (Gen 3, 7). Y poco más adelante el varón dice a Dios: «Te he oído en el jardín, y temeroso, porque estaba desnudo, me escondí» (Gen 3, 10).

Estos dos textos relatan un cambio de situación. ¿Es que antes del pecado no estaban también desnudos? Sin embargo antes no tenían vergüenza y después sí. Hay un cambio radical del significado de la desnudez originaria de la mujer frente al varón y del varón frente a la mujer.

En la primera experiencia tenían una especial plenitud de conciencia y se veían entre ellos como los veía Dios. La «desnudez» significa, en el primer momento, el bien originario de la visión divina, cuando a medida que Dios iba creando las cosas, y sobre todo al ser humano, se afirma «Y vio Dios ser muy bueno lo que había hecho» (Gen 1, 31). Significa toda la sencillez y plenitud de la visión a través de la cual se manifiesta el valor “puro” del hombre como varón y mujer, el valor “puro” del cuerpo y del sexo. Al no tener ruptura interior ni contraposición entre lo espiritual y lo sensible tampoco hay oposición entre la persona y el sexo, entre la persona y lo masculino y lo femenino. Dicho en palabras de Juan Pablo II, que actualmente es una de las personas que más ha profundizado en estos temas: «El hombre, consciente de la capacidad procreadora del propio cuerpo y del propio sexo, está al mismo tiempo libre de la “coacción” del propio cuerpo y sexo. Esa desnudez originaria, recíproca y a la vez no gravada por la vergüenza, expresa esta libertad interior del hombre»[4]. Es decir, su sexo y su cuerpo no coaccionan su libertad. El cuerpo y el sexo no se ven como un objeto, sino como expresión de la persona y de la imagen de Dios.

Porque en su significación más profunda el cuerpo y el sexo son:

a) expresión de la persona: «El cuerpo expresa a la persona en su ser concreto ontológico y existencial (...), expresa el “yo” humano personal, que construye desde dentro su percepción exterior»[5].

También el sexo, que se manifiesta en la corporalidad, es expresión de la persona. En la antropología y en la teología del cuerpo de Juan Pablo II el sexo es constitutivo de la persona: «La función del sexo, que en cierto modo es “constitutivo de la persona” (no sólo “atributo” de la persona), demuestra lo profundamente que el hombre, con toda su soledad espiritual, con la unicidad e irrepetibilidad propia de la persona, está constituido por el cuerpo como “él” o “ella”»[6].

En otro lugar afirma: «Esta verificación puramente antropológica (la alegría del varón al ver a la mujer creada por Dios y la felicidad presente en el comienzo de la existencia del hombre en el mundo) nos lleva al tema de la “persona” y al tema “cuerpo-sexo”. Esta simultaneidad es esencial. Efectivamente, si tratáramos del sexo sin la persona, quedaría destruida toda la educación de la antropología que encontramos en el libro del Génesis»[7].

b) imagen de Dios: «El hombre, al que Dios ha creado “varón y mujer”, lleva impresa en el cuerpo, “desde el principio”, la imagen divina; varón y mujer constituyen como dos diversos modos del humano “ser cuerpo” en la unidad de esa imagen»[8].

La imagen de Dios, dicho brevemente, no está sólo en que el ser humano sea persona inteligente y libre, sino fundamentalmente en su capacidad de amar, que le lleva a vivir en comunión de personas: en vivir no sólo “con” otro sino “para” otro. Dicho en palabras de Juan Pablo II: «Podemos deducir que el hombre se ha convertido en “imagen y semejanza” de Dios no sólo a través de la propia humanidad, sino también a través de la comunión de las personas que el varón y la mujer forman desde el comienzo. La función de la imagen es la de reflejar a quien es el modelo, reproducir el prototipo propio. El hombre se convierte en imagen de Dios no tanto en el momento de la soledad cuanto en el momento de la comunión»[9]. La «comunión de personas significa existir en un recíproco “para”, en una relación de don recíproco»[10].

Pues bien, desde este punto de vista, también el sexo, es imagen de Dios, porque mediante el sexo se expresa corporalmente que el ser humano no tiene la plenitud de su esencia sólo en sí mismo, sino que está llamado a la comunión de personas: «El hombre por sí “solo” no realiza totalmente esta esencia. Solamente la realiza existiendo “con alguno”, y más profundamente y más completamente: existiendo “para alguno»[11]. La masculinidad y la feminidad, presentes en la corporalidad, expresan físicamente la apertura al otro y la comunión de personas: «El cuerpo, que expresa la feminidad “para” la masculinidad, y viceversa la masculinidad “para” la feminidad, manifiesta la reciprocidad y la comunión de personas»[12].

La sexualidad humana no es sólo fuente de fecundidad; es imagen de Dios porque tiene capacidad de expresar el amor. A esto Juan Pablo II le llama el significado “esponsalicio” del cuerpo: «La revelación y, al mismo tiempo, el descubrimiento originario del significado “esponsalicio” del cuerpo consiste en presentar al hombre, varón y mujer, en toda la realidad y verdad de su cuerpo y sexo (“estaban desnudos”) y, a la vez, en la plena libertad de toda coacción del cuerpo y del sexo. De esto parece dar testimonio la desnudez de los progenitores, interiormente libres de la vergüenza. Se puede decir que, creados por el Amor, esto es, dotados en su ser de masculinidad y feminidad, ambos están “desnudos”, porque son libres de la misma libertad del don. Esta libertad está precisamente en la base del significado esponsalicio del cuerpo. El cuerpo humano, con su sexo y con su masculinidad y feminidad, visto en el misterio mismo de la creación, es no sólo fuente de fecundidad y de procreación, como en todo el orden natural, sino que incluye desde “el principio” el atributo “esponsalicio”, es decir, la capacidad de expresar el amor: ese amor precisamente en el que el hombre‑persona se convierte en don y -mediante este don- realiza el sentido mismo de su ser y existir»[13].

¿Qué pasa después del pecado? Que en el cuerpo y en el sexo se ve no a la persona misma sino un objeto de placer, que puede ser usado sin ser amado. Puede ser usado sin tener en cuenta que corresponde a una persona, que es un cuerpo personal, donde el sexo no se puede separar de la persona. Ya no se ve en él la imagen de Dios.

III. LA PERSONA, EL AMOR Y EL PUDOR

Las consideraciones anteriores ponen de relieve la relación directa que existe entre cada persona, su corporeidad y su condición sexuada. El cuerpo humano no puede entenderse separadamente de la persona. Y algo parecido ocurre con la condición sexuada, con el hecho de ser varón o ser mujer.

Ser varón y ser mujer implica ciertas diferencias que anulan su más profunda igualdad, pero tiene sus matices a la hora de encarnar los valores, a la hora de realizar las tareas. Algo parecido ocurre al captar los valores. En primer lugar, habrá que clarificar esas diferencias con respecto al pudor.

Por otra parte, si el pudor es la actitud humana que defiende la intimidad personal habrá que ver más detenidamente en qué consiste esta defensa. Y si la persona ha de ser tratada con amor habrá que ver qué relación existe entre el pudor y el amor.

4. Rasgos diferenciales en la percepción del pudor entre el varón y la mujer

Las mujeres y los varones tienen diferentes estructuras de las fuerzas psíquicas y experimentan de un modo diferente la relación entre la sensualidad y la afectividad[14].

Los varones tienen más fuerte y acentuada la sensualidad. Ven en el cuerpo de la mujer un objeto de placer. Por eso las mujeres tiene una mayor necesidad de vivir el pudor.

En las mujeres la afectividad supera la sensualidad. La mujer es más sensible a los valores de la persona, a cierta masculinidad psíquica, experimentada también psíquicamente. Por esto sienten menos la necesidad de esconder su cuerpo, objeto posible de placer. La educación de la mujer en el pudor requiere un conocimiento del psiquismo masculino.

Los varones no tienen que temer la sensualidad de la mujer tanto como ella teme la de él. Pero sienten interiormente su propia sensualidad, que su cuerpo reacciona independientemente de su razón, lo cual es para ellos una fuente de vergüenza. El varón siente los valores sexuales estrechamente unidos al cuerpo y al sexo en cuanto objetos posibles de placer. Tienen vergüenza de sentir así a la mujer y de sentir su propio cuerpo, de la manera como su cuerpo reacciona ante el cuerpo de la mujer.

El pudor es la necesidad de impedir que el otro reaccione ante el cuerpo de una manera incompatible con el valor de la persona.

5. El pudor, la intimidad, la persona

Dicho con otras palabras el pudor es la salvaguarda de la intimidad. La intimidad es una característica del hombre como ser personal. Es más, la intimidad en último término es la persona misma. Ser persona, desde el punto de vista filosófico, consiste, a diferencia de las demás realidades del cosmos, en tener el propio acto de ser en propiedad. Por eso se ha podido describir a la persona como «alguien delante de Dios y para siempre»[15]. La persona está constituida por un núcleo interior del cual nacen sus acciones, del cual ella es propietaria, y nadie más (excepto Dios) tiene derecho de propiedad sobre ella. La persona es dueña de sí, tiene derecho a la autodeterminación, y nadie puede poseerla a menos que se entregue. Ahí radica su dignidad.

¿Qué es el pudor sexual?

Presentarse a sí mismo como persona. Ocultar en cierto modo los valores sexuales, para no aparezcan como objeto, como cosa. No dar pie a que los demás, ni siquiera con el pensamiento, puedan vernos como meros objetos, sino que vean en nosotros un ser valioso. Con el pudor el ser humano manifiesta casi “instintivamente” la necesidad de la afirmación y de la aceptación de ese “yo” según su justo valor.

El pudor refleja la esencia de la persona. Es una revelación del carácter supra-utilitario de persona. Oculta para mostrar. Oculta lo que puede distraer para que se capte lo importante.

«De ahí el sentimiento de la inviolabilidad que se traduce en la mujer por el “no me toques, aunque sea por un deseo interior”, y en el varón por el “yo no puedo tocarla, aunque sea por un deseo interior; ella no puede ser un objeto de placer”. Este temor del “contacto”, característico de las personas que verdaderamente se aman (y no están comprometidas), es una expresión indirecta de la afirmación del valor de la persona misma»[16].

6. El pudor y el amor

El pudor es una experiencia compleja porque, en un primer momento, aleja un ser humano del otro y al mismo tiempo busca la cercanía personal, creando una base y un nivel idóneos.

No se trata sólo de evitar la reacción cosista del otro sexo, ni la propia reacción análoga. A la vez el pudor va unido al deseo de despertar el amor. El amor es la reacción adecuada frente al valor de la persona en el otro. El pudor busca ser tratado como persona, es decir, con amor.

La mujer y el varón tienen también una diferencia relacional frente al amor. Algunos autores la expresan del siguiente modo: La mujer tiende a ser objeto de amor para amar a su vez, el varón tiende a amar para llegar a ser amado[17]. Buscan el amor con actitudes complementarias: la mujer atrae, el varón conquista. En el fondo son dos modos complementarios de la misma actividad que anhela darse, ser aceptado y recibir al otro como don.

El amor es el modo adecuado de tratar a la persona. El pudor es medio para llegar al amor. Encubrir los valores sexuales es la manera de permitir que se descubran los valores de la persona misma. El pudor protege el valor de la persona.

Además del pudor del cuerpo, existe lo que se podría llamar: el pudor de los actos de amor. El amor conyugal tiene manifestaciones físicas. Pues bien, estas manifestaciones sensibles del amor piden ser hechas sin ser visto por los demás. No porque sean algo malo, sino para que no se confunda el amor con el uso utilitario del otro. En el amor lo más importante es la unión de las almas, de la cual es expresión la unión de los cuerpos. Pues bien, la unión de las almas los demás no la pueden ver. Los demás sólo ven lo de fuera y eso se puede cosificar.

El pudor, que tiende a encubrir los valores sexuales para proteger el valor de la persona, tiende igualmente a cubrir el acto sexual para proteger el valor del amor.

Hay una relación peculiar entre la vergüenza y el amor: la superación de la vergüenza. Cuando media el amor de verdad -en el ámbito conyugal-, entonces el pudor queda superado porque está superada su razón de ser. El pudor que defendía a la persona, desaparece en el amor porque pierde su razón de ser objetiva, porque en el amor la persona está esencialmente afirmada.

Las relaciones entre esposos no son impudor legitimado, sino que son relaciones conformes a las exigencias del pudor, porque custodian el valor de la persona. Pero no hay que confundir el amor como sentimiento con el verdadero amor. El amor como sentimiento, que de suyo es pasajero y temporal, no legitima la unión corporal: hace falta el compromiso estable (para toda la vida) con el bien de la otra persona y la apertura a la vida..

7. Educación del pudor

Presentarse como personas. Tener en cuenta la psicología del sexo contrario para guardar lo que el otro puede deformar. Presentarse como imagen de Dios y dejar que ella brille en nosotros, agradando y elevando conjuntamente. Se puede y se debe atraer sin despertar los “instintos” de los demás, que les dificultan reaccionar como personas ante las personas.

Comentando un versículo del libro del los Proverbios: “Fortaleza y buena gracia su vestido: reirá hasta el día postrero” (Prov 31,25), y hablando concretamente de las mujeres afirma Fray Luis de León:

«Los que han visto alguna mujer de éstas podrán haber experimentado: A todo tiempo y a toda sazón se halla en ella dulce y agradable acogida (...) y esta gracia y dulzura suya no es gracia que desata el corazón del que la ve ni le enmollece, antes le pone concierto y es como una ley de virtud, y así le deleita y aficiona, que juntamente le limpia y purifica, y borrando en él las tristezas, lava las torpezas también, y es gracia que aún la engendra en los miradores»[18].

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[1] Una descripción del pudor como sentimiento y sus relaciones con la vanidad puede encontrarse en POLO, Leonardo, El significado del pudor, Piura, 1991.

[2] Un descripción del pudor, sobre todo del pudor sexual, y de su interpretación puede verse en WOJTYLA, Karol, Metafísica del pudor, en Amor y responsabilidad, ed. Razón y fe, Madrid 1978, pp. 193-214.

[3] Cfr. POLO, Leonardo, El significado del pudor, pp. 18-20.

[4] JUAN PABLO II, Audiencia General, 9-I-80, n. 6, en Varón y mujer. Teología del cuerpo, ed. Palabra 1996, p. 105.

[5] JUAN PABLO II, Audiencia General, 12-XII-79, n. 4, en Varón y mujer, p. 92.

[6] JUAN PABLO II, Audiencia General, 21-XI-79, n. 1, en Varón y mujer, p. 78.

[7] JUAN PABLO II, Audiencia General, 9-I-80, n. 3, en Varón y mujer, p. 103.

[8] JUAN PABLO II, Audiencia General, 2-I-80, n. 2, en Varón y mujer, p. 97.

[9] JUAN PABLO II, Audiencia General, 14-XI-79, n. 2, en Varón y mujer, pp. 73-74.

[10] JUAN PABLO II, Audiencia General, 9-I-80, n. 2, en Varón y mujer, p. 102.

[11] JUAN PABLO II, Audiencia General, 9-I-80, n. 2, en Varón y mujer, p. 102.

[12] JUAN PABLO II, Audiencia General, 9-I-80, n. 4, en Varón y mujer, p. 104.

[13] JUAN PABLO II, Audiencia General, 16.I.80, n. 1, en Varón y mujer, pp. 107-108.

[14] Para el desarrollo diferencial del pudor entre varones y mujeres cfr. WOJTYLA, Karol, Metafísica del pudor, en Amor y responsabilidad, ed. Razón y fe, Madrid 1978, pp. 196-197. Aquí se hace un resumen de esas ideas.

[15] CARDONA, Carlos, Metafísica del bien y del mal, Eunsa, Pamplona 1987, p. 90.

[16] WOJTYLA, Karol, Metafísica del pudor, en Amor y responsabilidad, p. 200.

[17] Así lo expresa Wojtyla en el libro citado. Cfr. también JUAN PABLO II, Carta Mulieris dignitatem, n. 29.

[18] FRAY LUIS DE LEÓN, La perfecta casada, cap. 14.