martes, 11 de febrero de 2014

Intercesion del Matrimonio

Hemos formado una comunidad de intercesores a la que se suman quienes desean pedir para que muchos conozcan el amor de Dios y vivan la experiencia de Su Misericordia.
Mientras celebramos los talleres de oración, un grupo de personas pide al Señor por los participantes, para que Dios les conceda la gracia de vivir la experiencia de Su amor. Constato una y otra vez el poder de la oración de intercesión: la gracia de Dios actúa y lo hace a fondo.
renovacion matrimonial
 
"Interceder, pedir en favor de otro, es, desde Abraham, lo propio de un corazón conforme a la misericordia de Dios. En el tiempo de la Iglesia, la intercesión cristiana participa de la de Cristo: es la expresión de la comunión de los santos. En la intercesión, el que ora busca “no su propio interés sino [...] el de los demás” (Flp 2, 4), hasta rogar por los que le hacen mal (cf. San Esteban rogando por sus verdugos, como Jesús: cf Hch 7, 60; Lc 23, 28. 34)." Catecismo 2635
Te invito a sumarte a esta comunidad de intercesores de los talleres de oración, retiros y ejercicios espirituales.
Cada vez que necesitemos tu apoyo, te informaré por correo electrónico.
¿Qué tienes que hacer? Interceder ante Dios por todos los participantes, especialmente por los más alejados y necesitados. 
Te propongo rezar con fervor esta oración ante Cristo Eucaristía o ante Cristo Crucificado.
icono-ermita Señor,
Vengo ante ti como el menor de tus hijos, atraído por la bondad de tu Corazón y por el ejemplo de tu Madre en las bodas de Caná.
Cuando María acudió a ti a pedir por aquellos esposos en apuros, tú la escuchaste: les concediste el mejor vino.
Por medio de María te presento hoy mis plegarias por cuantos se encuentran participando en……
(el taller de oración de xxxxx; el retiro de xxxxx; los ejercicios espirituales de xxxxx)
Como el buen ladrón, me atrevo a implorar tu misericordia para mis hermanos.
Estoy seguro de que me escucharás, como atendiste las súplicas del centurión y de la cananea.
 
(Guarda un minuto de silencio, en actitud humilde, contemplando como un mendigo la herida fecunda del costado traspasado de Jesús; muéstrale al Señor un corazón lleno de fe, de confianza y amor)
 
A los sedientos que te buscan: que te hallen, Señor.
A quienes llaman a tu puerta: ábreles, Señor.
A quienes se encuentran abatidos: restáuralos, Señor.
A quienes están heridos: sánalos, Señor.
A quienes necesitan paz: dales tu Espíritu.
A quienes se sienten solos: recuérdales que allí tienen a María, su Madre.
A quienes tienen miedo o un corazón endurecido: cautívalos con tu mirada.
A quienes quieren mejorar su comunicación contigo: muéstrales la belleza de tu rostro.
A quienes anhelan una mayor intimidad contigo: abrázalos con el fuego de tu amor.
A quienes han descubierto el tesoro de tu Eucaristía: que perseveren a tu lado hasta el final.
A todos, concédeles que por obra del Espíritu Santo reciban la gracia de encontrase contigo, vivir la experiencia de tu misericordia y ser testigos de lo que han visto y oído en la oración.
Señor: Que hoy prueben y quieran más.
Amén

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