miércoles, 11 de diciembre de 2013

Paula Isabel Cerioli, Santa


Fundadora, 24 Diciembre
 
Paula Isabel Cerioli, Santa
Paula Isabel Cerioli, Santa

Diciembre 24
Fundadora


Etimológicamente significa “pequeña”, viene de la lengua latina; Isabel = juramento divino”, viene de la lengua hebrea.

Cuando un ser humano ya no responde a la sed de absoluto que hay en él, las energías se agotan en la monotonía, las huidas y al aburrimiento. ¿Te parece mentira, o es que no lo ves en muchos rostros que te rodean?

Esta joven vino al mundo en Cremona en el año 1816 y murió tal día como hoy en Bérgamo en 1865.
Los Carioli eran una familia célebre en la ciudad porque, entre otras cosas, eran condes.

Por eso, cuando todavía no había cumplido los 20 años, se casó con el conde Gaetano, 40 años mayor que ella..

Además de su edad, resulta que era un excéntrico, apasionado por la música y con muchos celos.

Total, lo tenía todo para hacerle la vida insoportable a la pobre chica.

Así, por ejemplo, quisiera o no, tenía que estar en los conciertos del castillo y en todas sus fiestas.

Tuvieron tres hijos, pero sólo sobrevivió el mayor. Y para colmo, tuvo que llevárselo fuera porque no aguantaba que lo quisiera tanto, aún siendo su madre.

Ella se lo tomó todo como un modo de santificarse. El hijo se le murió a los 16 años, poco después de la muerte de su marido.

Su propio hijo le decía antes de cerrar los ojos por última vez:" Consuélate, mamá, Dios te enviará otros hijos".

Así fue. Le envió centenares a los que adoptó en el castillo. Se hizo ayudar por compañeras con las que fundó la Santa Familia de Bérgamo. Su misión era recoger a los niños y niñas abandonados en los campos. Ella fue prudente, humilde y piadosa. No dejaba a sus chicas hasta que hubieran encontrado marido.

¡Felicidades a quien lleve este nombre!

“Donde hay matrimonio sin amor, habrá amor sin matrimonio” (Franklin).


Santa Paula Elisabet Cerioli, viuda y fundadora
fecha: 24 de diciembre
n.: 1816 - †: 1865 - país: Italia
canonización: B: Pío XII 19 mar 1950 - C: Juan Pablo II 16 may 2004
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
En Comonte, cerca de Bérgamo, en Italia, santa Paula Elisabet (Constanza) Cerioli, la cual, después de la muerte prematura de sus hijos, y habiendo enviudado, fundó el Instituto de Hermanas de la Sagrada Familia, para cuidar de la educación de niños analfabetos y huérfanos sin recursos, y conducirlos con materno gozo hacia Dios.

Constanza Cerioli nació en Soncino, cerca de Bérgamo, en 1816, y fue la última de los dieciséis hijos de Don Francesco Cerioli y su esposa, la condesa Francesca Corniani. Constanza se educó con las monjas de la Visitación y, a la edad de diecinueve años, se casó con Gaetano Buzecchi-Tassis, de sesenta años, viudo, rico y de buena disposición, pero muy feo y con cierta aversión a la humanidad. De todas maneras, el consentimiento de Constanza para la unión fue completamente pasivo, puesto que el matrimonio fue arreglado por los padres de la joven, de acuerdo con la costumbre de la época y del lugar, una costumbre a la que el padre Federici, biógrafo de Constanza, califica de «no tanto ilógica como usurpadora de funciones». En este caso particular, los resultados de la unión fueron dolorosos, aunque no trágicos, puesto que desde un principio, Constanza se sintió impulsada a confiar enteramente en Dios, cuya gracia no le faltó por cierto. El matrimonio subsistió durante diecinueve años y de él nacieron tres hijos. Dos murieron en la infancia y el tercero, Carlos, sólo vivió hasta cumplir los dieciséis años, pero su recuerdo perduró durante toda la vida de su madre.

Gaetano Buzecchi murió en 1854 y dejó a su viuda provista de una considerable fortuna. El hecho de que los huérfanos desamparados de la comarca fueran, a fin de cuentas, los únicos herederos de aquella fortuna, se debió a una frase casual del cura de la parroquia de Constanza. Desde el momento en que la escuchó, la rica viuda se llevó a vivir a su casa de Comonte, en Seriate, población de la Lombardía, a dos niños sin padres y formuló la determinación de dedicar su persona, sus medios y energías, al bienestar de los huérfanos y las huérfanas, hijos de campesinos especialmente, los que debían ser educados y adiestrados para la existencia y el trabajo en los campos.

Su primera ayudante, a la que consideró siempre como su mano derecha, era Luisa Corti. Sus consejeros y amigos fieles fueron el canónigo Valsecchi y el obispo de Bérgamo, Mons. Speranza. Por el otro lado estaban los que la consideraban «loca», como se lo dijo el obispo, a lo que ella repuso: «Es verdad que lo estoy; tengo la locura de la cruz». No pasó mucho tiempo sin que se le ofrecieran nuevas manos para ayudar en la obra y, en 1857, Constanza Cerioli hizo sus votos religiosos y tomó el nombre de Paula Isabel; a los pocos meses, el Instituto de la Sagrada Familia fue aprobado. Aumentó y prosperó con tanta rapidez que, en cinco años, se realizó la segunda parte del proyecto de la hermana Paula: una rama de hermanos de la misma congregación para que se hiciesen cargo de los huérfanos, que se estableció en Villa Campagna, cerca de Soncino, bajo la dirección de Juan Capponi, un alto empleado del hospital de Leffe.

Con su característica decisión, la hermana Paula dedicaba su trabajo a preparar a los niños y los jóvenes para la vida rural. Por aquellos días, la agricultura y los trabajadores del campo no eran un problema público tan importante como lo son hoy, y no es poco lo que Italia debe sobre este particular al Instituto de la Sagrada Familia, por la excelente enseñanza y la efectiva práctica agrícola que impartió en los establecimientos de niños huérfanos. Fue una circunstancia afortunada que aquella obra naciera precisamente en las proximidades de Mantua, la ciudad de Virgilio, de la cual dijo el poeta: «O fortunatos nimium, sua si bona norint, agricola» («¡si supieran los venturosos labradores la riqueza agrícola que allí tienen!») Una buena parte de la vocación de la hermana Paula consistió en dar a conocer esa riqueza a los labradores italianos, que vivían en la más atroz de las miserias. No sobrevivió por largo tiempo a la fundación de Villa Campagna. Siempre había sido de salud delicada, padecía de una leve deformidad en la espina dorsal y su corazón le causaba constantes molestias. Murió en Comonte, en la madrugada de la víspera de la Navidad de 1865, mientras dormía. Había dado el nombre de la Sagrada Familia a su fundación a causa de su profunda veneración por san José, y no podría haber elegido mejor fecha para su muerte que aquella vigilia de Navidad. La tranquilidad con que pasó a mejor vida, fue una digna coronación de una existencia que, no obstante su gran actividad externa, se caracterizó por una extraordinaria paz interior fincada en una serena devoción por Jesucristo. La Hermana Paula Cerioli fue beatificada en 1950 y canonizada por SS Juan Pablo II el 16 de mayo de 2004.

Además de los documentos del proceso de beatificación, existen las «Memorias» de la Madre Corti y los escritos de la propia santa. La biografía que escribió Mons. P. Merati fue publicada en 1899. Los datos proporcionados por todos estos materiales fueron utilizados por el padre E. Federici en su bíografía oficial sobre la santa (1950).
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI

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