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| Presentación de la Virgen María |
Noviembre 21
Etimológicamente significa”
presente”. Viene de la lengua latina.
Esta fiesta arranca desde el
lejano año 543. Fue el tiempo en que se dedicó
una basílica a “La Virgen María la Nueva”.
Se levantó en
el mismo monte Sión en la explanada del Templo.
Las Iglesias
orientales, muy sensibles ante las fiestas marianas, conmemoran este día
la Entrada de María en el Templo para indicar que,
aunque era purísima, no obstante, cumplía con los ritos antiguos
de los judíos para no llamar la atención.
La liturgia bizantina
la trata como "la fuente perpetuamente manante del amor, el
templo espiritual de la santa gloria de Cristo Nuestro Señor".
En
Occidente, se la presenta como el símbolo de la consagración
que la Virgen Inmaculada hizo de sí misma al Señor
en los albores de su vida consciente.
Este episodio de la
Virgen María no se encuentra en los cuatro evangelios. Sí
que aparece, por el contrario, en un libro apócrifo, el
“protoevangelio de Santiago”.
Pero, como siempre, quien manda es el pueblo
cristiano. Desde siempre la espiritualidad y la piedad popular han
estado marcadas y han subrayado la disponibilidad de María la
Virgen ante los mandatos e insinuaciones mínimas del Señor Dios.
Por
eso, tanto en Occidente como en Oriente esta fiesta tuvo
en seguida un éxito resonante entre todos los cristianos.
María estaba
destinada a ser un templo vivo de la divinidad. Según
este evangelio apócrifo, la escena no puede ser más sencilla:"
Ana y Joaquín, en un acto de fe y de
cortesía, quisieron darle gracias a Dios por el nacimiento de
esta niña".
No pensaron una cosa mejor que consagrársela de por
vida. Cuando tenía tres años, la llevaron al Templo, la
cogió un sacerdote mediante unas palabras que recuerdan el Magnificat,
el himno del Virgen María en acción de gracias por
lo que el Señor había hecho con ella.
Esta fiesta data
desde el siglo VI.
¡Felicidades a quienes lleven este nombre y
las Hermanas de la Presentación de Granada y del mundo!
La
Presentación
de
la
Santísima
Virgen
María
en
el
Templo
21 de noviembre
Honramos hoy la Presentación en el Templo de aquella Niña de
bendición.
Los
orígenes de esta fiesta hay que buscarlos en una piadosa
tradición que surge en el escrito apócrifo llamado el «Protoevangelio
de Santiago».
Según este documento la Virgen María fue llevada a la edad
de tres años por sus padres San Joaquín y Santa Ana. Allí,
junto a otras doncellas y piadosas mujeres, fue instruida
cuidadosamente respecto la fe de sus padres y sobre los
deberes para con Dios.
Históricamente,
el origen de esta fiesta fue la dedicación de la Iglesia de
Santa María la Nueva en Jerusalén , en el año 543. Todo eso
se viene conmemorando en Oriente desde el siglo VI, y hasta
habla de ello el emperador Miguel Comeno en una Constitución
de 1166.
Un
gentil hombre francés, canciller en la corte del Rey de
Chipre, habiendo sido enviado a Aviñón en 1372, en calidad
de embajador ante el Papa Gregorio XI, le contó la
magnificencia con que en Grecia celebraban esta fiesta el 21
de noviembre. El Papa entonces la introdujo en Aviñón, y
Sixto V la impuso a toda la Iglesia.

Oración:
Oh
Dios, que quisiste que en este día
fuese presentada en el templo la Santísima
Virgen María, morada del Espíritu Santo:
suplicámoste por su intercesión nos concedas
merecer ser presentados en el templo de
tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo.
Amén.
«
Protoevangelio
de Santiago
»
Sobre
la presentación de María en el Templo
Al llegar la niña a los tres años,
dijo Joaquín: «Llamad a las doncellas hebreas que están sin mancilla y que
tomen sendas candelas encendidas (para que la acompañen), no sea que la niña
se vuelva atrás y su corazón sea cautivado por alguna cosa fuera del templo de
Dios.» Y así lo hicieron mientras iban subiendo al templo de Dios. Y la recibió
el sacerdote, quien, después de haberla besado, la bendijo y exclamó: «El Señor
ha engrandecido tu nombre por todas las generaciones, pues al fin de los tiempos
manifestará en ti su redención a los hijos de Israel.»
Entonces la hizo sentar sobre la
tercera grada del altar. El Señor derramó gracia sobre la niña, quien danzó,
haciéndose querer de toda la casa de Israel.
Bajaron sus padres, llenos de admiración,
alabando al Señor Dios porque la niña no se había vuelto atrás. Y María
permaneció en el templo como una paloma, recibiendo alimento de manos de un ángel.
Notas:
* apócrifo:
Todo libro que, atribuyéndose a autor sagrado, no está, sin embargo, incluido en el canon de la
Biblia.
**
no canónica:
No está incluido en (no forma parte de) el canon de la Biblia.
La Virgen es presentada en el Templo de Jerusalén por sus padres Joaquín y Ana. De
la Liturgia de las Horas: En este día, en que se recuerda la
dedicación, el año 543, de la iglesia de Santa María la Nueva,
construida cerca del templo de Jerusalén, celebramos, junto con los
cristianos de la Iglesia oriental, la "dedicación" que María hizo de
sí misma a Dios, ya desde su infancia, movida por el Espíritu Santo, de
cuya gracia estaba llena desde su concepción inmaculada.
Según
la tradición, sus padres llevaron a la Virgen María al Templo a la edad
de tres años para que formase parte de las doncellas que allí eran
consagradas a Dios e instruidas en la piedad.
Fiesta Litúrgica : Ya se celebraba en el siglo VI en el Oriente. En
el 1372, el Papa Gregorio XI, informado por el canciller de la corte de
Chipre sobre la gran celebración que en Grecia se hacía para esta
fiesta el 21 de noviembre, la introdujo en Aviñón. Sixto V promulgó la
fiesta para la Iglesia universal. La Beata Ana Catalina Emmerick escribe místicamente de revelaciones que incluyen la presentación de María en el Templo. Oración: Te
rogamos, Señor, que a cuantos hoy honramos la gloriosa memoria de la
santísima Virgen María, nos concedas, por su intercesión, participar,
como ella, de la plenitud de tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
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