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jueves, 15 de mayo de 2014

JUNIO: Mes del Sagrado Corazón de Jesús




El mes de JUNIO está dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, y es por ello que aquí les envío en adjunto varios archivos sobre esta devoción, en especial el texto para rezar el MES DEL SAGRADO CORAZÓN, porque la salvación del mundo depende del amor y la reparación que brindemos al Corazón de Cristo.
La Consagración es el centro de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, y es necesaria para hacernos merecedores de las fabulosas promesas que Jesús ha hecho a Santa Margarita María de Alacoque, que son las siguientes:

PROMESAS

1º A las almas consagradas a mi Corazón, les daré las gracias necesarias para su estado.
2º Daré paz a sus familias.
3º Las consolaré en todas sus aflicciones.
4º Seré su amparo y refugio seguro durante la vida, y principalmente en la hora de la muerte.
5º Derramaré bendiciones abundantes sobre sus empresas.
6º Los pecadores hallarán en mi Corazón la fuente y el océano de la misericordia.
7º Las almas tibias se harán fervorosas.
8º Las almas fervorosas se elevarán rápidamente a gran perfección.
9º Bendeciré las casas en que la imagen de mi Sagrado Corazón se exponga y sea honrada.
10º Daré a los sacerdotes la gracia de mover los corazones más empedernidos.
11º Las personas que propaguen esta devoción tendrán escrito su nombre en mi Corazón y jamás será borrado de él.
12º Margarita... –así le habló Jesús– Yo te prometo en el exceso de misericordia de mi Corazón, que mi amor todopoderoso concederá a aquellos que comulguen nueve primeros viernes de mes seguidos... la gracia de la Penitencia final; ellos no morirán en mi desgracia, ni sin recibir los Santos Sacramentos, siéndoles mi Corazón refugio seguro en aquella hora postrera.

También nos dice el Sagrado Corazón de Jesús:
“Anuncia y haz saber al mundo entero que yo no pondré límites a mis beneficios cuando éstos me serán solicitados por mi Corazón”
“La Consagración puede reducirse a un pacto: a aquel que Yo pedí a mi primer apóstol de España, Bernardo de Hoyos, y antes, en términos equivalentes, a mi sierva Santa Margarita: Cuida tú de mi honra y de mis cosas; que mi Corazón cuidará de ti y de las tuyas”.

Espero que disfruten estos textos preciosos, porque son un tesoro del que se pueden sacar muchos bienes espirituales, y también grandes beneficios materiales, cuando ello no se opone a nuestra salvación y santificación.
Se los envío con tiempo, para que puedan difundirlos en sus parroquias, grupos, familias, etc., para que el Sagrado Corazón derrame abundantes gracias y bendiciones sobre nosotros y el mundo entero.

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